Carrió le teme al veto

POLÍTICA 05/05/2018 Por
Almuerzo de Carrió en Olivos: intentarán dar la discusión antes de recurrir al veto. La aliada de Macri se reunió con Marcos Peña y Mario Quintana. Hablaron de servicios, Monzó y el dólar.
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Como había anunciado el jueves durante su inesperada visita a la Casa Rosada, Elisa Carrió pasó este viernes por la residencia presidencial de Olivos para reunirse con Marcos Peña.

En un clima distendido -con el dólar y la ansiedad política en baja- entre bifes y milanesas, la socia fundadora de Cambiemos almorzó durante más de una hora y media con el Jefe de Gabinete, el vicejefe Mario Quintana y con su preferido, el secretario de Fortalecimiento Institucional Fernando Sánchez; llave de su nueva relación de confianza con Peña. Al igual que 24 horas antes, tampoco se entrevistó con el presidente Mauricio Macri,que por esas horas había abandonado la Quinta.

Los almuerzos -con los mismos comensales- se repiten cada 45 días y ningún otro ministro o funcionario pudo sumarse aún a ese círculo de confianza. El dólar fue el tema central de una charla sobre la que ninguno de los presentes quiso dar demasiados detalles. Carrió, otra vez, volvió a manifestar que su principal preocupación, más que la suba de la moneda estadounidense, es la inflación.

Quintana y Peña explicaron a la jefa de la Coalición Cívica las decisiones del ministerio de Hacienda y del Banco Central para frenar la volatilidad del dólar. Carrió se mostró conforme e insistió en el mismo concepto que trajo de su visita a los Estados Unidos. “Allá lo que les importa no es el dólar, sino si podemos seguir adelante con este proceso político”, confió uno de los testigos.

Carrió, como Peña y Quintana -hoy sus mejores interlocutores en el Ejecutivo- apuesta a la espalda del Banco Central para intervenir en el mercado cuando lo crea conveniente. “Las reservas están para poder enfrentar estos momentos”, dijo otro de los presentes.

La diputada por la Ciudad, luego de sus planteos públicos por las tarifas, está convencida del camino elegido por Presidente y el ministro de Energía. “Estamos llegando a la normalización de la tarifa plena, acortando la brecha con la región. Hay que racionalizar el uso. Y estos aumentos son contundentes, pero racionales”; señaló la jefa de la CC, que está muy conforme con la amplitud de la tarifa social, que hoy llega a 11 millones de beneficiarios, según fuentes oficiales.

Nadie le trasladó a Carrió las quejas que en la Rosada tenían por hacer públicos sus planteos contra los aumentos. La socia fundadora de Cambiemos cree que en el oficialismo hay un consenso más amigable -que incluye disensos- que en épocas pasadas. Eso sí, entiende los mensajes simbólicos son importantes como el del jueves, cuando se tomó una foto con el ministro de Energía Juan José Aranguren, a quien había cuestionado y denunciado a tres de sus más importantes funcionarios.

La ofensiva opositora en el Congreso no estuvo fuera del menú de la conversación. Allí también hubo coincidencias. Aunque en el Ejecutivo primero se había barajado avanzar con rapidez hacia el veto, para no embarrarse en la discusión opositora, ahora como Carrió se convencieron de que es necesario dar la batalla discursiva y presentar los argumentos a la ciudadanía.

Mientras tanto, el Ejecutivo negocia con los gobernadores y le prende una vela a su influencia en el Senado, tal como sucedió con Ganancias. También, destacaron que la oposición acusó el recibo de ser tildado como “irresponsable” y que por esa razón ahora decidió tratar la ley de mercados de capitales, que el Gobierno considera vital.

En cualquier caso, a la diputada no la asusta el veto, una herramienta que no considera un capricho, aunque prefiere agotar primero la instancia parlamentaria y la mediática.

En la reunión a agenda abierta, por momentos la discusión fue dispersa y se pasó de un balance de la gira de Carrió por Estados Unidos -donde se entrevistó con referentes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, con el embajador argentino Fernando Oris de Roa y con inversores- a un repaso de la actualidad política de cada provincia. Carrió preguntó por la anunciada salida de Emilio Monzó de Diputados y -dicen- se quedó más tranquila, porque no habría cambios en lo inmediato.

Afuera quedaron los temas más espinosos que empuja la líder de la CC, como la relación con la Corte Suprema y su titular, Ricardo Lorenzetti, ni su embestida contra el ministro de Justicia Germán Garavano. Sí se cruzó, a la salida, con la ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley y con el de Finanzas, Luis Caputo. “Hay que desdramatizar”, insistió Carrió sobre la semana más caliente del Gobierno.

Fuente: Clarín sobre una nota de Guido Carelli Lynch

Redacción

Daniel MAKENA. Jefe de Redacción

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