Por ahora, la tijera es de utilería... y las horas pasan

POLÍTICA Por
 Ningún Mandatario ganó una elección, legislativa o presidencial, en medio de un ajuste económico. Es cierto que ninguno tuvo “La Grieta” a su favor.
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Terminó Mayo, el peor mes de Mauricio Macri en el poder. Sin embargo, lejos está de poder estimarse si no habrá sido el último mes tan negativo o si habrá otros peores por delante, sobre todo porque se desconoce cuál es el plan a aplicar, las medidas que se analizan o los objetivos macroeconómicos que tiene el Presidente de la Nación y sus ministros para lo que resta del Mandato, más allá de mantener a rajatabla el gradualismo e intentar conseguir la reelección por un segundo período.

De esta forma, a casi un mes de haber sido frenada la corrida contra el peso, por lo menos circunstancialmente; sólo tenemos en claro los planes políticos que tiene Mauricio Macri y “Cambiemos”, mientras que desconocemos totalmente las medidas económicas a tomar, salvo el anuncio de un plan de ajuste más que nada “cosmético”, dado que no apunta a reducir el Déficit Fiscal en las proporciones que reclaman los inversores internos y externos, con un poco de suerte, para regenerar la confianza; o de las metas que pedirá alcanzar el Fondo Monetario Internacional para comprometerse a prestar US$ 30.000 millones, a mediano plazo.

 
Tal como se anunció profusamente hace una semana en los diarios amigos de la Casa Rosada en sus ediciones dominicales, el “Coordinador Económico” Nicolás Dujovne anunció el viernes 01/06 el intento de bajar $ 20.400 millones el Gasto Público, cuando el recorte real debería superar los $ 200.000 millones para demostrar verdadero interés en solucionar dos de los cuatro grandes problemas que tiene la Argentina (déficit fiscal y alta inflación), mientras que quedará para otro momento terminar de desarmar la “bomba” de las Lebacs y cambiar de signo el resultado de la Balanza Comercial, uno de los temas de los cuales menos se habla.

Veamos algunos de los ejemplos de recortes prometidos y la posibilidad de que sean llevados a cabo, como se argumentó en la conferencia de prensa que el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, tuvo que mudar desde el Palacio de Hacienda a la Casa Rosada, dado que una manifestación de los trabajadores de su cartera, impidió realizar el encuentro con la prensa con cierta normalidad:

> El ordenamiento salarial de los organismos descentralizados va en contra de acuerdos paritarios homologados por el Ministerio de Trabajoe implica avanzar sobre “derechos adquiridos”, uno de los “caballitos de batalla” de los gremios para no cambiar las condiciones contractuales de sus afiliados. Además, el problema del Gasto Público no es que los choferes del Banco Central ganen $ 200.000, pasa por otros gastos mayores.

> La prohibición de no cobrar dos sueldos siendo funcionario y, por ejemplo, director de una empresa del Estado afecta a unas 300 personas, es otro caso de “derecho adquirido” y tiene valor simbólico, no tiene efecto real sobre el Gasto Público Total.

> La reducción de viáticos y flotas de autos es una medida que, desde el regreso de la democracia, se aplicó 3 veces. El resultado es el mismo: Con el paso de las semanas, comienza un lento proceso para buscar otras forma de pagar lo que antes eran viáticos y se vuelven a contratar choferes y comprar autos, cuando no los “presta” una terminal, para obtener “favores” diversos. Es otro anuncio “para la gilada”.

> El congelamiento de vacantes es otra gran mentira varias veces anunciada en el pasado. Siempre se encuentran fórmulas para contratar servicios o personal en forma indirecta. Quizás no se sumen nuevos empleados a la planta permanentes, pero los que no entren por la puerta, lo harán por la ventana, por el garaje o por el techo de los ministerios. Recordemos que desde el 10 de Diciembre de 2015, el macrismo metió en el Gobierno Nacional no menos de 150.000 empleados nuevos, mientras que despidieron poco menos de 90.000 heredados del kirchnerismo.

Hay que recordar que hace pocas semanas, el ministro de Modernización, Andrés Ibarra, anunció un fuerte recorte de la estructura del Poder Ejecutivo Nacional. Según ese anuncio, se eliminaría cerca de 600 Secretaría y SubSecretarías, además se prometía la fusión de algunos ministerios. El resultado fue que se desactivaron unos cientos de SubSecretarías, algunas Secretaría y se renombró con otros cargos y mismos sueldos a casi todos los que resultaron afectados por el ajuste. Según estimaciones oficiales, la estructura total del Ejecutivo, en el mejor de los casos, fue recortado en 6% del que había cuando se hizo el anuncio.

Ahora, supongamos que la Casa Rosada y el Palacio de Hacienda cumplen a rajatabla su promesa y realizan todos estos ahorros y recortes. ¿De dónde eliminarán los $ 180.000 millones que se necesitan para reducir, en forma importante, el Déficit Fiscal, más si tenemos en cuenta que recortar el Gasto Social, que se lleva más del 60% del Gasto Público total, es casi imposible?

