Nuevamente la corrupción "K" llega en auxilio del gobierno

OPINIÓN Por
Siete días de política. Otro escándalo por el pago de coimas con la obra pública desplazó de la agenda a la economía. Al votante de CFK puede no afectarlo la corrupción, pero el episodio es negativo para todo el peronismo.
hoy

Las pruebas de corrupción en los tres gobiernos kirchneristas son como los fondos robados: imposibles de ocultar. Por eso reaparecen una y otra vez ya de manera kafkiana. Una suerte de "maldición" de los bolsos de la que el señor López y la monjita que lo ayudaba hoy parecen tan solo las dos primeras víctimas.

Hay muchos datos que coinciden. Por ejemplo, que en el centro de ese universo que operaba en las sombras estaba el Ministerio de Planificación cuyo responsable, Julio De Vido, fue a parar a la cárcel a pesar de haber tenido fueros parlamentarios.

También coincide el "modus operandi". El modelo santacruceño fue trasladado a la Nación. Sus primeros beneficiarios, Lázaro y compañía, están presos. Por no hablar de Cristóbal. En ambos casos, en la provincia y en la Nación, hubo la misma conducta despreocupada que está en la raíz de los escándalos. La negligencia a la hora de cubrir las huellas propias parece consecuencia de la sensación de impunidad. De la presunción de que la permanencia en el poder estaba asegurada por muchos años.

Si bien la corrupción es un problema crónico, hoy, tal vez producto de que el gobierno actual no mantiene lealtades políticas con los anteriores, se presentan situaciones nuevas, por ejemplo, la cantidad de ex funcionarios (y ahora también empresarios) en la cárcel por malversación, cohecho y otros delitos económicos contra el Estado.

En este panorama se insertan las últimas revelaciones de un chofer que llevaba y traía bolsos, según propia confesión. Su minucioso relato tiene una capacidad de persuasión poderosa, casi literaria. Hace que quien lo oye suspenda por un momento la incredulidad y acepte por cierta la cantidad de dólares que había dentro de cada bolso, aunque no se sepa bien cómo o por qué tuvo acceso a esa información, si su tarea era simplemente la de manejar. El arte puede permitirse prescindir de los detalles de la realidad, pero eso no lo hace menos verosímil. Su secreto está en la coherencia, en el hecho de que las piezas encajen. Y los bolsos y el gobierno de los Kirchner encajan perfectamente en el imaginario colectivo.

Los bolsos eran llenados de dólares por empresarios y llevados a la casa de los ex presidentes Kirchner o a la Quinta de Olivos. Si estos nuevos episodios con comprobados, lo de José López habrá sido apenas el "trailer" de una serie con varias temporadas y con el protagonismo excluyente del matrimonio presidencial que se mantuvo 12 años en el poder.

Por los nuevos bolsos fueron a parar a la cárcel el segundo de De Vido, otros ex funcionarios, varios importantes figuras de la denominada "patria contratista" y dos ex presidentes de importantes corporaciones empresarias: la Unión Industrial y la Cámara de la Construcción. Al Senado se solicitó autorización para allanar varios inmuebles y las oficinas de la ex presidenta Kirchner de buena relación con los citados.

En este punto conviene recordar que la última vez que le abrieron una caja de seguridad a su hija encontraron más de 4 millones de dólares en billetes. En el arte narrativo del chofer podría hallarse la explicación de aquella insólita abundancia.

Es también llamativo que las pruebas del trasiego de bolsos estuvieran desde el verano en poder del periodista depositario de los cuaderno y de la Justicia y que recién hayan tomado estado público varios meses después. Resultó de igual manera llamativo el silencio inicial de la principal acusada y de sus seguidores políticos.

Todo esto le dio aire a Mauricio Macri que salió el viernes a pedir a la Justicia que termine con la impunidad. Después de correr atrás de las malas noticias del dólar, la inflación, las tasas, la caída de la actividad, etcétera, retomó la iniciativa mientras los opositores se apartaban en silencio.

Este pasajero alivio era imaginable. No lo es tanto el impacto de mediano plazo del nuevo escándalo, su incidencia en las presidenciales. Se estima que el núcleo duro de votantes de CFK seguirá ignorando las acusaciones de corrupción, pero también que el leve repunte de su imagen de los últimos tiempos se frene. Los bolsos estimularán la interna del PJ en una carrera por tomar distancia de la ex presidenta, pero nada autoriza por el momento a pensar que cambiarán dramáticamente la perspectiva electoral del año próximo.

Fuente: La Prensa

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