Piden 15 años de prisión para los hermanos Lanatta y Víctor Schillaci

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Es el tercer juicio que afrontan en el año por los delitos que cometieron tras huir del penal de General Alvear, en 2015. La sentencia será el 5 de diciembre.
15 AÑOS

En los alegatos de cierre de un nuevo juicio contra Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci en la provincia de Santa Fe, la Fiscalía pidió este viernes 15 años de prisión para cada uno de ellos por delitos cometidos durante la triple fuga que sacudió al país. Si los encuentran culpables, será la tercera condena que reciben por lo que hicieron durante el escape, en tanto aún les falta afrontar un cuarto proceso.

La defensa, llevada adelante por el defensor del Servicio Público provincial, Leandro Miró, solicitó la absolución de los imputados bajo el argumento de que actuaron bajo "necesidad justificante", lo mismo que plantearon los acusados en los dos juicios previos. Según el abogado, además en esta parte de la fuga hubo al menos tres episodios claros "en los que la Gendarmería y la Policía Bonaerense intentaron matarlos".

Para el trío, condenado a perpetua por el triple crimen de General Rodríguez -donde fueron asesinados Leopoldo Bina, Sebastián Forza y Damián Ferrón en el marco de una venganza por el tráfico de efedrina-, se acerca el fin de los juicios por los delitos cometidos tras su fuga del penal de General Alvear en diciembre de 2015. Sólo les falta ser juzgados en La Plata por tirotearse con dos policías en Ranchos, a los que dejaron malheridos.

En el primer proceso oral que afrontaron por la fuga, el 1° de octubre fueron condenados por el Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata a 7 años y 6 meses de prisión. Los delitos: la violencia en la evasión, la privación de la libertad de guardias y el robo de armamento del personal penitenciario,

El pasado 20 de noviembre, en tanto, el Tribunal Oral Federal de Santa Fe les impuso penas de entre 8 y 10 años de cárcel por tirotearse con gendarmes y por el robo y daño de un vehículo oficial.

Ahora, el tribunal integrado por Eduardo Pocoví, Sandra Valenti y Pablo Busaniche los juzga por el secuestro de un ingeniero en la localidad de San Carlos, el robo de su camioneta, la privación de la libertad de una familia en la localidad de Campo del Medio y la retención del empleado de una firma arrocera en Cayastá.

El fiscal del Ministerio Público de la Acusación, Estanislao Giavedoni, argumentó en detalle durante una hora y media los hechos que se les imputan a los acusados. Si bien pidió 15 años para cada uno, existe una diferencia entre las imputaciones, dado que Martín Lanatta ya se había entregado cuando Cristian Lanatta y Víctor Schillaci cometieron el último delito: privar de su libertad a Martín Franco en la arrocera.

Todos estos episodios ocurrieron entre el 7 y el 11 de enero de 2016, cuando finalmente fueron detenidos en Cayastá tras una búsqueda cinematográfica que empezó en General Alvear, pasó por Ranchos y atravesó media provincia de Santa Fe. En esta territorio huyeron por los campos de San Carlos, durmieron en la capital provincial y finalmente fueron capturados en Cayastá.

Para el fiscal los tres estaban en pleno conocimiento de "las consecuencias de cada uno de sus actos" y "en pleno uso de sus facultades mentales". Giavedoni ratificó que no existió un plan para matarlos y que había otras alternativas antes de las acciones que terminaron ejerciendo.

En ese contexto, el fiscal rechazó la "necesidad justificante" que esgrimió la defensa de los acusados, quienes siguieron el juicio por videoconferencia desde el penal de Ezeiza.

Durante este juicio, cuando tuvieron la oportunidad de expresarse, los imputados pidieron disculpas a sus víctimas y reiteraron que "nunca se maltrató a nadie". Su argumento para los secuestros fue simple: "Queríamos comida, nada más", dijeron.

Los acusados valoraron el trabajo de las Tropas de Operaciones Especiales (TOE) de Santa Fe, que fue la fuerza que por un pedido que le hicieron a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich los escoltó una vez detenidos en lugar de la Gendarmería. Habían dicho que no confiaban "en la fuerza Federal".

Sobre ese punto, el abogado defensor sostuvo que la desconfianza partía de que existía un plan para asesinarlos. Además, mostró unas filminas ante el tribunal con registros que, para él y su equipo, daba muestras de una especie de "cacería humana" a los prófugos por parte de la Gendarmería. "No hubo un plan, hubo hechos", manifestó el letrado.

Entre las supuestas pruebas de la intención de matarlos apuntó el cruce a tiros que hubo entre integrantes del grupo Alacrán (Prefectura) y gendarmes, cuando estos últimos creyeron que en la camioneta de un grupo de élite de los prefectos iban los prófugos.

"No hubo ninguna confusión, fue un fusilamiento en democracia", apuntó, mostrando las fotos con los impactos de bala en la camioneta Berlingo, idéntica a la que los prófugos habían robado y que terminó con dos gendarmes heridos.

El miércoles 5, en los tribunales santafesinos, se conocerá la sentencia para Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci.

 

 

Con información de www.totalnews.com.ar

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