El peso argentino salió del purgatorio y ahora es la moneda favorita de los bancos de inversión

ECONOMÍA Por
La moneda local fue una de las de mejor performance durante octubre. Para Credit Suisse, le irá mejor que al real y la lira turca
SANDERIS

Cerró un mes soñado para la nueva cúpula del Banco Central. El dólar mayoristacayó 13% (se abarató $5,30) para quedar en $35,95. Está cada vez más cerca deperforar la banda de no intervención (actualmente en torno a $35 luego del ajustecorrespondiente).

¿Lo hará? En el Banco Central creen como algo "probable" que sí suceda y tienen todolisto para salir a comprar dólares y ponerle un real piso. Se llevarían billetes verdesde la plaza e inyectarán pesos sin "esterilizarlos".

Para algunos la caída del billete verde fue algo impensado incluso porque el contextointernacional, algo que siempre castigaba al país, no fue el mejor durante octubre.

En las últimas cuatro semanas, Argentina, Brasil y Turquía (otrora los másgolpeados) mostraron fortalezas en sus monedas a pesar de la considerable debilidaden los bonos y las acciones (y en algunos casos el tipo de cambio) que se vivió en lamayor parte del resto del mundo, incluyendo la mayoría de los mercadosemergentes.

"Nos ha sorprendido ver las monedas de Brasil, Argentina y Turquía en octubrefrente a la incertidumbre sobre la trayectoria política de estos países y la ferozvolatilidad en los mercados. Su resistencia es un testimonio del poder que tienenpara apoyar las moneda y generar cambios de política constructiva", enfatiza uninforme de Credit Suisse publicado el miércoles.

La entidad suiza dice que si bien en términos de valuaciones deberían ser másoptimistas con la lira turca entre las tres monedas que remarcan, acotan que desdeuna perspectiva a corto plazo, "estamos más cómodos con el peso argentino, ya quepensamos que los líderes políticos en Argentina están más comprometidos que suscolegas en Turquía con las políticas que son a la vez el respaldo de la moneda".

Una característica importante que distingue a la Argentina de los otros dos países esque tiene un paquete con el FMI que asegura las mismas políticas (de reducción dedéficit y control de la cantidad de dinero) para los próximos meses, lo quedisminuiría la incertidumbre política a corto plazo. Además, el flujo definanciamiento del FMI reduce drásticamente la incertidumbre de financiamiento acorto plazo.

"Creemos que el ajuste en curso en las cuentas externas del país y los flujos balanceados en el mercado cambiario continuarán apoyando el peso", resaltó Daniel Chodos, jefe de estrategia del banco.

Para el cierre de este año estiman que la menor demanda interna de dólares y una mayor oferta de empresas y los exportadores de trigo deben mantener el tipo de cambio en el límite inferior de la banda del dólar.

Claro que a más largo plazo, Credit Suisse le recuerda a sus clientes que existe el "riesgo de un cambio de régimen perjudicial en la elección de Argentina para octubre del próximo año, pero creemos que tomará al menos hasta el final del año antes que las elecciones se conviertan en un punto focal clave para el inversor".

Y agregan que en comparación, ven mayor incertidumbre política en Brasil y Turquía en esta etapa, aunque esa incertidumbre puede caer sustancialmente en el caso de Brasil si el equipo de Bolsonaro hace un convincente esfuerzo para transmitir sus intenciones de políticas.

¿Volvió la Argentina a ser la preferida? Para las apuestas de corto plazo, parecieraque sí. El muy poco probable algún sobresalto con el dólar ya que la tarea del Centralde secar la plaza de pesos está funcionando. 

Además, tal como recuerdan los funcionarios del Central, el peso está en niveleshistóricamente competitivos. Léase, súper barato. 

Por eso Guido Sandleris se puede dar el lujo de bajar las extremedamente altas tasasen pesos: en el mes pasó de máximos de 73,50% a 68% en promedio para las Leliq.

Mucho más incierto es el recorrido de las tasas que del dólar. Tan simple porque lainflación de octubre -según la siempre bien informada Elypsis- habría estado entorno al 5% después del 6,5% de septiembre.

La inflación no da tregua, todavía, a pesar de la paz cambiaria. En el medio, el Centralrecorta un poco el costo del dinero desde niveles muy elevados precisamente porqueel dólar está en baja y tampoco quiere empezar a ceder competitividad. 

Pero eso será película para otro momento. Por ahora, tanto el Central como losinversores creen que el peso estará tranquilo hacia fin de año. Un problema menospara Mauricio Macri de cara a un caliente diciembre. 

 

 

Con información de www.iprofesional.com

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