LA BRASA ARDIENTE DEL FRACASO

EDITORIAL Por
La “oposición responsable” es muy crítica en los medios, pero complaciente en las altas esferas. El oficialismo todavía se abroquela en su postura de que nada es culpa suya. Y demoniza y persigue a los kirchneristas sin repararos. Todo apunta a que los problemas se agudicen
BRASAS MACRI

Isaias Abrutzky Isaías ABRUTZKY / Especial para R24N 

Algunos políticos y economistas hacen comentarios más que pesimistas sobe la realidad economica que vive el país. Buena parte de ellos asemejan la situación actual con la del año 2001, pero se cuidan de pronosticar un default o un corralito en el corto y hasta el mediano plazo.

No hay duda que una persona pública tiene que ser prudente en sus expresiones, porque a nadie ayuda sembrar la alarma; mucho más si ellas están basadas en nterpretaciones dudosas o suposiciones aventuradas. Pero cuando hay absoluta buena fe, y un auténtico convencimiento ¿tiene sentido disimular, o callar?

El gobierno se queja constantemente de la rebeldía de quienes no apoyan sus medidas y habla de las bondades del diálogo. Pero cuando algún opositor puede sentarse a una misma mesa con los funcionarios, o con el presidente mismo, solamente obtiene una respuesta: estamos haciendo bien, y no nos desviaremos de nuestro camino.

En rigor de verdad, el gobierno parece entender que quien expresa disconformidad con sus decisiones atenta contra la gobernabilidad y debe ser censurado. Macri creyó que su sola presencia al frente del Poder Ejecutivo iba atraer la famosa lluvia de inversiones. Ésta no se produjo ni por asomo, y entonces inventó que lo que retiene a los dueños del dinero es el temor a que el peronismo (u otro populismo, en su manera de juzgar a quien atiende las necesidades sociales) retorne al poder ¿Se olvida el presidente que llegó a su cargo con un márgen mínimo de votos y que, siendo obvio que en una democracia hay alternancia de administraciones, el peronismo, que obtuvo 49% de los votos, tiene todas las posibilidades y condiciones para volver a sentar a uno de sus referentes en el sillón de Rivadavia?

El gobierno terminó aceptando que el país está en crisis, olvidándose de las asociaciones con la náutica y la meteorología. Y ahora declara que no es su responsabilidad, sino que hace setenta años que el país está en crisis. Entonces, quiere que la ciudadanía entienda que debe confiar en la conducción de los iluminados, y aguantar hasta que éstos, los únicos capacitados, puedan encontrar la solución.

La estrategia del oficialismo consiste en, por un lado, lograr que los votantes que no le son afines rechacen lo más profundamente posible a la fuerza política a la que más temen: el kirchnerismo. Los funcionarios del gobierno anterior deben ser denunciados por todo. Así, con la complicidad de quienes se prestaron a hacer el papel de denunciadores seriales promueven causas a diestra y siniestra.

De la economia azul al billete verde

En las últimas horas se difundieron declaraciones de un funcionario de Donald Trump asegurando que el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos está profundamente involucrado en trabajos tendientes a anclar el peso argentino al dólar. No es la primera vez que se pone sobre el tapete el tema de la dolarización; de hecho es claro que una cantidad de precios absolutamente determinantes de la marcha de la economía ya están dolarizados: los combustibles, la energía en general y los granos, particularmente el trigo, que tanta incidencia tiene en la mesa de los argentinos.

Pero ahora algunas interpretaciones apuntan a que el país renuncie totalmente a tener una moneda propia, y siga el camino de Ecuador, perdiendo totalmente la soberanía monetaria y convirtiendo a la república prácticamente en una colonia.

Con el grado bancarización actual de las transacciones el uso de dinero efectivo se redujo respecto del que era usual en el 2001, de modo que hay poca probabilidad de que los depositantes se agolpen en los bancos para pedir sus pesos, obligando a medidas del tipo del corralito. Pero lo que sí está ocurriendo es que los tenedores de dólares están retirando los billetes estadounidenses depositados en sus cuentas, lo que determina bajas adicionales de las reservas, ya jaqueadas por la necesidad del Banco Central de exponerlas en el mercado a fin de evitar las disparadas del dólar.

En tanto, más prensa extranjera está publicando artículos que muestran una economía argentina prácticamente devastada, y en una pendiente cada vez más pronunciada.

El gobierno, en tanto, incapaz de tomar las riendas e impulsar a la nación hacia el desarrollo -unica manera de generar la riqueza exportable que permita al país honrar su compromisos, y a la vez apuntalar a la población y la economía local- sigue apostando a recursos financieros que van tornando cada vez más difícil una salida.

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