¿PAIS EMERGENTE O EN EMERGENCIA?

EDITORIAL Por
Mauricio Macri llegó al poder demonizando todas y cada una de las medidas económicas del kirchnerismo. Pero ahora aparecen con nitidez las ventajas que tenían y se vuelve a implementarlas
cristina
Ilustración: Pablo Temes (Noticias).

Isaias Abrutzky Isaías ABRUTZKY / Especial para R24N 

El 20 de junio pasado el Presidente Macri celebró el ascenso de la Argentina a la calificación de “Mercado emergente”. Quien otorga tal categoría es una compañía privada llamada MSCI, producto en su origen de una asociación entre Morgan Stanley y Capital Group International, dos bancas de inversión.

MSCI se define como un proveedor independiente de percepciones y herramientas para inversores institucionales y elabora referencias e índices bursátiles a los que los mercados financieros asignan gran importancia y los toman como parámetros guía para sus decisiones de inversión.

El estatus otorgado hace menos de cinco meses beneficiaba al país porque de allí derivaba la inclusión, en la lista de posibilidades de inversión atractivas, a acciones de algunas compañías argentinas, y eso se traduciría en la llegada de dólares frescos a las alicaídas arcas nacionales.

La nueva categoría se festejó como una evidencia de progreso de la economía del país, aunque fuera mucho menos que eso. Durante el kirchnerismo tuvo vigencia una restricción a la llegada de capitales especulativos -los llamados “golondrina”- que no aportan ningún beneficio sino que simplemente juegan financieramente a muy corto plazo, aprovechando circunstancias especiales, para obtener una buena ganancia y retirarse luego de conseguirla.

De acuerdo a las normas vigentes en ese tiempo, había plazos para tales movimientos de entrada y salida, e inmovilización de parte del dinero ingresado. Cambiemos eliminó las restricciones, permitiendo el libre flujo de fondos.

Pero hoy -viernes 9- el Central le puso coto a la posibilidad de la timba irrestricta. A partir de ahora, la autoridad monetaria puso en vigencia la Comunicación "A" 6.595. De acuerdo a ella, los bancos deberán realizar un encaje (inmovilización) de hasta 23% sobre las líneas financieras que reciban del exterior.

¿Peligra la calificación de mercado emergente? Habrá que ver cómo considera MSCI la nueva situación. Lo real es que despacito, y de a una, las políticas del kirchnerismo vienen mostrando que no eran nada disparatadas, sino, por el contrario, atendían al interés nacional. Ya ocurrió con las retenciones a la exportación, que volvieron a ponerse en vigencia, aunque el presidente se tragó el sapo como pudo, explicando que estamos bajo circunstancias excepcionales.

A los grandes empresarios del agro no les gustó nada la vuelta a los derechos de exportación, y posiblemente Macri no sea nuevamente bienvenido a la Exposición Rural con tanto entusiasmo como en oportunidades anteriores, cuando cumplía su promesa de campaña de eliminar esos impuestos.

Ahora vuelve el tan criticado freno a la timba. Queda pendiente el irrestricto envío de divisas, el plazo ilimitado para liquidar exportaciones, la obligación de dejar el dinero proveniente de ellas en el país, y alguna que otra medida tendiente a preservar las reservas nacionales. Todo el agujero en materia de divisas que eso significa fue reemplazado por los “generosos” préstamos del Fondo Monetario. Pero esa fuente ya parece estar seca, como que ahora el presidente del Central viajó a China para arreglar un negocio de swapps, que es intercambio de monedas entre países, una especie de préstamo bilateral flotante, sobre cuya direccion en este caso no cabe duda alguna. Nuevo endeudamiento, esta vez en moneda china.

En fin, las proyecciones apuntan hacia el camino que señala el viejo tango: “cuando estén secas las pilas, de todos los timbres, que vos apretás”. Vale para el campo de las divisas y también, pareciera, que para la modalidad de tomar contacto con los ciudadanos de pata al suelo, en los anteriormente promociona.

 
 

Te puede interesar