Corach (Castellano) cargó fuerte contra Fernando Muriel

LOCALES Por
Ni los funcionarios provinciales, ni los representantes del Gobierno Provincial en la ciudad de Rafaela hacen algo por la seguridad de la Ciudad, gobiernan desde un escritorio
hoy

uego de que el Gobierno de la Provincia convocara a concejales y representantes vecinales para hablar sobre el tema seguridad en Rafaela, desde el Departamento Ejecutivo volvieron a mostrarse abiertamente molestos por lo que consideran una burla directa hacia los ciudadanos rafaelinos. 
Sabido es que la inseguridad creciente es motivo de preocupación diaria y profunda por parte de las autoridades locales quienes no escatimaron canales de comunicación para tratar de hacer llegar al Gobierno Provincial (inclusive al propio Gobernador) el reclamo en representación de toda la comunidad.
Altamente desfavorable parece ser el eco encontrado por los representantes del municipio local, particularmente, en el funcionario que ostenta la titularidad de la cartera de seguridad provincial, Maximiliano Pullaro.
Pero no solo fueron representantes del Ejecutivo (encabezados por el intendente Luis Castellano) los que tomaron el estandarte del reclamo ciudadano, también los ediles lo hicieron y allí sí la respuesta llegó, pero con un escenario (y sobre todo protagonistas) cambiados. 
Los concejales habían solicitado una reunión, por intermedio del representante local del Nodo, con el Gobernador de la Provincia; solicitud que fue respondida con un cambio arbitrario. 
Fueron el ministro de Gobierno, Pablo Farías, y el de Seguridad, Maximiliano Pullaro, quienes recibieron a un grupo de ediles y representantes de vecinales de la ciudad. 
Lejos de calmar las aguas y buscar un camino de diálogo, consenso y colaboración, el Gobierno de la Provincia continúa con su inocultable rechazo a tratar con los actores de peso el agravado problema de inseguridad que, lamentablemente, vive la ciudad de Rafaela. La fuerte campaña realizada por el Estado local sumando más agentes, más tecnología y más móviles a la Guardia Urbana en su intento por evitar los hechos de inseguridad, no alcanzan. 
Mientras tanto, los funcionarios locales parecen tener que resignarse a luchar contra los innumerables hechos de inseguridad sin ningún tipo de ayuda por parte del Gobierno Provincial. 
Uno de los miembros del Gobierno Municipal que se expresó al respecto fue el jefe de Gabinete, Marcos Corach. “La actitud del Gobierno de la Provincia, del ministro de Seguridad, es claramente discriminatoria, caprichosa y para nosotros marca que no quieren resolver el tema de la inseguridad en nuestra ciudad”, subrayó.
El funcionario expresó que la conducta que demuestra el Gobierno Provincial “es una falta de respeto institucional al no invitar, a la reunión del pasado miércoles, ni al intendente, ni a ningún integrante del Ejecutivo”.
Corach amplió que “hay algo peor que trasciende a lo anterior y es que no quieren trabajar en conjunto; no es que le faltan el respeto al intendente, le faltan el respeto a todos los vecinos de Rafaela y eso es realmente grave”.
A sabiendas de que en la reunión celebrada hace unas horas en Santa Fe, las autoridades provinciales volvieron a decir que el municipio local debe mejorar en sus políticas sociales, Marcos Corach manifestó que “es probable que tengamos que poner más empeño, pero nosotros no somos caprichosos y escuchamos las críticas”. “Tendremos que pensar que Pullaro quiere que cerremos la Guardia Urbana y destinemos los fondos a políticas sociales”; agregó el jefe de Gabinete. 
Corach fue más allá y afirmó que “ningún vecino permitiría que cerremos la Guardia Urbana porque es la institución que mejor imagen tiene en la ciudad y no lo vamos a hacer; la GUR fue creada para colaborar con la Policía en todo lo que sea necesario”.
“Nosotros no vamos a dejar sin una herramienta de seguridad seria que tienen los vecinos como lo es la GUR y vamos a insistir en todo lo que haya que insistir”; declaró el funcionario.
Marcos Corach sostuvo que, en Rafaela, “faltan agentes policiales, hay móviles, pero faltan efectivos que los manejen y, sobre todo, falta la decisión del Gobierno de la Provincia de tomar la situación en serio”.
Corach fue contundente al afirmar que “esto es lo que pasa cuando se gobierna desde un escritorio en Santa Fe; esto, claramente, es mala intención política y nadie se quiere hacer cargo, ni los funcionarios provinciales, ni los representantes del Gobierno Provincial en la ciudad de Rafaela”.

Con información de Diario La Opinión 

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