Sufría violencia de género y murió incendiada: el juez cree que se prendió fuego sola y liberó a su marido

JUDICIALES Por
Para el fiscal, al día de hoy, no hay dudas de que el culpable del homicidio es Juan Carlos Monjes
JUAN-CARLOS-MONJES-3
Yanina Miranda y Juan Carlos Monjes

El domingo 25 de noviembre a las 12 de la noche, Yanina Miranda, de 35 años de edad, y su pareja, Juan Carlos Monjes, de 29, empezaron a discutir en la casa que alquilaban en la calle Ameghino al 100 en Escobar. Se encerraron en una habitación. Las dos hijas menores de edad que vivían con ellos escucharon el comienzo de la pelea. Algunos minutos después, algo pasó en esa habitación que la Justicia todavía no puede reconstruir, algo que hizo que la mujer saliera corriendo con su cuerpo envuelto en llamas provocándole quemaduras de tercer grado en el 45% de su cuerpo y, una semana más tarde, la muerte.

Apenas llegó la policía bonaerense aquella madrugada, Yanina fue trasladada de inmediato al Hospital Municipal y, casi al mismo tiempo, Cristian Fabio, el fiscal de la UFI Nº 3 de la jurisdicción especializada en violencia de género, ordenó la aprehensión de Monjes. Los efectivos que registraron la casa encontraron alcohol y un encendedor en la habitación: Fabio entendió que el hombre había rociado a su mujer y luego la había incendiado.

Para el fiscal, al día de hoy, no hay dudas de que el culpable del homicidio es Monjes, según afirmaron fuentes del caso. Sin embargo, cuando solicitó que la aprehensión se convirtiera en detención formal, el juez Luciano Javier Marino se la rechazó y ordenó la inmediata libertad del único imputado.

¿Por qué? ¿Cómo se entiende que una pareja se encierra en su casa, sus hijas declaran que los escuchan pelear, la mujer sale prendida fuego, los efectivos encuentran alcohol y un encendedor, la mujer muere y su pareja está en su casa como cualquier vecino? ¿Cómo explicarlo?

El único argumento que expresa el magistrado tiene que ver con dos declaraciones testimoniales: el de la vecina que llegó primero al lugar y la médica que atendió a la víctima apenas ingresó al hospital: "La vecina declaró que la Sra. Miranda le dijo 'yo le avisé que lo iba a hacer' y 'no me imaginé que iba a hacer tanto' como dando a entender que como ella se iba a hacer tanto daño. Además, la médica que la asistiera en el Hospital de Escobar certificó que las lesiones fueron 'autoinflingidas, con fuego directo, utilizando alcohol como acelerante' según lo refiriera la propia paciente; señalando ello también el médico que la asistiera", indicó el documento.

Es decir, la única explicación que da el juez para dejar libre a Monjes son las declaraciones de dos testigos que dicen que la víctima dijo que se prendió fuego a ella misma mientras aún no se habían apagado las llamas sobre su cuerpo.


Algunas líneas más abajo, aclaró: "Este magistrado no desconoce que existen supuestos en los cuales la víctima que sufre violencia de género puede adoptar conductas tendientes a no querer denunciar al agresor, sin embargo, entiendo que no hay evidencias concretas que permitan afirmar ello en este caso".

Mientras todo esto sucedía en los tribunales, en el cementerio de Moreno la familia de Yanina despedía por última vez sus restos. "Estamos destruidos. Ella sufría violencia de género. Le pegaba pero ella siempre lo perdonaba. Nunca llegaba a hacer la denuncia. No podemos entender cómo está libre. Le prendió fuego y está libre", expresó Juana, una de las hermanas.

En la mañana del lunes, cerca de las 9, agrupaciones que luchan contra la violencia de género y amigos de la joven de 35 años marcharon al juzgado del doctor Marino con el objetivo de reclamar la detención de Monjes. "Necesitamos justicia, necesitamos ayuda de todos. El juez dice que no hay pruebas pero él es un asesino", declaró una de las amigas más cercanas.

Una familiar de Monjes, reprodujo lo que el propio imputado le contó: "Juan Carlos había salido a jugar al fútbol y cuando volvió se pusieron a discutir. Ella lo encerró como hacia siempre. Mientras se peleaban Yanina agarró una botella que tenía un poquito de alcohol con unas hierbas adentro. En un determinado momento se lo tiró en la cabeza. Como ella fumaba, agarró un encendedor que tenía encima y empezó a amenazar con que se iba a quemar. Luego prende el encendedor y se lo acerca, pero no quiso quemarse. Fue un accidente. Estaba amenazando y le salió mal. Después él quiso ayudarla y por eso se quemó las manos".

Por su parte, fuentes cercanas a la fiscalía informaron que trabajan a contrarreloj para recolectar más pruebas que permitan torcer el fallo del juez. En el pedido de detención que fue denegado, el fiscal Fabio y su equipo se fundamentaron en que la mujer vivía en un círculo de violencia permanente por parte de su pareja. Además, agregaron que no existían conductas depresivas ni se había registrado intentos de suicidios previos.

"Las actitudes que tenía Yanina no se corresponden con las de alguien que buscaba quitarse la vida. La investigación está en una etapa muy temprana pero estamos a la espera de más pruebas que solicitamos a la división Bomberos de la Policía Federal que van a llegar en las próximas horas y serán fundamentales", señalaron.

Yanina, por lo pronto, tenía algo qué esperar: preparaba el cumpleaños de 15 de su hija mayor para la semana próxima.

Fuente: Infobae

Te puede interesar