La política nunca entendió

OPINIÓN Por
El ajuste que los economistas liberales tanto reclamábamos en términos de reformas estructurales para Argentina como, por ejemplo, las reformas laborales, ahora está sucediendo de golpe y con una violenta devaluación.
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El ajuste que los economistas liberales tanto reclamábamos en términos de reformas estructurales para Argentina como, por ejemplo, las reformas laborales, ahora está sucediendo de golpe y con una violenta devaluación. 

También estamos viendo una política cambiaria distinta a la que tuvimos en el período de Sturzenneger. Queda claro que la flotación parece muchísimo más libre que en aquel momento. Caputo permite que el dólar salte de 27 a 29 en dos días. Recordemos que Sturzenegger, dos meses atrás, regaló 2000 millones de dólares a 20 pesos para que al poco tiempo valiera 28. 

¿Qué debería hacer Caputo si ve que el mercado le saca dólares a gran velocidad? ¿Debería frenarlo? Bueno, eso fue lo que hizo durante la administración anterior del BCRA. La gran diferencia es que Caputo proviene del mercado financiero, que tiene mucho más expertise del funcionamiento de los mercados financieros y que en consecuencia, si ve que le sacan dólares a gran velocidad, se va a correr. Es lo que está sucediendo ahora. 

Imaginemos que, al cabo de un mes Caputo defiende el dólar a 28 pero pierde 2000 millones que le dio el FMI, ¿sería una irresponsabilidad? Sin duda. ¿Sería un mal manejo? También sin dudas. 

Hoy es el mercado el que empuja el dólar. Si bien la batalla por la inflación este año ya está perdida, consideramos que la decisión de Caputo es la correcta e inteligente. Porque no tiene sentido pulsear contra un mercado que indefectiblemente le va a torcer la muñeca. 

Pero, ¿a qué nivel puede ir el dólar? Obviamente nadie lo sabe. Pero también será el mismo mercado el que en determinado momento, empiece a vender dólares si se lo deja funcionar libremente. Si Caputo permite que el dólar fluctúe libremente quizás tenga un salto grande a niveles como 32 o 34, y después por la propia dinámica del mercado vuelva a la zona de 30 y encuentra su equilibrio. Pero este lo va a encontrar el mismo mercado. 

Las consecuencias inmediatas de la devaluación permitirán que se cierre todo el déficit de cuenta corriente de Argentina. No necesitamos que pongan impuestos para que la gente no viaje. Necesitamos que el dólar flote. Y si flota y termina valiendo 33 pesos, con ese sólo mecanismo la gente va a dejar de viajar y va a pensar más en Mar del Plata. Porque nos habremos vuelto baratos en dólares. 

Si tenemos un dólar caro, vendrán inversiones de diferente tipo aunque sean pasajeras (y no hablamos necesariamente de las financieras) O quizás también en determinado punto del precio, al mercado le resulte buena idea, pasarse a pesos y colocarse en Lebac. Es fundamental que el tipo de cambio pueda fluctuar con libertad. La gran duda es cuánto de todo esto se trasladara a precios. En un contexto recesivo el traslado a precios va a ser limitado. 

Simplemente porque no hay manera de convalidar precios altos en este contexto. Pero además, es importante marcar que un dólar más alto va a terminar agilizando el sector exportador (en unos tres o cuatro meses).

Finalmente esto es el ajuste que no se quiso hacer. Así es el mercado el que lo está haciendo. Una vez más estamos viendo cómo Argentina ajusta por las malas y a través del tipo de cambio en lugar de hacerlo de un modo inteligente y ordenado con reformas de fondo que la clase política no termina de entender lo necesarias que estas son.

Fuente: Ámbito web 

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