La estanflación es inevitable, el dilema es cuánto durará (y cómo sobrevivir)

POLÍTICA Por
El Gobierno de Mauricio Macri enfrenta en este segundo trimestre el inicio de la recesión, que combinada con una inflación creciente, ofrecen el peor escenario: entrar en una estanflación.
hoy

Ni siquiera puertas adentro del Gobierno dudan de la ola polar que avanza sobre la economía argentina. Ya es un hecho que vendrán meses recesivos. Y el escenario empeora con la inflación creciente. 
 
En este marco, los analistas esperan que la economía entre en estanflación, esto es, la terrible combinación de recesión más inflación. Lo único que resta averiguar ahora es cuánto durará.
 
"Ahora empieza un ciclo de por lo menos dos trimestres de recesión", señaló el economista Martín Trombetta, al diario 'El Economista' que lo consultó por el impacto en el empleo.
 
Ya el mes pasado, el director socio de 'Consultora Ledesma', Gabriel Caamaño Gómez, afirmaba que el dato clave y más relevante del REM de mayo, publicado por el BCRA en los primeros días de junio, es que: "descuenta un evento recesivo en 2018. Lejos lo más relevante según mi saber y entender".
 
Hace unos 15 días, desde la consultora OJF, del Economista Orlando Ferreres, insistieron en que la economía cayó en mayo 2,8%, marcando dos trimestres seguidos de contracción de la actividad; y este escenario no es el más grave. Lo que realmente preocupa es entrar en una profunda estanflación: recesión más inflación, porque ello congela directamente la capacidad de reacción del aparato productivo.
 
"Estamos en una pelea de 24 horas. Una vez que un programa inconsistente entra en un huracán y está el riesgo de que empiece a volar todo, cuesta pronosticar qué es lo próximo que va a volar, si las chapas, el toldo o la sombrilla. Lo que está  claro es que estamos en medio de un huracán; esto no se arregla con buena onda. Los mercados de capitales se cerraron para muchos emergentes, y en particular para la Argentina", señaló José Luis Espert, en el Forum Pyme, caja de resonancia de los acontecimientos económicos del país, que se celebró a fines de junio.
 
Todavía el jefe de Gabinete, Marcos Peña, no había dicho, en cuanto a la situación económica, que la Argentina "atraviesa un clima tormentoso producto de varios factores externos", debido al hecho de mantener "un tipo de cambio flotante".
 
"Reconocemos el momento y lo tomamos con la seriedad que corresponde. Tomamos medidas, por ejemplo, el acuerdo con el FMI, que nos da el respaldo al rumbo y herramientas", dijo el funcionario en declaraciones a 'Radio Mitre', en las cuales cuestionaba también a sectores de la oposición que rechazan, según mencionó, la política económica oficial. 
 
Remató la advertencia de la Universidad de Belgrano que fue directamente al grano: "Este año se caracterizará por un proceso estanflacionario", afirmó el último informe del Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de esa institución, que explica que el que se avecina es el sexto episodio de estanflación de los últimos 10 años, y el tercero del gobierno de Mauricio Macri. 
 
¿Es posible sobrevivir a un promedio de una estanflación cada año y 8 meses?
 
Luego de la crisis de 2001-2002, llegó el episodio de 2008-2009; el de 2012; de 2014; 2015; y, 2016... y ahora se viene el sexto.
 
En dicho informe, titulado 'El regreso de la estanflación', Víctor Beker, director del CENE detalló que este proceso a la vista "sería el sexto episodio de esta índole a partir de la salida de la crisis de 2001/2002".
 
Entre fines de 2008 y comienzos de 2009, la Argentina atravesó otro período de estanflación:
 
"Mientras los precios al por menor crecían a un ritmo anual de entre 20 y 25%, la actividad se contraía entre un 3 y 4% en comparación con igual período del año anterior, como consecuencia del conflicto con el campo y la crisis financiera internacional", señaló el economista en el análisis.
 
También a partir del segundo trimestre de 2012 y hasta fin de ese año: "La economía argentina evolucionó con una inflación anual de entre 24 y 25%, mientras se registraba simultáneamente una caída en la actividad del orden del 2-3% interanual. El cepo cambiario instaurado a fines de 2011, la contracción en la industria automotriz a partir de la menor demanda de Brasil y una leve sequía explicaron el retroceso", precisó Beker.
 
Luego, tras la devaluación de enero de 2014, la economía retrocedió durante todo ese año. "Lo hizo a una tasa del 3-3,5% interanual, mientras la variación anual de precios se ubicaba en torno al 35%", continuó el director del Centro de Estudios de la Nueva Economía.
 
A fines de 2015 se registró un nuevo retroceso en la actividad, mientras la inflación anual superaba el 25%.  "Estuvo asociado con el recambio de gobierno", precisó el economista. 
 
Y, por último, a partir de febrero de 2016 se verificó otra caída en el nivel de actividad que se prolongó hasta mediados del año, al mismo tiempo que los precios crecían a un ritmo cercano al 40% anual.
 
Este 2018, ¿durará sólo 2 trimestres, como afirmó Trombetta? Con la experiencia que traemos a cuesta, nadie quiere poner las manos en el "hielo"...

Urgente24

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