Lo que se dice en las mesas

Emergentes sufren la huida de los fondos hacia el refugio de los papeles de Mnuchin. Cuidado con el real. • ¿En $25 está bien? Embajada abre sus puertas. Desactivar la bomba. Con todo el apoyo del Tío Sam. • Más dudas sobre la frontera. Javier, de viaje. • Promesa de amigo PRO. Comenzó el pass
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Sentimientos encontrados tanto entre operadores como en funcionarios dejó el megavencimiento de Lebac (que dicho sea de paso vuelve dentro de un mes, como la factura de la luz). Con señales de cierta tregua cambiaria ayer en las mesas hubo cierto relajo tras varias intensas jornadas. Pero el contexto internacional ajustó el relax ante el tembladeral de los emergentes con epicentro en India, Indonesia y Brasil (Turquía y Argentina tuvieron un respiro). Un combo complicado, del cual ya venimos advirtiendo desde hace meses se conjuga en el exterior con el alza de las tasas cortas y largas en EE.UU. trepando a máximos. La tasa clave y faro para el mercado, la del bono del Tesoro a 10 años, alcanzó el 3,12% (máximo desde 2011) mientras que la tasa a 30 años operó en 3,25% (máximo desde 2015). En paralelo el rendimiento del bono a 2 años llegó al 2,589% (máximo de 2008). Esto refleja el alza de las expectativas inflacionarias en EE.UU. (y del crecimiento económico y el ajuste de salarios pendiente). Esto es importante para la Argentina porque al ser un tomador serial de deuda, la tasa a 10 años es el piso del costo de financiamiento que enfrentará. En ese sentido las perspectivas del mercado apuntan a que esta tasa se dirige hacia el 3,5% a medio plazo y al 4% en los próximos 18 meses. Y como si fuera poco el petróleo, que por motivos geopolíticos (Venezuela e Irán) no para de subir. Respecto de las monedas, ayer el real brasileño tocó los 3,70 unidades por dólar mientras las rupias de India e Indonesia también sufrieron la embestida cayendo a niveles mínimos desde 2015. En estos países entraron a terciar elecciones y fuga de capitales. En el caso de Brasil sorprendió que el Banco Central interrumpiera el proceso de baja de la tasa, lo que se potenció por el clima de incertidumbre electoral. El BCRA deberá monitorear cómo quedó el tipo de cambio bilateral con el principal socio comercial.

