ERRAR ES HUMANO, DESCANSAR ES DIVINO

EDITORIAL Por
Fueron apenas cuatro días los que se tomó el presidente tras la reunión del G20. Ahora necesita vacaciones en serio
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Isaias Abrutzky Isaías ABRUTZKY / Especial para R24N 

Solsticio de verano en el hemisferio Sur. Termina una primavera complicada en la República Argentina, y comienza un verano en el que las vacaciones ponen normalmente un paréntesis en los acontecimientos sociales y políticos, ayudado por una prensa que se ocupa de llenar el eter con ondas relativas a las playas y los bañistas, pulposas señoritas en proceso de bronceado, rutas atestadas y policías camineros en todo el rango de conductas.

Pero esta temporada puede ser un tanto diferente, porque las campañas electorales están lanzadas y la arena política tal vez mas ardiente que nunca. Así se encuentra también la arena social, mostrando su peor cara en el linchamiento de ladronzuelos, en algún caso al menos cometiendo hurtos famélicos.

El ascenso de Cristina en la intención de voto, según las últimas encuestas, tiene a mal traer a muchos funcionarios del gobierno e integrantes de otros poderes, afines a Cambiemos.

Una buena parte de quienes tienen algún poder de decisión en materia electoral descreen de la idea de polarizar entre Macri y Cristina, y obviamente cualquier muestra de que la población se va convenciendo de que el presidente mantiene empecinadamente un rumbo que termina en el colapso, y va reviendo sus juicios de valor con respecto a la expresidenta constituye una fuerte señal de alarma para el oficialismo, que en algún sector no quiere sorpresas y puja por ir a lo seguro: encarcelar a Cristina y bolsonarizar la campaña, ungiendo a Patricia Bullrich como candidata a vice.

La buena organización de la reunión del G20 en Buenos Aires -que transcurrió sin mayores incidentes y permitió a Macri fotografiarse con los mayores líderes mundiales- le dio algún aire a la imagen presidencial, más allá de unos cuantos sapos, como la insólita y más que inoportuna burla respecto de la estatura del canciller Faurie que pretendió compartir con Putin (que también es petiso). El balance, de todos modos, fue magro, pero por lo menos sirvió para desplazar a segundo plano el bochorno de los incidentes en las proximidades de la cancha de River.

Pero los ecos de la fiesta se apagaron rápidamente, y la mirada de la sociedad sobre el gobierno volvió a sufrir fuertes embates. Algunos miembros del Poder Judicial -para cubrirse, según algunos observadores, en caso de un posible cambio de signo del gobierno- tratan de mostrarse independientes del Ejecutivo, y le fallan en contra. El ejemplo más notorio tal vez haya sido el darle la razón al reclamo de los jubilados, declarando inconstitucional la aplicación del índice que emplea la ANSES para el cálculo del reajuste retroactivo de los haberes jubilatorios.

A todas estas contrariedades se sumó el desliz del embajador argentino en Gran Bretaña, que publicó un tweet en el que reconocía el gobierno de los ingleses en el archipiélao. Decía, textualmente:

“Colaboración, agradecimiento y reunión cumbre en Malvinas: Eduardo Eurnekian fue recibido por las máximas autoridades de las islas”.

Esta grave falta diplomática, que reniega del reclamo permanente de la Argentina contra la ocupación ilegal que sustrae a Malvinas de su pertenencia a la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur y substituye a la autoridad natural por la de usurpación, levanto una ola de justificadas críticas. El embajador se disculpó y trató de enmendar sus palabras, pero el daño ya estaba hecho.

El episodio puede parecerle nimio a muchos, pero la realidad es que el gobierno de Cambiemos ha mostrado muy poco interés en defender la causa de Malvinas, tan arraigada en la sociedad argentina.

En abril de 2015 Perfil publicó una nota en la que recordaba que “En 1997, como presidente de Boca Juniors, el empresario (refiriéndose al actual presidente argentino) aseguró en una entrevista que recuperar las islas 'sería un fuerte déficit adicional para la argentina'. Hace 18 años, Macri le sugería al diario Página|12 que nuestro país no necesitaba continuar con el reclamo al Reino Unido para que devuelva el territorio apostado a 500 KM de territorio argentino. 'Nunca entendí los temas de soberanía en un país tan grande como el nuestro', decía. Más aún, el entonces dirigente deportivo aseguraba que 'al Tesoro de Inglaterra le cuesta bastante plata por año mantener las Malvinas'.”

En medio de todo esto, el Presidente que recomienda a los argentinos trabajar más, “hasta los sábados y domingos”, siguió fiel a su costumbre de tomarse frecuentes y largos descansos: hoy sábado se embarcará hacia Villa la Angostura, para retomar sus funciones recién el 10 de enero de 2019.

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