Mauricio hace publicidad de los productos que venden sus amigos y familiares.

EDITORIAL Por
Boggiano aconseja de acuerdo a sus conocimientos; Mauricio hace publicidad de los productos que venden sus amigos y familiares.

Isaias Abrutzky Isaías ABRUTZKY / Especial para R24N

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Miguel Boggiano, economista que dirige Carta Financiera,  “una compañía especializada en análisis de inversiones y gestión de portafolios” según el sitio de la empresa, presentó una original propuesta para que el Estado ahorre nada menos que 10.000 millones de dólares.

 

Consiste en que se cambie parte de la deuda en dólares por deuda en euros, indicando el modo de hacerlo, que es a través de un FX Swap. Quien esté interesado en este tipo de transacciones puede consultar Wikipedia, no es tema para tratar aquí.

 

La hipótesis de Boggiano es que el dólar se va a fortalecer, particularmente frente al euro. Por lo tanto a la Argentina le convendría cambiar 100.000 millones de dólares de deuda en esa moneda por el equivalente en euros, y esperar que se produzca el desfasaje que pronostica.

 

Puede que las cosas evolucionen tal cual él prevé.O no.  Lo notable es que proponga que el país entero se meta en la timba financiera como cualquier especulador particular. 

 

No se lo puede criticar por eso: él se dedica a asesorar a especuladores y es probable que de la producción y sus protagonistas, los laburantes, no tenga demasiada idea.

 

Pero si ya volvimos a estar inmersos en una nueva versión de la patria financiera, es bueno que tengamos en cuenta todas las posibilidades. ¡¡Argentinos, a la timba!! diría hoy el filósofo José Ortega y Gasset.

 

Macri ¿profesor de física o promotor publicitario?

 

Macri insta a la población a iluminarse con dispositivos led, lo que sin duda implica un importante ahorro en esas necesidades. Pero un hogar de hoy tiene un consumo eléctrico diversificado, en el que la iluminación representa solamente una parte. La heladera, que opera constantemente, es uno de los grandes consumidores de energía a nivel doméstico. Las cocinas y los hornos eléctricos, así como los lavarropas, demandan mucho más electricidad, aunque su uso es más esporádico; la plancha es un artefacto de tremenda voracidad eléctrica y los televisores -sobre todo los de tubo, que todavía tienen y usan gran parte de los hogares de escasos recursos- reclaman su porción.

 

Promover el ahorro y usar la energía racionalmente es una actitud valorable. En su momento, Cristina Kirchner puso en marcha un plan de crédito muy fácil de afrontar para que las familias reemplazaran sus viejas heladeras, de paredes pobremente aisladas, por equipos de última generación, de superior eficiencia. Se instrumentó asimismo en esa época un sistema de recambio de automóviles, sumamente accesible, para reducir el empleo de combustible. Estas medidas favorecían a los usuarios directamente, pero además daban impulso a la industria nacional, asegurando el empleo y creando nuevos puestos de trabajo.  

 

Con los mismos propósitos, el gobierno repartió gratuitamente   millones de lámparas de bajo consumo para uso en las viviendas de los menos pudientes.

Ahora, Macri, en una presentación televisiva que lo mostró vacilante y plañidero, aboga por reemplazos que ahorran energía. Pero ya no hay reparto gratuito sino consejos al estilo de los que se dan en los programas de TV del mediodía. Y para colmo promocionando productos que comercializan las empresas de sus familiares y amigos.

 

Quienes acumulen muchos años de juventud, y no hayan perdido la memoria, tal vez tengan presente al presidente de facto General Alejandro Agustín Lanusse, tratando de convencer a las amas de casa, desde la pantalla, de que no descartaran los tallos de acelga, incluso sugiriendo la forma de cocinarlos o freírlos.  

 

Algunas cosas no cambian con el tiempo. Hoy se veta; el año que viene se vota. Alerta: se acerca la bota.

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