DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO: ERRORES, IMPROVISACIONES Y OPORTUNISMOS QUE SE PAGAN CON LA VIDA

Ámplios sectores de la sociedad argentina no están maduros ni preparados para afrontar la discusión
GROTESCO ABORTO 2

En la madrugada de hoy, finalmente, el Senado de la Nación, como se venía barajando en los últimos días, rechazó el Proyecto de Despenalización del Aborto que había sido aprobado por la Cámara de Diputados.


Esta disparidad de criterios entre los cuerpos legislativos, que reúnen a los representantes de los habitantes de la Nación y los de los Estados Provinciales, puede dar lugar a infinidad de lecturas e interpretaciones.


Es así que, durante los días previos a la votación en la Cámara Alta del proyecto en cuestión, los argentinos fuimos testigos, en algunos casos, y partícipes, en otros, de acalorados debates y, por qué no decirlo de manera contundente y simple, “desquiciadas” manifestaciones y marchas que, a la postre, obraron como catalizadores del resultado que ya todos conocemos.


Personalmente, fui testigo ocasional e involuntario, de algunas de esas manifestaciones y marchas, tanto de quienes se pronunciaban a favor como en contra de la despenalización del aborto, que me hicieron sentir que cierto sector de la sociedad argentina aún no se encuentra lo suficientemente preparada y madura para afrontar una discusión de tamaña magnitud y trascendencia.


Lo que voy a hacer seguidamente, es transcribir el “hilo” de un twittero, ya que resume, de manera magistral, a mi modesto entender, las razones por la cuales la despenalización del aborto tuvo aprobación en la Cámara de Diputados y, poco tiempo después, fue rechazado por los Senadores de la Nación, como si se tratara de dos cuerpos legislativos que piensas de manera diametralmente opuesta, cuando, en realidad, lo que sucedió fue una sumatoria de errores y una falta total de manejo de logística y estrategia por parte de quienes estaban a favor de su aprobación, enfrentándose abiertamente y sin la debida protección y defensa a poderes e instituciones que vienen operando exitosamente desde hace casi dos milenios, y que, obviamente, les llevan una gran ventaja en este tipo de lides.


José Luis‏ @jlsantana Aug 8

“He visto las mejores mentes de mi generación destruídas

por la locura” El aullido - Allen Ginsberg


“Antes que nada voy a decir desde dónde hablo: soy abortista* con restricciones en el tiempo de gestación, y a favor de la gratuidad. Todo lo q escriba sale desde ahí, aunque pueda parecer al revés.


* Aborrezco los eufemismos de “pro-vida” o “pro-elección”. Porque eufemismos.


La verdad no sé cómo terminamos acá donde estamos, con pañuelos verdes y celestes (ajenos a matices), habiendo cada uno cavado su trinchera, disparando c/u al otro lado, mostrando c/u las víctimas de las canalladas del otro. Tampoco me interesa hacer la crónica del disparate.


Sí quiero hacer observaciones sobre el -aparentemente hoy y a esta hora- casi seguro fracaso de la posición abortista, hijo (pun not intended) de -para mí- una suma de errores no forzados que masacraron la clara ventaja intelectual-moral inicial de la posición abortista.


No sé si el primero de los errores, pero sí el más grande, fue plegarse al pañuelo verde. De aquí sale mi cita de Ginsberg del primer tuit. El abortismo racional se puso el mismo uniforme que el zurderío canalla, y fue un error fatal.


Supongo que en la creencia Stolbizereana de que sumando se suma, sin considerar que en política -muchas veces- sumando SE RESTA, estaban tan desesperados por la ley que no dudaron en usar el mismo uniforme de las bestias y marchar a su par.


Pero volvamos al tema del pañuelo: FUE UN ERROR. ¿Pensaban que era un distintivo? De ninguna manera: ERA UN UNIFORME. ¿No sabían lo q pasa cuando la gente se pone uniformes? Se hacen bandos. ¿No sabían lo q pasa cuando se hacen bandos? Se anula la razón y se obra con la emoción.


Y ahí es donde -creo- perdieron. En un debate razonable, a esta altura del partido toda la ciudadanía debería saber en qué semana se desarrollan los lóbulos prefrontales, el sistema nervioso, en qué momento empieza a andar el corazón; cuándo lo que está ahí es un ser humano.


Pero no, prefirieron ir a lo emocional. Pensaron que tenían la bala de plata de “salvar a las madres” y lloraron y se indignaron desde ahí, simplificando fatalmente el mensaje. Y digo fatalmente, porque ahí los esperaban los celestes con su mensaje de “salvemos LAS DOS vidas”.


¿Parece pelotudo el mensaje de “salvemos las dos vidas”? LO ES, pero FUNCIONA. Salvar DOS vidas suena como mejor que salvar una, ¿no es cierto? CLARO QUE SÍ. Y cuando apostaste a ir por la ruta emocional y no la fáctica, CAGASTE.


Como los franceses en Agincourt: confiados en sus fuerzas aceptaron un campo de batalla barroso y confinado en el que un Enrique V con UN SEXTO de los recursos los masacró con sus arqueros.


¿Y cuáles fueron las flechas? Varias. Una, la asociación con canallas. “Bueno, pero hay d los 2 lados”. Cierto, pero sólo de 1 se vio una filmación d pañuelos gritándoles a 2 policías en un tren q los iban a balear, y que resultara profético para uno de ellos: LA MUJER. Flechazo.


¿Qué otra? Desconocer totalmente la base moral (falsa o cierta, no calienta) del rechazo de los antiabortistas: que ahí hay una persona. Hacer como q no importa, sin explicar, ofendiendo, riéndose de los q creen q un embrión es alguien y no algo. “Hoy voy a comer feto”. Flechazo.


Otra más: sobrexposición. ¿Cuánto verde vieron, x todos lados, calle, subte, medios? Yo MUCHO más q los celestes, y con pibitas en situaciones grotescas. El argentino (y otros, bah) se inclina x el más débil. Que acá, además d tener menos gente, “apoyaban al + débil”. Flechazo.


Toque final: Amnesty. “Nos mira el mundo” dicen chochos. A ver: forzaron un Braden o Perón. EN ARGENTINA. Además, es como si a nosotros nos dijeran q en el NY Times Amnesty publicó una contratapa para q saquen la pena de muerte en Ucrania. ¿A quién mierda le importaría? Flechazo.


Y así, silbido a silbido q cruzaba el aire, los más gallardos y mejor pertrechados nobles caballeros franceses sucumbieron a las flechas d un rejunte d campesinos ingleses. Ahora, locos de ira, culpan a los radicales, a la iglesia, a los brutos del interior, pero perdieron solos.


Espero q la próxima vez q se trate el tema, cuando sea, no nos metamos de vuelta en este lodazal, no crucemos acusaciones de asesinos al otro lado, no nos uniformemos estúpidamente con un color, no nos aliemos con canallas, no evitemos hablar sólo desde la razón. Nada, eso. Fin.”

Ricardo G. A. Zimerman

Redacción SANTA FE

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