Lorenzetti quiere más estructura de espionaje, Rosatti no,¿por que será?

POLÍTICA 10/04/2018 Por
En la Corte Suprema no hay acuerdo sobre qué hacer con las escuchas. Horacio Rosatti dio a conocer su solución hace una semana cuando dijo a título personal: "si no podemos controlar las escuchas, que las tenga otro"
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En la Corte Suprema no hay acuerdo sobre qué deberían hacer con este organismo. Hace una semana, uno de los cinco jueces del máximo tribunal, Horacio Rosatti, dijo que podría volver al Ministerio Público Fiscal o convertirse en una oficina autónoma, que no esté dentro de ninguno de los tres poderes del Estado.
 
"Yo creo que el Poder Judicial, llegado el momento, si no está en condiciones de mantener esto con las debidas garantías, seguramente esto lo planteará y (la oficina de escuchas) deberá ir probablemente al Ministerio Público Fiscal o, bajo otras condiciones, a una agencia externa a los tres poderes del Estado con autonomía funcional y control siempre del Congreso", dijo al referirse al tema a partir de las filtraciones de las escuchas, que calificó de "fuertemente condenable". 
 
Rosatti agregó: "Lo importante es el control del Congreso. Esté en el Poder Judicial, como está ahora, o esté en el Ministerio Público, como estaba antes".
 
Pero no es un proyecto que tenga en mente el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti. En efecto, según publicó en su momento 'Página/12', "en algunos despachos cortesanos cuentan que mientras Lorenzetti intentaba motivar a sus colegas a redactar una propuesta de ampliación de la estructura de espionaje que le pertenece, Rosatti intentaba juntar firmas entre los otros supremos para que el tribunal tomara alguna decisión respecto de las filtraciones, que ya empezaban a generar pedidos de informe dirigidos a la Corte desde el Congreso". 
 
La primera disposición de la Corte fue pedir que desde el parlamento se audite lo que ahora se llama Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos (antes Dirección de Interceptación de llamadas). Lorenzetti fue el último en entregar su firma para ese planteo. No era lo más políticamente correcto que no participara. Días después se agregó un pedido de informes a la AFI, a cargo de Gustavo Arribas, sugiriendo que las filtraciones podrían originarse allí. Le pedían que rindiera cuentas sobre qué investigó acerca de la difusión de las escuchas a Parrilli y CFK, y así deslindar responsabilidades por la filtración.
 
Cinco días después, la Corte, también con la firma de sus cinco miembros, apuntó contra la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). El máximo tribunal relató que el juez que había ordenado las escuchas, Ariel Lijo, había informado que se le había pedido colaboración a la AFI en su causa y que sus agentes estaban autorizados a retirar los CD con las grabaciones.
 
Por escrito, la Corte le preguntó entonces a la AFI qué había hecho para investigar si las filtraciones habían sido responsabilidad de su gente.
 
Fue el propio Macri quien le entregó al alto tribunal el aparato de espionaje telefónico por decreto a comienzos de 2016. Antes la oficina de escuchas telefónicas se llamaba Ojota, Oficina de Observaciones Judiciales. Históricamente dependió primero de la Secretaría de Inteligencia. Cuando Cristina, al final de su mandato, creó la Agencia Federal de Inteligencia, en junio de 2015 le pasó la responsabilidad de la interceptación al Ministerio Público Fiscal que entonces encabezaba Alejandra Gils Carbó. La Ojota pasó a llamarse Dicom, Dirección de Captación de Comunicaciones. 
 
A fines de diciembre de 2015, ya con Mauricio Macri en el gobierno, un Decreto de Necesidad y Urgencia confirió las funciones a la Corte Suprema. Entonces la Corte creó la DAJuDeCO, sigla de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado. Después dispuso poner al frente a dos camaristas.
 
Según publicó 'Clarín', "la Corte recibió la oficina de escuchas con 254 empleados, que el año pasado fueron 317 y este año llegarían a 641, con un presupuesto que saltará de $55 a $270 millones. Entre el nuevo personal, hay carretillas de familiares y amigos de jueces y fiscales federales". 
 
Javier Leal de Ibarra, director, a cargo de las escuchas judiciales, rechazó ayer que haya irregularidades en esa área y aseguró que "nadie" puede "manipular" las grabaciones que se realizan.
 
"Lo conozco a (el presidente de la Corte Suprema) Ricardo Lorenzetti y le aseguro que de ninguna manera, ni él ni nadie, puede manipular las escuchas. No se puede violentar la cadena de seguridad", aseveró Leal de Ibarra.
 
Entrevistado por Eduardo Feinmann en 'La Red', el funcionario judicial rechazó acusaciones de la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, y aseguró que la oficina "no" realiza espionaje interno.
 
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Las escuchas telefónicas, un problema en un país que no tiene resguardo ni para los testigos arrepentidos.
 
"La invitamos formalmente a Elisa Carrió para que vea como funciona. Desde que nos hicimos cargo de la dirección vinieron periodistas, ONGs. Acá se trabaja los 365 días del año", señaló. “Hemos trabajado con el mayor ahínco y la mayor responsabilidad”, insistió. 
 
Sobre las escuchas a la ex presidenta dijo: "Esa filtración no salió de acá, la cadena de custodia está garantizada, luego cuando sale perdemos la cadena de custodia, están las partes, la fiscalia, entre otros". "Desconozco que esta oficina pase al Ejecutivo", señaló además el funcionario al ser consultado sobre versiones en ese sentido.
 
En tanto, el presidente provisional del Senado Federico Pinedo, salió en defensa de Lorenzetti ante la ampliación del pedido de juicio político que la diputada nacional Elisa Carrió hará contra el presidente de la Corte.
 
 
"No termino de entender por qué habría que sacarlo a Lorenzetti. No conozco los motivos de Carrió, no leí su ampliación de pedido político de ahora", dijo Pinedo. De esa manera explicó que los motivos por los cuales se enjuicia políticamente a un funcionario tienen que ser extremadamente graves y contundentes y que él no considera que, a priori, existan esas motivaciones. "Nadie me ha dicho que encontró a Lorenzetti matando a la mamá", expresó.
 
Carrió acusó que las escuchas judiciales que están ahora a cargo de la Corte "están teniendo un uso arbitrario" por parte de ese organismo y de su presidente. "Lorenzetti opera con los servicios de inteligencia", dijo la diputada. En el programa La noche de Mirtha del último sábado Carrió explicó que el sistema de escuchas no está más a cargo de la AFI sino de la Corte. "Y las escuchas de Cristina Kirchner están en la causa de un socio de Lorenzetti que es el juez (Ariel) Lijo", redobló.
 
Sobre eso, Pinedo opinó: "Las escuchas están en la Corte Suprema, no en el bolsillo de Lorenzetti, y eso fue por decisión del Congreso de la Nación de nuestro Gobierno. Antes, el kirchnerismo había puesto estas escuchas en el bolsillo de la jefa de los fiscales, que era Gils Carbó. A nosotros nos parecía que era muy raro que quien era acusador de algún delincuente además tuviera la facultad de escucharlo. Era una de las dos partes del juicio. Así que me parece que fue un gran logro que las escuchas fueran a un lugar imparcial".
 
De todas maneras, desde la oposición insisten con la versión de que existe una "maniobra" por parte del oficialismo para devolver las escuchas a la Procuración, ahora que Mauricio Macri está en condiciones de nombrar a Inés Weinberg de Roca, de su confianza.
 
Como fuere, Rosatti ya mostró un salida, que resistirá su par cortesano.

Con información de Urgente24
 

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