De ahí que ayer muchos se preguntaran si el dólar a $25 estaba fuera de escala como dijo Sturzenegger. "Mientras aparezcan diariamente los u$s5.000 millones del BCRA en las pantallas, todo seguirá tranquilo", señalaba un ejecutivo de un banco extranjero. Aún hoy sigue haciendo ruido la colocación de los BOTE en medio de semejante corrida y vencimiento de deuda del BCRA. Pero como dijo un hombre del Central a colegas, antes de ingresar al Palacio Bosch, sede de la embajada norteamericana en el barrio de Palermo, "amigos son los amigos". Otro consideraba que fue además la revancha de quienes participaron en la licitación de fines del año pasado cuando el dólar no superaba los $18. Ahora parece que recuperaron algo, ya que vendieron Lebac al 27,5% y compraron dólares a $20,30 y luego los vendieron a $25 y los colocaron en Lebac al 40%. Anoche el flamante embajador, Edward Prado, brindó una recepción luego de presentar las cartas credenciales al presidente Macri. Cúmulo de rumores y trascendidos en el ágape donde además del clásico Mario Quintana los golpes se enfocaron en el jefe del BCRA. No gustó verlo tan triunfante ante las cámaras como si, en realidad, ya hubieran ganado la guerra. Anoche había varios popes del mercado que si de algo conocen es de corridas y, según ellos, esta no terminó. "Es imperioso ir desactivando la bomba de las Lebac e ir traspasando esos fondos hacia deuda del Tesoro. Ello implicará que el Toto (Caputo) y Federico (Sturzenegger) hablan cirugía mayor y un trabajo de artesanía. No se va a aguantar muchos más supermartes", reconocía un hombre de Reconquista y Sarmiento. Ahí, en un rincón de la embajada, un grupo de hombres del mercado especulaban con las próximas víctimas como las compañías de seguros, la banca pública y rezar con los fondos comunes y los minoristas, y sin olvidar a los no residentes. "Tienen que quedar las Lebac para los bancos exclusivamente. No hay otra", decía uno de ellos. "Hagan lo que hagan, mejor que sea con transparencia", agregó otro banquero. Rápido de reflejos, se acercó al grupo un ejecutivo vinculado a los intereses norteamericanos con llegada a ambos gobiernos. Fue interrogado sobre Prado y cierta línea contingente de la Fed o del Tesoro. Dijo: "Es un juez, no está en la letra de las negociaciones", pero antes de ver a Macri en una reunión reservada comentó que el Gobierno de Trump apoyaba plenamente la ida al FMI y su representante en el board haría todo lo posible para lubricar la ayuda a la Argentina. Al respecto, ayer, desde Washington, señalaron que quería que el acuerdo fuera lo más rápido posible. Conocen los tiempos, pero no precisamente los burocráticos, sino los del mercado. En esta circunstancia hay que operar lo más rápido posible. Sobre todo porque los "indios" saben cuántas balas le quedan al "sheriff" tras la primera embestida. En cualquier momento hay que prepararse para la próxima. Y esperemos que el BCRA y Finanzas estén preparados.

En un asado en un bunker de Puerto Madero, un operador festejaba la suba de las reservas a niveles de u$s54.426 millones de la mano de los BOTE emitidos el martes. Mucho ruido con el tema del MSCI en cuanto a la decisión de pasar a emergente o seguir siendo frontera. Opiniones diversas pero ayer llegó una advertencia: sería imprescindible que el país siga con la actual flexibilidad para los capitales, o sea entrada y salida libre. Cualquier atisbo de control sería un reprobado directo. Allí se comentaron también los ruidos sobre el jefe del Nación, Javier González Fraga, actualmente en Europa. Según gente allegada al banquero el viaje estaba programado hace tiempo (trabajo y ocio). A la hora del café y del tradicional whisky irlandés (Tullamore Dew), el anfitrión es hombre de la isla, comenzó la guerrilla de datos e informaciones. De arranque uno aportó el cuento que Sturzenegger le habría prometido a Macri, para poner la tasa en 40%, que en un mes y medio o hasta dos, la volvería a bajar a razón de 200 puntos básicos por semana para llevarla cerca del 33% anual. Habrá que esperar porque cuando prometió eso se desconocía el tenor de la corrida aunque ellos la llamen turbulencia que se comió más de u$s8.000 millones de las reservas. Como había varios empresarios y allegados a la UIA los rostros mostraron cierto alivio y resignación porque el impacto sobre el nivel de actividad será insoslayable. Todas las consultoras rehaciendo las proyecciones para este año. Uno de los presentes venía de participar de un encuentro con el jefe de la misión del FMI, Roberto Caldarelli, en Washington y ya le había señalado que ellos habían recortado la tasa de crecimiento del PBI al 2%. Ahora será incluso menor. Lo propio están haciendo los locales. El anfitrión, de familia irlandesa, se mostró confiado con la resolución de la crisis y comentó que gran parte de las multis norteamericanas radicadas en el país se mostraron tranquilas durante la crisis, ninguno frenó inversiones ni negocios. Eso sí, comentó que conversando con un ministro de Economía de una de las principales provincias, le dijo que los precios en los supermercados ya registraban una suba promedio del 8%. Cuando emergió el tema del pass through, la mayoría de los presentes se atragantó y pidió otro whisky. Todos haciendo cálculos.

Fuente: Ámbito

Redacción

Daniel MAKENA. Jefe de Redacción

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