Dividido y sin la presencia de los gobernadores, el PJ realiza el Congreso Nacional para legitimar la conducción de José Luis Gioja

POLÍTICA Por
Estarán presentes dirigentes del kirchnerismo, La Cámpora e intendentes bonaerenses. El peronismo federal, el massismo y el randazzismo se ausentarán de la convocatoria
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El peronismo atraviesa una etapa de reorganización que lo mantiene dividido y enfrentado. No existe una conducción política ni una postura unificada de la mayoría de los dirigentes que componen el heterogéneo espacio. A esa complejo panorama se suma la intervención judicial del Partido Justicialista, que quedó en manos del sindicalista Luis Barrionuevo, quien no tiene respaldo político de ninguna de las facciones en las que está dividido el peronismo. Esa fragmentación quedará expuesta este viernes cuando el Congreso Nacional del PJ se lleve a cabo en el microestadio de Ferro. La foto final será atravesada por una grieta.

En Caballito estarán presentes dirigentes del kirchnerismo, intendentes peronistas de la provincia de Buenos Aires, representantes del Movimiento Evita y de los partidos locales de las diferentes provincias del país. La mayoría serán congresales, pero también habrá dirigentes que se acerquen para respaldar la conducción de José Luis Gioja al frente del partido. En definitiva, es ese el principal objetivo del encuentro partidario al que convocó el gobernador de Formosa y presidente del Congreso, Gildo Insfrán: Legitimar la presidencia del sanjuanino, quien fue desplazado de su cargo luego de la intervención judicial dictada por la jueza federal María Servini.

Sin embargo, ese no es el mismo propósito que tiene el panperonismo, donde conviven la mayoría de los gobernadores, el massimo y el randazzismo. Por eso, salvo excepciones de dirigentes que actúan sin ser orgánicos con el esquema al que pertenecen, no habrá representantes de esos espacios. Será una muestra clara de la división que existe en el peronismo desde hace dos años y que se visibiliza en la construcción electoral que los diferentes sectores llevan adelante en la actualidad.


Los mandatarios provinciales que se ausentarán son Juan Manuel Urtubey (Salta), Juan Manzur (Tucumán), Juan Schiaretti (Córdoba), Sergio Uñac (San Juan), Domingo Peppo (Chaco), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Carlos Verna (La Pampa), Sergio Casas (La Rioja) y Lucía Corpacci (Catamarca). Tampoco asistirán Sergio Massa y Florencio Randazzo. Si bien están en contra de la intervención del partido, los gobernadores no están dispuestos a legitimar el liderazgo del diputado sanjuanino y participar de una foto de unidad con el kirchnerismo.

Por otra parte, los organizadores del Congreso buscarán dar un mensaje político consistente. Intentarán exponer la soledad de Luis Barrionuevo en la conducción del PJ intervenido y así darle una muestra a la justicia federal de la falta de respaldo que tiene el sindicalista elegido para normalizar el partido. Ese mensaje tendrá un fuerte respaldo de los dirigentes del kirchnerismo y Lá Campora, pero no contará con el apoyo del panperonismo.

Desde un principio, la intención de Gioja fue realizar un acto en el que confluyan las diferentes expresiones del peronismo. Se imaginaba la presencia de los distintos sectores y la posibilidad de que el Congreso se convierta en un punto de partida para la unidad de la oposición. Sus intenciones naufragaron rápidamente. Desde el panperonismo le dejaron en claro que no hay posibilidad acercar posiciones con el kirchnerismo. "Pagamos un costo político grande por alejarnos de los K, como para ir a abrazarnos con los dirigentes de La Cámpora", le aseguró a Infobae uno de los dirigentes del peronismo federal.


En el espacio que lideran los gobernadores consideran que la convocatoria al Congreso es irresponsable y que el resultado final será beneficioso para Barrionuevo, ya que en Ferro solo habrá un sector del peronismo y la fractura se hará visible. El kirchnerismo cree lo contrario. Consideran que la presencia de los dirigentes de todas las provincias será una muestra de representatividad y le restará fuerza a la conducción del dirigente sindical. Además, entienden que el encuentro será un avance para la unidad de la mayoría de la oposición en la antesala del año electoral.

En ambos espacios están convencidos que la Cámara Nacional Electoral rechazará la intervención en pocas semanas y que el partido volverá a ser presidido por el sanjuanino. Pero en el panperonismo consideran que la mejor opción sería que la Justicia determine la conformación de una comisión normalizadora que represente a los diferentes sectores del peronismo y que convoque a elecciones nuevamente. Por ahora son dudas e hipótesis que existen en ambos sectores.

La validez del Congreso

Uno de los temas que forman parte de la discusión de fondo es la validez legal de la convocatoria. La conducción desplazada del partido asegura que la intervención judicial es sobre el consejo nacional y no sobre el Congreso, que está integrado por congresales de las 24 provincias. "Para poder intervenir el Congreso, la jueza Servini debería intervenir todos los PJ provinciales y no tiene facultad para realizar eso", aseguraron desde el entorno de Gioja.

En ese sentido, desde el sector del sanjuanino explicaron que cada provincia tiene los congresales que la representan y que la validez de los PJ provinciales es homologada por los jueces federales de cada distrito. "Servini no tiene potestad para meterse en cada una de las 24 juridicciones", sostienen.


En el panperonismo no están convencidos de que el congreso tenga validez jurídica. "Es discutible la legalidad de la convocatoria. El PJ Nacional está intervenido y el Congreso es uno de los organismos del partido a nivel nacional. Lo mejor hubiese sido esperar el fallo de la Cámara Electoral para determinar cual va a ser el futuro del partido", reflexionaron cerca de uno de los gobernadores.

El Congreso tiene cerca de 900 congresales y se necesita la mitad más uno para comenzar a sesionar. Los organizadores están seguros que no tendrán problemas con el quórum. "Será un éxito y va a tener un nivel de representatividad importante", afirmaron. La discusión técnica sobre la validez de la convocatoria se diluirá al mismo tiempo que las imágenes del Congreso empiecen a tomar estado público. El simbolismo de la foto final será lo que marque el debate posterior que se desate en el peronismo.

Fuente: Infobae

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