Objetivo: “Crucificar” a Viotti

OPINIÓN Por
Bonafede a la cabeza de la “cruzada”
viotti

La denuncia pública

El Concejal Leonardo Viotti (con el que este medio fue crítico en varias oportunidades), tomó conocimiento de un hecho, relacionado a una de las causas del mal funcionamiento de los desagües cloacales en un sector de la ciudad.

Si tan sólo nos ponemos a pensar, objetivamente si es que se puede hacer, debe inferirse que el edil actuó a conciencia y ajeno a toda especulación política. Más aún, le hubiera resultado más fácil “guardarse” el hecho y no darlo a conocer.

Amén de este análisis, el joven político, cumplió con un deber de todo funcionario público, el de defender un “interés público y actual” (como lo expresa el artículo 109 del Código Penal para excluir el delito de Injurias). ¿Cuál hubiera sido la otra posibilidad de Viotti?: ¿ocultar el hecho?; ¿hacerlo trascender de otra forma?, mecanismo este último muy utilizado por el oficialismo a través de sus medios adictos.

El concejal de la UCR-Cambiemos cumplió con su deber, no encubrió el hecho presuntamente ilícito respondiendo al deber que establece la legislación: “todo funcionario público tiene el deber de denunciar un presunto hecho ilícito que conozca por medio de sus funciones…” (art. 277 del Código Penal) y así actuó haciéndolo público.

No está obligado -pues no es jurista ni funcionario judicial- encuadrar figuras presuntamente delictivas, es decir si es delito o no. Su obligación termina en hacer público un hecho. Si es delito, falta administrativa, etc., no es a él a quien le corresponde establecerlo.

Igual actitud – nobleza obliga- nos gustaría de todos los protagonistas en este tema adoptaran sobre la obra pública en Rafaela, de la que todos hablan y nadie dice públicamente nada y menos hace (a excepción del Partido Obrero). Sería nada más y nada menos que al sólo fin de investigar y que el buen nombre de los funcionarios quede de una vez por todas salvado, aún cuando en algunas cuestiones quizás no muy claras la oposición haya puesto “el gancho” en la aprobación de alguna ordenanza vinculada al tema.

Todo dentro del contexto de aquello que nunca pierde vigencia “la mujer del César no sólo debe ser buena, sino también parecerlo…”

El “acusador” y los correligionarios “que se borraron”

¿Quien tomó la posta en contra de Viotti? nada más y nada menos que Silvio Bonafede. Recordemos: es el mismo que estuvo en lista de Leonardo Parra quien le permitió ser concejal y a poco de serlo se pasó al sector oficialista del mismo partido. Pero antes y al momento de armarse las listas “amenazó” con su paso (conversaciones mediante que se hicieron públicas), al Pro.

El mismo que descubrió después de varios años de ser concejal (además de la de galeno) que los dispensarios no funcionaban bien, siendo este un motivo (o excusa probablemente) para cambiar de sector, separarse del oficialismo ortodoxo y posiblemente “coquetear” con Omar Perotti.

Capítulo aparte merecen los correligionarios de “Leo”. Muy especialmente la políticamente “insulsa” Alejandra Sagardoy, quien a nuestro juicio ocupa una banca gracias a los votos que “arrastró” Leo Viotti y que de no ser así probablemente seguiría ocupándose, como dice el dicho popular “…de cultivar Margaritas”, en lo que a política se refiere (nada mejor el término “Margarita” para este caso).

Su silencio sobre el tema, debe hacer abrir los ojos a Viotti, y de vez en cuando recordarle a sus pares “por qué están allí”.

Fuente: Rafaela Informa

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