 

Desde el inicio de la gestión de Mauricio Macri, queda claro a estas alturas, el eje central de análisis y toma de decisiones ha sido la variable política (pese que cometieron 10.000 errores políticos en este tiempo). Incluso, para enfrentar los problemas económicos o financieros, se resolvió seguir por el camino del gradualismo, ante el riesgo político que implicaba llevar adelante un plan de ajuste muy duro, generando una paradoja: Los “genios” de la estrategia política del macrismo resolvieron no ajustar cuando se tenía la más alta imagen positiva, intención de voto y poder político y, ahora, deberán hacer un ajuste mayor, en medio de un derrumbe de la intención de voto, imagen negativa creciente y un panperonismo que se une sólo para causar el mayor daño posible al Presidente de la Nación.

Pero hay cosas que desconciertan. El canciller Jorge Faurie viaja a Roma, se ve con el Secretario de Estado del Vaticano y con el papa Francisco y no se informa de qué hablaron. El Jefe de Gabinete viaja a Cuba, para encontrarse con los nuevos gobernantes cubanos y nada se informa del viaje. Ahora, Marcos Peña viaja a Londres y no se conoce la agenda de temas a tratar. Luego va a New York, supuestamente, para hablar ante inversores. Y Mauricio Macri viaja al G7, otra vez sin agenda conocida. En el medio, no se sabe para qué la Argentina intenta ingresa al OCDE. Todo esto mientras se negocia con el FMI un “Stand-by” y no se conocen detalles.

Así, en medio del tránsito para intentar salir de una crisis que costó más de US$ 15.000 millones  de reservas desde el 28/12/2017, el Presidente de la Nación, el Jefe de Gabinete, el Canciller y medio equipo económico andan viajando por el mundo sin que nadie explique las verdaderas razones de los viajes (demás está decir que las versiones oficiales de cada viaje son pueriles y con razones de tercer orden).

Aclaración necesaria: Hablamos de más de US$ 15.000 millones de reservas que salieron del Banco Central dado que, entre el 11/01/2018, cuando se registró el máximo histórico de divisas acumuladas por el BCRA (US$ 63.906 millones) al último día de Mayo, que cerró en US$ 50.094 millones, la merma llega a US$ 13.812 millones; pero en ese lapso, el Central cerró un REPO con HSBC y Credit Suisse por US$ 2.000 millones y una línea de financiación obtenida del BIS por otros US$ 2.000 millones,y se realizó la colocación de BOTES por US$ 2.000 millones, al tiempo que los productores agropecuarios liquidaron US$ 7.735 millones. La salida de divisas ha sido inmensa.

Pero, mientras se diseña la hoja de ruta macroeconómica hacia las elecciones presidenciales del 2019, si es que eso se está haciendo, hubo 3 hechos esta semana que van a condicionar el futuro del ajuste que se negocia con el Fondo Monetario Internacional, pase o no pase por el Congreso el paquete de medidas que se deberán tomar para cumplir las metas que están fijando en Washington.

* Por un lado, la relación con los Gobernadores peronistas está rota. Las ideas y vueltas de la negociación por el tema tarifas destrozó la escasa confianza que había entre la Casa Rosada y un conjunto de líderes provinciales. No es casual que Mauricio Macri se tomara 4 días para recorrer un grupo de provincias del NOA, en un vano intento por recomponer las relaciones debilitadas.

* El segundo dato es que el Gobierno ya no puede contar con alcanzar los votos a favor en ninguna de las dos cámaras del Parlamento. Pese a casi tener mayoría propia en Diputados, el tema tarifas no se pudo detener; y en el Senado, no se podrá conseguir muchos más votos si el Peronismo Federal se mantiene apoyando las posiciones que impulsa el kirchnerismo.

* El tercero es la inmensa marcha que se realizó el viernes 01/06, que juntó al variopinto grupo de sindicatos, organizaciones sociales y de derechos humanos, grupos de izquierda, partidos políticos que son virtuales sellos de goma y agrupaciones diversas que tienen en común su antimacrismo militante, que dejaron en claro con sus discursos, que no sólo quieren un plan de Paros Generales contra el Gobierno, sino también, que esas fechas harán piquetes y que se movilizarán para evitar que se tratan en el Congreso las medidas que obligue el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

Así, además de las falencias propias de gestión, el Gobierno de Mauricio Macri encara los próximos 18 meses con menos imagen positiva, con menor intención de voto, con una oposición que se articula alrededor del concepto “antimacrismo”, con Gobernadores menos dialoguistas, con un Congreso que no puede controlar y con un panperonismo que no tiene líder, que está dividido por el rol de Cristina Fernández de Kirchner y por el proyecto de país a llevar adelante, pero que tiene muy en claro que no quieren otro mandato de Mauricio Macri ni de “Cambiemos” y quieren volver a la Casa Rosada.

Los problemas macroeconómicos son graves. Las soluciones que se pueden aplicar, dolorosas desde el punto de vista socioeconómico y con un altísimo costo político. Ningún Mandatario ganó una elección, legislativa o presidencial, en medio de un ajuste económico. Es cierto que ninguno tuvo “La Grieta” a su favor. Sin embargo, con polarizar con CFK, no alcanza. Puede que permita recuperar algunos votos antikirchneristas, pero la pelea por el 2019 será en la calle, enfrentando el conflicto social.

Urgente24

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