Preocupa el financiamineto y rentabilidad de las Pyme

ECONOMÍA Por
El titular de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME), Eduardo Fernéndez, dijo: “Las medidas no terminan de dar certidumbre, no se sabe hasta cuándo es el próximo volantazo".
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Eduardo Fernández, presidente de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME), advirtió que la suba del dólar y el aumento de las tasas de interés perjudicarán el financiamiento y la rentabilidad de las Pyme.

“Al aumento acumulado del dólar, que se vuelca a todos nuestros costos internos, se agrega lo de la tasa de interés, que seguramente será trasladado por el sector financiero a las tasas activas”, indicó Fernández.

Además, “provoca, por el lado de proveedores y grandes empresas, demoras en los pagos y acortamiento en los plazos de pagos, hay una restricción para las pequeñas y medianas empresas en lo que hace al financiamiento; y con tasas activas de este monto es imposible consolidar una posible rentabilidad de una Pyme”.

“Esperamos que haya medidas correctivas para el mercado interno; (…) la conjunción de impuestos altos, alta tasa de interés, aumento de costos y restricciones en el mercado, más el ingreso de importaciones, es un cóctel indigerible para gran parte de las pequeñas y medianas empresas”, advirtió.

A su vez, recordó que en estos dos últimos años se cerraron más de 7.500 Pymes y se produjo el desplazamiento de más de 60 mil trabajadores del sector manufacturero, “estamos en una situación emergencia”.

No obstante, Fernández destacó la preocupación por la pérdida de confianza y expectativa: “Las medidas no terminan de dar certidumbre, no se sabe hasta cuándo es el próximo volantazo y sentimos que se habla de muchas cosas pero no de industria, de trabajo, de producción regional y eso nos pone en una situación de alarma”.

Comunicado

APYME afirma que las medidas dispuestas por el Gobierno ante la escalada del dólar están dirigidas a emitir señales hacia “los mercados” en detrimento de la actividad productiva  y del mercado interno.

La suba de tasas al 40 % (tasa de referencia) por parte de las autoridades del Banco Central después de una devaluación de un 10 % condena a las Pymes a padecer costos desmedidos a hora de financiarse, condiciones prohibitivas para acceder al crédito productivo y la ruptura de la cadena de pagos.

Las Pymes vienen afrontando permanentes incrementos de insumos dolarizados junto con los tarifazos en servicios públicos. Al mismo tiempo, el  impacto inflacionario de estas medidas genera  fuertes retracciones en la demanda interna, con la consiguiente caída de las ventas.

A diferencia de las grandes empresas, la Pymes no son formadoras de precios ni pueden descargar la exponencial suba de costos sobre sus clientes. En un marco de apertura importadora y persecución fiscal, un mayor ajuste como el anunciado por el Ministro de Hacienda no hará más que sentenciar a miles de empresas a la incertidumbre, la parálisis o directamente la desaparición.  En sólo dos  años, la actual política económica ya se cobró a más de 7.500 Pymes y está dejando en la ruina a sectores enteros de la industria nacional.

Mientras los “mercados” se limitan a aprovechar las ventajas transitorias del modelo, las inversiones genuinas seguirán sin aterrizar, en tanto que los grandes actores económicos cubrirán sus espaldas  con mayores aumentos y  más despidos. El peso del ajuste caerá una vez más sobre  las Pymes, los trabajadores, las cooperativas, la economía social, los profesionales, cuentapropistas y los segmentos  más desprotegidos de la sociedad.

En lugar de revertir esta situación, el Gobierno opta por profundizar políticas ineficaces que confunden una pretendida “estabilidad” (que no se verifica en los hechos) con la paz de los cementerios. No puede haber  expectativas favorables para las Pymes  y la producción nacional cuando se aplican las mismas recetas que llevaron a la actual situación de emergencia económica y social.

APYME continuará actuando, junto con los sectores afectados por esta política, con una agenda que el Gobierno parece desconocer: el fomento  del mercado interno, el impulso  a la actividad productiva nacional, la redistribución equitativa del ingreso y  el fortalecimiento del entramado Mipyme  y de y las economías regionales. Es decir un camino que en lugar de atender las  expectativas de los mercados, atienda a las necesidades del conjunto de la sociedad.

Fuente: Cadena3

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