Sturzenegger-Quintana, la guerra secreta en el Gobierno detrás del problema de la inflación

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Además: Macri tiene un informe secreto que dice que lo peor aún no pasó
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La pelea interna por la estrategia económica volvió a ponerse caliente después de que se confirmara la aceleración de los precios.

El presidente del Banco Central Federico Sturzenegger le está pasando facturas a la Jefatura de Gabinete por los cambios de las metas en diciembre.

Acusa al vicejefe de Gabinete Mario Quintana por la incertidumbre cambiaria del verano y las dudas que existen en el mercado.

Las imputaciones ocurren en reuniones de directorio y en diversas conversaciones privadas que tiene con distintos economistas: dice que Quintana se equivocó al impulsar las modificaciones que se anunciaron el 28 de diciembre.


En otras palabras: culpa de la aceleración inflacionaria a los errores de Quintana. Así lo afirma Sturzenegger: “La realidad de estos meses me dio la razón”.

Los ataques al vicejefe de Gabinete son fogoneados por dos halcones del BCRA: Andrés Neumeyer, su economista jefe, y Mariano Flores Vidal, su gerente general.

Ambos reiteraron una frase hiriente en encuentros con colegas: afirman que Quintana no sabe de macroeconomía.

Quintana respondió a esas imputaciones con munición gruesa. Sostiene que Sturzenegger hace este lío porque quiere sacarse ahora la responsabilidad política de la aceleración inflacionaria.

Así lo afirma: “Antes y ahora, el responsable de la inflación es el BCRA”. Y agrega que las cosas estarían mucho peor si la Casa Rosada no hubiera actualizado las metas.

El jefe del Central se siente fortalecido y ahora desconoce las instrucciones que recibió de Casa Rosada, que paralizó la orden de bajar la tasa de interés y tuvo una dosis inesperada de pragmatismo: enfrentó la suba vendiendo dólares.


Quintana desacredita las interpretaciones de Sturzenegger. Para su equipo, los cambios de diciembre fueron exitosos ya que se devaluó sin que el Gobierno pagara un costo político.

Insiste en otra cuestión: los cambios tuvieron su contratiempo sólo por el inesperado temblor financiero internacional.

También se defiende con una cuestión contundente: las decisiones fueron bendecidas por el propio Mauricio Macri. Es cierto: fue el Presidente quien le ordenó al BCRA aceptar las modificaciones.

El contraataque obedece al malestar de Sturzenegger por las insistentes versiones de su relevo.

Esta semana volvieron esas “operaciones” que poco tendrían que ver con la realidad. Macri lo quiere en el BCRA.

En privado ​Sturzenegger sostiene que la versión surgió de banqueros que lo cuestionan. Pero insiste en que hay funcionarios del Gabinete que la alientan, para desgastarlo y debilitarlo.

En la City se dice que las versiones tienen que ver con la pelea entre Quintana y el BCRA. Muchos especulan con que el vicejefe de Gabinete quiere poner un hombre de su confianza en el Central. Fue lo primero que hizo en la Aduana y ahora en la AFIP.

También lo hará en YPF, porque ya es un hecho que su candidato Cristian Gonzalez Casartelli -responsable del endeudamiento de la compañía- será el nuevo “CEO ejecutivo” de la petrolera.

Leandro Cuccioli asume en la AFIP sin experiencia, bendecido por Quintana.


Por eso, Cuccioli mantendrá toda la estructura de la AFIP de Alberto Abad y, por ahora, hará un solo nombramiento: Jimena de la Torre, la actual jefa de asesores de la Unidad de Información Financiera (UIF).

La primera tarea será el área fiscal informática, donde hubo filtraciones que perjudicaron a Macri y generaron un escándalo.

Y tomó otra decisión: resolvió no excusarse en el escandaloso “caso Indalo” porque dice que no corresponde.

Quintana quiere colocar en el directorio del BCRA a Vladimir Werning, el economista que fue el ideólogo de las modificaciones de diciembre.

Pero la movida, por ahora, está frenada por la furiosa pelea entre el BCRA y la Jefatura de Gabinete.

Macri sigue de cerca todo y conmocionó al Gabinete con una decisión: pidió a varios ministros que atiendan a un economista de su confianza, que pide datos precisos de la marcha económica. Tiene una visión crítica. Porque en el Gobierno, en la intimidad, saben que lo peor no pasó.

El Presidente tiene un informe secreto que advierte que marzo y abril serán meses aún difíciles.

Pero ese memo ministerial sostiene que el rumbo es el adecuado y que a fines del otoño la sociedad va a percibir los buenos resultados.

Por eso hubo una decisión política: lanzar un conjunto de temas y proyectos para ocupar el debate público hasta que aparezcan los resultados económicos.

El “círculo rojo” bautizó la estrategia oficial como “Plan Mundial”.

Se trata de iniciativas políticas de la Casa Rosada (algunas muy trascendentes) a la espera del Mundial de Rusia y de buenas noticias económicas.


La reunión del lunes entre la Unión Industrial Argentina (UIA) y el jefe de Gabinete Marcos Peña fue intrascendente. Macri sigue furioso.

Una de sus frases en Expoagro resultó otro golpe para los industriales: “Ustedes no me fallaron”, elogió el Presidente a los ruralistas.

Por ahora en la UIA hubo silencio. Existió apoyo al nombramiento de José De Mendiguren como titular de la Comisión de Industria de Diputados.

La cúpula fabril decidió convocar para el martes a industriales de toda la Argentina: volverían las críticas a las autoridades económicas.

Fuente: Clarín

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