BCRA confía: ajustes en la "Zona" serán trimestrales

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Durante todo el 2019 la "Zona de no Intervención" continuará vigente, y hasta que Mauricio Macri termine esta gestión esta será la política cambiaria del Gobierno
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El Banco Central ya lo decidió, y descuenta que desde el Fondo Monetario Internacional (FMI) se avalará la idea. Durante todo el 2019 la "Zona de no Intervención" continuará vigente, y hasta que Mauricio Macri termine esta gestión esta será la política cambiaria del Gobierno. Aunque desde la entidad que dirige Guido Sandleris sea prudente, para el resto del Ejecutivo la fórmula de contener una banda de precios mínimos y máximos para el dólar indexada mensualmente; y combinada con una tasa de interés haciendo juego; es un éxito que se lo mide fundamentalmente en una sola característica: trajo estabilidad a una variable que durante todo el 2018 trajo zozobra al oficialismo e hizo peligrar toda la gestión macrista. Y además tiene una característica que entusiasma a Mauricio Macri: es creación propia. Este no es un dato menor. El propio Presidente quiere dejar su (primera) gestión con un esquema cambiario estable y que tenga características propias. Y la "Zona" le dio esa posibilidad. Al menos hasta ahora. Lo que se espera desde el BCRA es que desde el primer trimestre de 2019 las otras variables que deben comenzar a reaccionar positivamente, empiecen a traccionar a favor; en especial las dos principales promesas que se le hicieron al FMI: el déficit cero y la base monetaria ordenada.

La aplicación del esquema durante el próximo año tendrá cambios importantes, apuntando a que generen expectativas de mayor estabilidad cambiaria durante todo el año. La principal modificación será cambiar la indexación mensual comprometida hasta fin de año de 3%; será desde el próximo año trimestral. La idea de la entidad que maneja Guido Sandleris es que el alza de la inflación pueda ser mensurada ya el próximo ejercicio cada tres meses; y que, sin generar confusiones con metas (errores cometidos en el pasado reciente), puedan ser asimilables con una evolución certera y tranquilizadora de las bandas de la Zona. Esto implica que en lugar de la indexación de 3% mensual, haya un cálculo trimestral con período vencido y aceptado por el mercado. Siguiendo está lógica, el alza de las bandas mínima y máxima debería ser un reflejo natural del comportamiento de los precios, pero además llevar un ritmo similar a la de la evolución de la oferta y demanda de divisas según los tipos cambiarios que la Zona muestre. O dicho de otro modo, que la estabilidad cambiaria actual se sostenga en el tiempo con la evolución de las franjas mínima y máxima, en valores aceptados por el mercado sin que se produzcan tormentas ni ansiedades.

Mientras tanto el otro aspecto fundamental de la política comenzaría a ser el principal objeto de análisis: las tasas de interés. El BCRA es muy prudente al observar día a día como se comporta la perforación hacia abajo del 70%. Dentro del Ejecutivo la tendencia es observada con mucha expectativa positiva. Ninguna de las dos puntas del oficialismo se anima a hablar de porcentajes futuros, pero se confía en que si para el último mes del año la inflación se ubica por debajo de 3%, y si la tendencia continúa en el primer trimestre, se podría cumplir la promesa de hablar de tasas menos exuberantes para el segundo trimestre del año. La "Zona" acompañaría extendiendo los tiempos del a pax cambiaria hasta alcanzar el objetivo político soñado: un día de elecciones presidenciales donde la crisis de agosto pasado sea sólo una mala pesadilla del 2018.

Ayer, en declaraciones a la agencia Bloomberg, Sandleris dio algunas señales en este sentido. El titular del BCRA afirmó que "vamos a continuar trabajando con zonas de intervención y no intervención durante el próximo año", y que "el ritmo del ajuste probablemente será un poco más bajo de lo que es ahora". En lo que refiere a las preocupaciones, el jefe de la autoridad monetaria puso el foco en el contexto internacional al considerar que "es mucho más desfavorable de lo que hemos visto en los últimos años". Según el funcionario "los años de liquidez internacional extrema que vimos en el pasado están llegando a su fin". Por eso mismo, el titular del BCRA evaluó que esta situación "crea un contexto mucho más desafiante para los mercados emergentes". Pero el año próximo también tiene por delante las elecciones presidenciales. En ese sentido, Sandleris consideró que los comicios de 2019 "podrían crear algo de ruido" en la economía argentina. Opinó que "la credibilidad y la confianza son como el cristal", porque "se rompen fácilmente y tardan mucho tiempo en volver a recuperarse" al tiempo que resaltó que "estamos en el proceso de restablecer la confianza" y que "mi sueño es que nadie hable del Banco Central en la Argentina, que no se hable porque la inflación es baja y hay una moneda estable".

Fuente: Ámbito

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