"Este Gobierno no es persecutorio"

OPINIÓN Por
Según Fernández Meijide, mienten quienes sostienen que la administración de Mauricio Macri es una dictadura. Está claro que todavía en el manejo de las fuerzas de Seguridad hay mucho por realizar. Existe incompetencia, falta de formación y de entrenamiento, señaló a La Prensa la dirigente de Derechos Humanos.
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Los derechos humanos posibilitan vivir en condiciones de libertad, igualdad y dignidad. Por su carácter universal, están contemplados en la ley, las constituciones de distintos países, y en los tratados de derecho internacional. Se consolidaron el 10 de diciembre de 1948, en París, con la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Graciela Fernández Meijide, ex integrante de la Conadep, y madre de Pablo Fernández Meijide, secuestrado y desaparecido a los 17 años durante la dictadura militar, constituye desde esa perspectiva, y por su sólida trayectoria, una de las voces de mayor predicamento en la República Argentina.

- ¿Cómo se incorpora el término "derechos humanos" en el lenguaje de la sociedad argentina?

- Hasta 1976, año del advenimiento de la última dictadura militar, no era un tema del que se hablaba. Esto tenía relación con una sociedad que se veía quebrada cada tanto por un golpe militar. Y a cada golpe seguía una amnistía. Hasta la Corte Suprema terminaba amnistiando. Se creó una convicción de que la democracia no tenía demasiado valor, y los derechos humanos tampoco.

- ¿Qué ocurre a fines de los sesenta o principios de los setenta?

- El tema de los derechos humanos llega absolutamente "corrido". La consigna era la "revolución" o el "golpe militar". Desde la izquierda se lo calificaba de sentimiento "pequeño burgués". En el 76, aparece otro golpe e inaugura una forma de represión inédita en la Argentina. Por la intensidad y la metodología, ya no solo se trataba de los presos políticos, ni tampoco la tortura en manos de la policía en una comisaría -donde se presentaba un hábeas corpus y se encontraba a la persona-. Así, la desaparición y la tortura era sistemática.

- ¿Cuál fue la consecuencia inmediata de esa represión ilegal?

- Apareció el tema de los derechos humanos liberales. Están en nuestra Constitución. El Estado no puede perseguir por pensamientos, ideas u opciones políticas. Si un gobierno tiene derecho a defender la democracia y, por lo tanto, enfrentar y reprimir la subversión, debe hacerlo según las normas legales. De lo contrario se torna ilegal e ilegítimo. Eso es lo que aconteció sobre el final del último gobierno militar. Para mucha gente, el concepto de derechos humanos, caló muy hondo. Para otros, fue una vía para acorralar a la dictadura. Al salir de ese período, Malvinas mediante, la sociedad elige al partido que ofrece mayor institucionalidad. Por un lado, el PJ opta por aceptar la amnistía y su juventud expresa: ¡Somos la rabia!, mientras la consigna de la juventud radical era : ¡Somos la vida! