Informe de Ecolatina: Creen que ni la industria ni la construcción tocaron su piso todavía

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El primer trimestre seguirá mostrando caídas. La construcción será uno de los sectores más castigados este año.
INFORME ECOLATINA

En los últimos meses, los datos de actividad industrial y construcción fueron empeorando. El martes, se conocieron los de diciembre, con las fábricas retrocediendo un 14,7% y la construcción, un 20,5%. ¿Se tocó el piso? Aún no, según la consultora Ecolatina.

En todo 2018, la contracción de la industria llegó al 5%. Ya en agosto el sector se había puesto en rojo, frente al año anterior. La peor parte se la llevaron los sectores de Equipos de Transporte (-24,1%), Maquinaria y Equipos (-18,4%), Muebles y Colchones (-12,6%), Textiles (-10,7%) y Caucho y Plástico (-10,1%). Por el contrario, las únicas que se expandieron levemente fueron Industrias Metálicas (+3%), Vehículos y autopartes (+2,8%) y Productos Minerales no Metálicos (+0,2%).

Por su parte, la construcción -que había sido el motor de la actividad económica en 2017, según Ecolatina- acumuló en diciembre cuatro meses de caída. Pudo terminar 2018 un 0,8% arriba gracias a que el año tuvo un muy buen comienzo.

Qué pasará en 2019

"Los datos reflejan que tanto la industria como la construcción todavía no han alcanzado un piso", dice Ecolatina, y estima que lo peor escenario se dará durante el primer trimestre.

"En lo que respecta a la actividad fabril, las perspectivas no son muy alentadoras, ya que estimamos que el salario real no crecerá hasta la mitad del año y que la política de tasas reales positivas se mantendrá durante este año. Por lo tanto, continuarán activos dos de los factores que suscitaron la aceleración de la caída", evalúan en la consultora. "El único motor de la industria podría llegar a ser la mejora cambiaria -las industrias con mayor potencial exportador y de sustitución de importaciones crecerán este año- pero luce insuficiente", añade.

La construcción, por su parte, tardó más en acusar el impacto de la crisis. Esto en parte se debe a la expansión que tuvieron los créditos hipotecarios UVA en los primeros meses de 2018, lo que impidió que el sector se contraiga más durante la segunda parte del año.

No obstante, los efectos negativos del nuevo contexto económico sobre la actividad se harán sentir durante casi todo el 2019. Con la inversión privada paralizada y el retroceso de la obra pública en el marco de un camino hacia el equilibrio fiscal, auguran un año en rojo para la construcción. "De hecho, este sector será uno de los más castigados en 2019, a diferencia de lo ocurrido en los últimos años electorales, cuando se configuró en motor de la economía", sostiene Ecolatina.

 

 

Con información de www.clarin.com

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