El Central aceleró la baja de la tasa que perforó el 50%

ECONOMÍA Por
Está en el nivel más bajo desde agosto. El mayorista cerró en $ 37,55 y el minorista en $ 38,49, un alza de 0,8%.
GUIDO SANDLERIS

Ayer el Banco Central pisó el acelerador y bajó la tasa de interés más de un punto porcentual más para llevarla a 48,8% en promedio. La tasa máxima que se pagó fue 49,002%.  En lo que va de 2019 la tasa de las Letras de Liquidez (Leliq) ya cayó 10,5 puntos. Y si bien el dólar subió 0,8% y cerró a $ 37,55 a nivel mayorista, sigue moviéndose por debajo de la zona de no intervención, lo que habilitó a la autoridad monetaria a comprar otros US$ 75 millones. 

El dólar cerró ayer 69 centavos por debajo del piso de la zona de intervención cambiaria, establecida en $ 38,21 y $ 49,20. En 2019 el peso tuvo una apreciación de 1%. A nivel minorista la divisa cerró en $38,40, una suba del 0,8%. Con la compra de ayer, el Central ya adquirió US$ 275 millones en lo que va del mes y llevó las reservas a US$ 67.000 millones, el registro más alto hasta ahora. Dentro de las reservas hay que computar los desembolsos que hizo el FMI en junio y octubre.

El riesgo país, que mide la sobretasa que Argentina debe pagar para endeudarse con relación a la que paga Estados Unidos, cerró en 652 puntos, una suba de 2,6%.  

Las Leliq son las letras que reemplazaron a las Lebac (Letras del Banco Central) con las que el Central buscaba sacar pesos del mercado para evitar que fueran al dólar. La diferencia principal entre ambos instrumentos es que las Leliq solo pueden ser adquiridas por los bancos, mientras que las Lebac estaban habilitadas al público general.


Para el equipo que conduce Guido Sandleris, la tasa de las Leliq funciona como ancla inflacionaria, lo que hace que la vaya calibrando en función de las expectativas sobre el índice de precios. 

Ayer, el Central adjudicó Leliq a 7 días de plazo por $175.000 millones, a una tasa promedio de corte de 48.824%: la tasa mínima adjudicada fue de 48.480% y la máxima de 49.0012%. 

La tasa había tocado su punto más alto el 8 de octubre, cuando había llegado al 73,5%. Con el 48,8% de ayer vuelve a los niveles de agosto, antes de que el dólar pegara el último salto y se ubicara en torno a los $ 40. 

La tasa viene en nivel descendente desde el 27 de diciembre, cuando estaba en 59,58%. Durante enero el descenso fue más paulatino -de 0,20 a 0,50 puntos porcentuales por día-  pero a partir de febrero la caída se dio en forma más brusca con bajas de 1 punto diario.

Federico Furiase, director de la consultora EcoGo, señaló que esta baja más pronunciada se debe a que "las tasas nominales del Banco Central estaban muy por encima de las expectativas de inflación, entonces el nivel de tasa real era muy alto. Una vez que el BCRA comenzó a estabilizar el tipo de cambio tuvo margen para ir bajando las tasas nominales".

Si bien la baja de las tasas muestra que el mercado "confía" en el plan monetario, aun es muy temprano para que esto se note en la economía diaria. La tasa del 48% le gana por varios cuerpos a la inflación proyectada para este año, que según el relevamiento de Expectativas del Mercado que publica el Central será de 29%. Esto prácticamente le cierra las puertas a la inversión productiva, ya que las operaciones financieras ofrecen rendimientos mucho más suculentos. Además, le complica las operaciones a las pequeñas y medianas empresas que ante la falta de crédito se financian descontando cheques a costos cuasi usureros. Y le quita chances de reactivación al consumo por el encarecimiento de las ventas a crédito.

Los sectores productivos reclaman que se acelere la baja de las tasas para salir de la recesión, pero el Central prefiere ser cauteloso y cuidar que no se escape la inflación, aun a costa de que profundizar los efectos de la recesión.

 

 

Con información de www.clarin.com sobre una nota de Anbella Quiroga

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