ATRAPADO SIN SALIDA

EDITORIAL Por
En un artículo publicado en R24N, el Doctor Carlos Zimerman hace un llamado a la defensa de la democracia y al cumplimiento de la totalidad de los períodos por los cuales fueron elegidos los gobernantes. ¿Qué es lo que teme?
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Protestas en contra de la resolución 125

Isaias Abrutzky Isaías ABRUTZKY / Especial para R24N 

Ningún ciudadano consciente puede dejar de avalar una actitud que consolide la democracia duramente conseguida a partir de 1983, cuando Raúl Alfonsín debió hacerse cargo de reconstruir una Argentina en la que la Constitución Nacional había sido pisoteada por un sangriento régimen militar.

Es necesario, sí, evitar que se distorsione la realidad, y usar el tema con fines espurios. Esto requiere separar la paja del trigo.

No vale la pena referirse a las declaraciones de la diputada Elisa Carrió sobre el particular, porque es más una tarea de la psiquiatría que de la política.

Pero es bueno analizar el texto del prestigioso letrado de Rafaela. Dice Zimerman:

“Quiénes aprovechan este momento para "trabajar" en contra del gobierno de turno y hacer todo lo posible para que al mismo le vaya mal y si es posible no pueda cumplir su mandato, son lisa y llanamente vulgares golpistas que no merecen ser respetados y se los debe denunciar para que les caiga todo el peso de ley”.

La frase implica caminar sobre el filo de la navaja, porque, al no identificar a los presuntos desestabilizadores, “a quienes no cabe respetar y es necesario denunciar” da pie a avalar ataques al estado de derecho, ya muy lesionado en el presente gobierno.

En verdad estamos hoy muy lejos de actividades destituyentes, como lo fue el corte de todas las rutas del país durante meses, en reclamo por la resolución 125, o los cacerolazos en contra también de los gobiernos kirchneristas, legítimos, pero con una actitud agraviante hacia la entonces primera mandataria, que sin duda alcanzaba hasta la investidura presidencial.

Por el contrario, hay una oposición parlamentaria que -salvo contadas excepciones- votó todas los proyectos de ley presentados por el oficialismo. En tanto, los organizaciones sociales se deshacen en esfuerzos por morigerar la desesperante situación de miles y miles de familias, hundidas en la pobreza y el hambre, a través de una denodada labor en los comedores y merenderos.

Las manifestaciones y marchas en demanda de atención a los problemas sociales, por el salario, contra los despidos, y otras, son siempre pacíficas, con extremo cuidado por posibles desbordes. Existe sí, acción de grupos provocadores que se filtran entre los participantes, pero muchos de quienes integran esos grupos fueron identificados como pertenecientes a las fuerzas de seguridad o parapoliciales. Nunca a los organizadores ni a la ciudadania que nutre esas acciones.

Debe quedar en claro que no existe ninguna actitud destituyente. Lo que hay es un gobierno sin rumbo, víctima de su propias políticas. Si de la escalada del dólar se está hablando, no puede sorprendernos que quienes invirtieron en pesos, aprovechando las altísimas tasas ofrecidas, consideren llegado el momento de hacer una toma de ganancias, y volver a su refugio financiero. Es eso y nada más.

La oposición está llamando al gobierno a revisar un programa que conduce inevitablemente al default. No habrá préstamos -del Fondo o de cualquier otro- que pueda evitarlo, porque la única manera de que el país salga adelante es acrecentando simultáneamente las exportaciones y el mercado interno, condicionando la entrada y salida de capitales especulativos, exigiendo la liquidación de las operaciones de comercio exterior en un plazo perentorio, desalentando las importaciones superfluas y tratando de reemplazar las que no lo sean por productos argentinos.

Pero el gobierno hace oidos sordos a propuestas de este tipo y se va hundiendo con su línea de acción, sin capacidad ni vocación de dar un giro que evite la catástrofe.

No es de extrañar entonces que se levanten voces que le pidan que reconozca la gravedad de la situación que creó, y deje paso a quienes puedan generar confianza y comenzar la recuperación.

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