Provincias: suba del dólar tensa round salarial y amenaza la recaudación

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Las consecuencias inflacionarias de la devaluación del peso insuflan presión adicional a los planes de gastos de los gobernadores y complican el cumplimiento de la estricta Ley de Responsabilidad Fiscal
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La escalada del dólar y su inminente traslado a precios complicó las previsiones de los gobernadores de este año en dos rubros clave, salarios y recaudación, lo que genera una riesgosa presión sobre los presupuestos 2018 y amenaza con tensar las metas de cumplimiento de reducción de gasto que les impone la estricta Ley de Responsabilidad Fiscal.

Incluso ya hay distritos que piensan en retocar los planes de gastos sancionados por las Legislaturas, ante las nuevas urgencias.

"Seguramente vamos a tener que hacer algunas modificaciones al presupuesto para atender las necesidades urgentes que tiene la gestión", señaló, por caso, el ministro de Hacienda de la catamarqueña Lucía Corpacci, Sebastián Véliz.

En la pulseada por sueldos, el impacto de la devaluación del peso golpeará tanto a provincias que aún tienen los rounds abiertos, como a las que ya cerraron sus paritarias con estatales y docentes (donde se dispararán las cláusulas de gatillo o de revisión).

En ese primer lote, los Ejecutivos ya se topan con exigencias redobladas de los gremios, frente a la corrida cambiaria que derivó en el retorno de Argentina al FMI.

Ayer, una de las postales más gráficas se vivió en tierra bonaerense, donde el titular del docente SUTEBA, Roberto Baradel, advirtió que reclamarán a María Eugenia Vidal una suba de "por lo menos 25%, con cláusula gatillo, que es vital", y pasó factura: "Lamentablemente, por tercer año consecutivo, tuvimos razón con la inflación".

"Va a ser difícil ponernos de acuerdo", sentenció en declaraciones a Radio 10, en el marco de una puja salarial con los maestros aún abierta, y en la cual ahora los dirigentes recalcularon su pretensión inicial de exigir un aumento del 20%, también con gatillo.

Desde el entorno de Vidal, en tanto, aseguraron ayer a este diario que todavía no se definió una nueva fecha de convocatoria, y que "por ahora" no hay "cambios" en la estrategia negociadora, pese a la crisis cambiaria.

En el último encuentro, el Frente docente rechazó una remozada oferta de suba del 10% en tres cuotas para el primer semestre, con reanudación del diálogo en julio.

En plena tensión cambiaria, en tanto, mañana el entrerriano justicialista Gustavo Bordet hará una nueva oferta a los maestros. "En el momento que supere el 17%, automáticamente nos sentamos para corregirlo; espero que prime la racionalidad", instó Bordet.

En el segundo grupo, el de provincias con paritarias ya cerradas, los mandatarios tienen ya la certeza de que deberán activar las cláusulas de gatillo o revisión (con suba no automática, a negociar) para empardar los aumentos salariales con el recalentado incremento del costo de vida.

Incluso, en algunos distritos ya soportan el reclamo de reabrir la paritaria, como el que le hizo el titular de UPCN de Río Negro, Juan Carlos Scalesi, a Alberto Weretilneck, frente a "la escalada inflacionaria de estos últimos meses".

El desfase de la inflación en relación a las previsiones más optimistas obligará a los gobernadores a incrementar las partidas en salarios, que insumen una tajada crucial en la grilla de gastos de las provincias.

"La variación del tipo de cambio nos impacta de manera indirecta cuando se traslada a precios", dijo a este diario un funcionario de una provincia que cerró una suba del 18%, con gatillo, que quedará ahora corta. "Todos los sectores económicos, tanto del sector público como privado, tenemos preocupación: es un momento de incertidumbre en el que debemos esperar para saber cómo se normalizará la situación", agregó.

Pero ministros de Economía provinciales consultados ayer por Ámbito Financiero remarcaron además que también están en alerta por los potenciales impactos de la tensión cambiaria en la recaudación. "Preocupa por el impacto ante una caída del consumo", remarcó uno de los funcionarios económicos ayer a Ámbito Financiero, además de enfatizar que "ojalá rápidamente se normalice la situación" y que "esa es la esperanza".

También destacó el caso de "los impuestos patrimoniales, que no se indexan, por más altos que apliquemos los intereses por mora". "A muchos contribuyentes les conviene no pagar, además de que venden menos", dijo.

"Ingresos Brutos está atado a la facturación", recordó otro ministro, con la mirada puesta en el principal impuesto de recaudación en las provincias y que, de por sí, ya está atado a un diagrama de rebaja gradual definido en el Pacto Fiscal que Macri selló con los gobernadores en noviembre pasado.

Los rebotes que amenazan las arcas provinciales se miden también en otros rubros. "Se nos complica el acceso al crédito que necesitamos para el plan de obra pública", señaló un funcionario clave de una provincia grande.

En esa línea, otro técnico provincial advirtió sobre la amenaza de encarecimiento de los insumos del Estado. "Los de la salud pública tienen los precios dolarizados", recordó, por caso.

Fuente: Ámbito

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