Otro "¡chau, chau, chauuu!", a las metas, ¿qué será de los responsables?

OPINIÓN 06/05/2018 Por
No Fue Primicia, el recálculo de la meta inflacionaria del 28 de diciembre, murió apenas cumplidos 5 meses de marcha.
hoy

No Fue Primicia, habría resaltado la placa de fondo rojo que usa Crónica TV para dar los títulos catástrofe. El recálculo de la meta inflacionaria del 28 de diciembre anunciado por una heterogénea mesa de funcionarios de posiciones antagónicas convocada por el jefe de Gabinete, Marcos Peña, a su alrededor murió apenas cumplidos 5 meses de marcha.

Chau IPC del 12, luego estirado al 15 y aceptado al 19,8%. Chau tope salarial fijo del 15%. Chau dólar a $20. Chau baja de tasas. Chau PBI al 3,5, 3, 2,8, 2,5% sucesivamente estimado. La Casa Rosada se abroqueló, eso sí, en la "normalización tarifaria", pese a los cuestionamientos, que implica seguir atizando la inflación y castigando los bolsillos de la clase media, o sea de la aún mayoría de la población.

Los recálculos vienen de tropiezo en tropiezo desde que la Casa Rosada, aún en plena campaña electoral el año pasado, elevó al Congreso el Presupuesto con los principales indicadores macroeconómicos proyectados para 2018, con suba del 12% en los precios, 3,5% el PBI, déficit fiscal 3,2 puntos y dólar a $19, luego corrigió el rumbo con la cruda aplicación de los tarifazos para recuperar el terreno perdido en el congelamiento preelectoral.

 
El tipo de cambio venía planchado y el mercado, que se vio venir (o le hicieron ver) un cambio en los precios relativos, le cortó boleto al Banco Central y le fue poniendo fin al trade carry con un replanteo de portafolios: la paridad empezó a desperezarse, un efecto deseado por los coordinadores económicos para modificar en algo el atraso cambiario, pero sin tener en cuenta que en seguida se le iría al índice de precios. Cuando se percataron, pusieron presión sobre el INdEC para cambiar las bases de cálculo y buscar una medición más benigna. Hoy el director general del instituto, Jorge Todesca.

 
La sociedad y la oposición pusieron el grito en el cielo, sobrevinieron los refuerzos en los recursos, que partían de una modificación en la fórmula de actualización de los haberes jubilatorios para ahorrar más de $100.000 millones del gasto.

Y así se llegó la foto de la conferencia del 28 de diciembre de 2017, a horas de aprobarse en el Senado el Presupuesto 2018 y la reforma tributaria, con el jefe de Gabinete en el centro de la escena, rodeado de los ministros de Hacienda, el de Finanzas e insólitamente el presidente del Banco Central. El efecto buscado y no logrado había sido dar imagen de equipo ante los cambios que se iban a anunciar: que se recalibraban las metas inflacionarias proyectadas con un alza de precios del 15%, para llegar al objetivo final del 5% recién en 2020 y no en 2019 como estaba previsto en las metas originales planteadas al inicio de la gestión. Y en cuanto al crecimiento de la economía, la proyección anual del PBI real de 3,5% para 2018, 2019 y 2020 presupuestada se corregía al 3%.

Transcurridos 5 meses, la foto de la extremaunción de los compromisos se fragmentó esta vez por distintas áreas del gobierno:

-El titular del Banco Central, Federico Sturzenegger, partícipe innecesario de aquel anuncio, subió reiteradas veces en menos de una semana la tasa de referencia y convalidó un aumento en laparidad cambiaria de intervención, rush al cual uno de los locutores presidenciales, Francisco Cabrera, le puso un horizonte de $23 para fin de año, si bien los acontecimientos se precipitaron con 8 meses de antelación.

-El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, convalidó la paritaria con la Unión Ferroviaria, La Fraternidad y el gremio de señaleros (un total de 40 mil trabajadores) con el 15% del tope pero flexibilizado, y de 9 meses de vigencia, lo que implica que a mediados de setiembre se reabrirá. Igual ya había sucedido previamente con la de bancarios, y en lo inmediato destraba el estancamiento de las negociaciones metalúrgicas, de la que dependen 230 mil trabajadores.

-Los gobernadores de las provincias de Córdoba y Santa Fe saltaron el cerco impuesto por Nación, con cláusulas-gatillo en la paritaria estatal y bono de compensación de anticipo.

-El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, quedó colgado ya no de un pincel sino de un pelo y no sólo por pantagruélicos banquetes costeados con el erario público que sirvió en su casa para agasajar a la directora general del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, ni las por las generosas provisiones de chocoarroz en su despacho, sino porque colegas del gabinete y socios de la coalición Cambiemos lo responsabilizan de que se haya incluido en el paquete fiscal el impuesto a la renta en las Lebacs compradas desde cuentas del exterior que provocó una estampida imparable hacia el dólar de gran parte de los US$5.000 millones de tenencias de esos títulos en pesos.

