TAMBIÉN SE MIENTE DISIMULANDO

EDITORIAL Por
Una sola frase de Mario Blejer, economista liberal, provee mucha tela para cortar. Es bueno hacerlo ahora que la campaña antikirchnerista alcanza niveles virulentos, intentando disimular el desastre producido por Cambiemos
BLEJER

Isaias Abrutzky Isaías ABRUTZKY / Especial para R24N 

“...los desequilibrios que habían quedado del Gobierno anterior no eran fáciles y este Gobierno tuvo una serie de errores, con metas de inflación no realistas", dice el ex director del Banco Central (durante la presidencia de Duhalde por seis meses) y también exfuncionario del Fondo Monetario Internacional, en declaraciones a radio AM 530 que recoge ámbito.com.

Lo de los errores del gobierno actual es un tema discutible, que está en el tapete en estos momentos. Cualquiera es susceptible de cometer un error, pero cuando en tres años no puede contabilizarse ninguna medida correcta, es difícil hablar en esos términos. Al fin de cuentas, el propio Presidente Macri había declarado que para aumentar la competitividad “hay que reducir costos, y el salario es un costo más”. Y este propósito fue plenamente cumplido desde que asumieron las actuales autoridades.

La redución de salarios implica recorte del consumo, y por consiguiente tendencia a la recesión, mayores costos por unidad de producto, estanflación y desempleo. En cuanto a otras medidas que no pueden atribuirse a errores y dañan al país y a la sociedad, se pueden citar la apertura indiscriminada a las importaciones, la libertad de los exportadores para no liquidar sus ventas, o hacerlo sin ingresar las divisas al país. Sin duda, las medidas aplicadas responden enteramente a la filosofía del gobierno que asumió en diciembre de 2015. El error, en todo caso, es haber creido que esas políticas habrían de beneficiar a alguien más, aparte de aquellos sectores a los que se quería específicamente favorecer, por ser allegados o familiares de los funcionarios.

Pero es interesante también poner la lupa sobre la primera parte de la expresión de Blejer, aquella referida a los desequilibrios que presuntamente heredados del gobierno anterior. Ni este economista, ni los políticos que lanzaron aquello de la “pesada herencia” explicaron nunca en qué consistían aquellos supuestos problemas.

La economía perfecta no ocurre nunca, pero si todo está en su punto ideal, si no hay desequilibrios, quiere decir que no se está haciendo lo suficiente para elevar el nivel de actividad y el bienestar de la sociedad.

Si Blejer se refiere a la inflación, qué debería decir de un gobierno que la llevó del 25% al 50% en tres años? Si habla de que el crecimiento fue nulo o mínimo en los últimos tiempos de la administración kirchnerista, que duplicó el Producto Bruto Interno en doce años, qué puede uno pensar de la actividad actual, que lo lleva en picada desde que asumió?

GRAFICO


El gráfico, elaborado con datos del Fondo Monetario Internacional y publicado por Infobae a mitad de este año es más que elocuente en cuanto al extraordinario crecimiento en el período 2003-2015. Podemos advertir una escalada que solamente tuvo una pausa en el 2009, con la crisis mundial y otra en 2014. Pero en ambos casos, el año siguiente evidenció una recuperación que superó ampliamente la cifra del año previo a la caída. En contraste con estos valores, desde la asunción de Cambiemos tanto la riqueza total producida en el país, como la que se registra per cápita muestra una declinación neta. El área del gráfico en color pálido, con cifras estimadas, ya quedó claramente desvirtuada, por la recesión que se desató desde mitad de año, y que por ahora no hace más que profundizarse.

Si entre los desequilibrios que menciona Blejer se incluye a la pobreza, basta recordar aquellas palabras de las altas autoridades macristas (la vicepresidenta Gabriela Michetti y el presidente del Banco Nación Javier González Fraga) acusando de que la población vivía -según su forma de ver las cosas- a mayor nivel del que le correspondía o merecía.

En fin, el respetado economista cordobés no hace otra cosa que plegarse a las tesis de su antiguo empleador, el FMI, promotor de que los países se endeuden y se achiquen para beneficio de la division internacional del trabajo que propugnan: que los países centrales se enriquezcan sin límite mientras que el resto vivan de las exportaciones de sus recursos primarios hasta que ellos se agoten y luego dejarlo.

Te puede interesar