CONOCÉ A ALINA MORSE, UNA NIÑA DE 13 AÑOS QUE SE HA CONVERTIDO EN MILLONARIA GRACIAS A UNA IDEA GENIAL

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La empresa que fundó junto con sus padres en 2015 está valorada en 1,7 millones de euros
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Los niños tienen a veces ideas geniales. Ideas que caen por su propio peso y que, de llevarse a cabo, pueden tener resultados increíbles. Alina Morse tenía solo siete años cuando tuvo la inspiración que hoy la ha convertido en millonaria. Una mañana acompañó a su padre al banco y quisieron darle una piruleta. Pero sus padres no le dejaban tomar dulces por ser malos para los dientes. "¿Por qué no hacemos una piruleta que sea buena ?", preguntó con toda lógica a su padre. Aquello fue el germen de Zollipop, una compañía creada a partir de esa idea en 2015 y que según 'Fox Business' este año llegará a valer dos millones de dólares (un millón setecientosmil euros).

Para llegar a una fórmula que guste a los más pequeños pero no dañe los dientes la familia tuvo que invertir sus ahorros en una investigación en el laboratorio que duró dos años. La propia Alina aportó de su hucha para juntar los 7.500 dólares (algo más de 6.400 euros) que fueron necesarios para dar los primeros pasos.

El esfuerzo mereció la pena: hoy sus piruletas saludables se distribuyen en 10.000 tiendas por todo Estados Unidos, incluyendo Wal-Mart, Kroger y Office Depot, entre oros establecimientos. "En los últimos tres años hemos doblado nuestras ventas, y este 2018 esperamos triplicarlas", explica la propia Alina. "A las madres les encanta lo que hacemos". Y, ¿cómo han logrado unos dulces inocuos para la dentadura?

La clave de la fórmula de Zollipops está en que carecen del dañino azúcar, pero continúan siendo dulces. Para ello emplean Xylitol, un edulcorante natural que está ampliamente extendido, por ejemplo en chicles o en las dietas de los diabéticos. Desde Zollipop aseguran que incluso ayudan a fortalecer los dientes equlibrando el PH de la saliva.

No todo el mundo está preprado para admitir que los niños puedan tener ideas geniales. A Alina la apoyaron sus padres desde el primer momento, pero cuenta en 'Moneyish' que el suyo no siempre ha sido un camino fácil. "Hay gente muy cerrada que no se da cuenta de lo que puden hacer los niños". A sus 13 años acude a reuniones de negocios con personas que le doblan y triplican la edad, pero es una situaicón a la que ya no tiene ningún miedo. "La gente quiere que te pueda la presión, pero demuestras que está comprometida con tu negocio", explica. 

Alina no solo es un ejemplo de precocidad y espíritu emprendedor, sino que también quiere contribuir a la comundiad. Para ello dona el 10 por ciento de los beneficios de su empresa a un programa de educación en higiene bucal en escuelas de todo el país. "Tu sonrisa es una de las primeras cosas que la gnete ve cuando te mira", recuerda.

Fuente: www.tuotrodiario.hola.com

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