-Los coordinadores de estas implosiones, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y los vices Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, que están en boca de todos pero no salen en las fotos, resisten con las botas puestas, y el propio Peña asegura que "no hay motivos para la intranquilidad".

-Su primo, el secretario de Comercio, Miguel Braun, al contrario, terminó admitiiendo que el cambio en las metas había sido porque "subestimamos el pase de la devaluación a la inflación y el impacto de las tarifas en la inflación general”.

Para todo esto, el Banco Central lleva quemado más del 12% de las reservas internacionales y traslada un mayor costo financiero a la economía en aras de la misión que a esta altura parece imposible de contener el dólar dentro de las referencias que se van corriendo para adelante. Tampoco siquiera lo logró, sino todo lo contrario, cuando amainó el huracán cambiario en el mundo y las monedas se tranquilizaron. Nada más que el último viernes de abril, la cotización había despedido el mes con una devaluación del 3,26% contra 2,42% y 2,26%, respectivamente, que se depreciaron el real y el peso mexicano.

Hay un común denominador, que ha sido la suba de la tasa de interés en Estados Unidos, pero quedó al descubierto que en el orden local conviven otros disparadores adicionales no menores que actúan sobre la divisa:

-El resultado negativo que amasa el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) respecto a las proyecciones de inflación y crecimiento económico para el 2018, tras los infructuosos esfuerzos de la autoridad monetaria durante abril para contener la escalada del dólar y evitar el traslado a los precios de la economía.

-El progresivo endurecimiento en la obtención de créditos externos para cubrir los déficits sobre el que ha venido alertando el ministro de Finanzas, Luis Caputo, que inclusive siembra de dudas una esperada recalificación en junio de la deuda argentina a emergente por parte de la calificadora Morgan Stanley Co. In (MSCI).

-El desaliento a invertir en Lebacs desde cuentas de afuera por la aplicación del impuesto a la renta financiera a tenencias externas, lo cual afecta directamente a cerca del 90% de los capitales blanqueados que permanecieron depositados en bancos y fondos extranjeros.

Con un conocimiento de causa que pocas personalidades públicas pueden acreditar, el ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, aprovechó la confusión creada por una versión sobre un presunto contacto directo con el presidente Mauricio Macri, que negó, para criticarlo por pretender ser su propio ministro de Economía, recordando que se trata de un “error que ya cometió Néstor Kirchner”.

Recomendó unificar las áreas de Hacienda, Finanzas, Energía y Agricultura, hoy divididas, y confiar el manejo a “alguien que tenga una visión global e integral y conozca la historia del país”. Con otras palabras, el ex ministro Alfonso Prat Gay había dicho lo mismo hace poco y en lo que Carlos Melconián, otro exonerado del modelo, suele coincidir. ¿Será que se candidatean?

Sturze recuperó honores

En este nuevo capítulo de la tormenta cambiaria en la City, el dial de la Administración, como la Rosa de los Vientos, vuelve a apuntar hacia el Banco Central, como antes del desmadre poselectoral, cuando venía calibrando cantidad de moneda, tasas y financiamiento interno del déficit en función de morigerar el “sinceramiento tarifario”, núcleo del modelo económico, ratificado hasta el cansancio por el primer mandatario, hasta donde pudiera disociarlo de la evolución del resto de los precios internos.

El experimento comandado por Mario Quintana de bajar tasas y mejorar la competitividad cambiaria, en el contexto de los tarifazos, causó un desbarajuste tal con la frazada corta, que ahora, después de asumidas costosas pérdidas en divisas y capital político, intenta ser reordenado como estaba, hasta dejar al modelo en un punto de indexación decreciente, plazo de recomienzo que el Presidente preveía para el inicio del 2do semestre (con indicadores mejorados y Mundial de Fútbol mediante), para ahora estirarse ante las evidencias hasta octubre, según lo dejan entrever las cláusulas gatillo homologadas.

Antes de consumar su anunciado retiro en agosto, el secretario de Política Económica, Sebastián Galiani, junto al asesor de la cartera, Guillermo Cruces, publicaron en el blog de economía y política "Foco Económico" que, incluyendo la tarifa social, “los precios de la electricidad y el gas natural por red que pagan los usuarios siguen siendo casi 25% menores a las que se pagaban en el año 2000, antes del congelamiento". Se basan en datos oficiales del Ministerio de Energía.

Justifican que la normalización tarifaria pretende cerrar esta brecha "de manera gradual", para lo cual los incrementos a aplicarse en lo sucesivo deberían cubrir la inflación y descontar ese gap. Obviamente, el cronograma resultante no repetiría los dos dígitos largos que se vinieron propinando en las facturas, y en ese argumento se finca la tozudez presidencial para continuar adelante, contra viento y marea, con el plan.

Los funcionarios de Hacienda aseguran, en 1er lugar, que la inflación acumuló un alza del 2.489% desde diciembre de 2000 hasta el mismo mes de 2017 y que hubo una distorsión de precios relativos por el congelamiento tarifario ya que entre el 2000 y el 2015, el nivel general de precios se multiplicó.

Urgente24

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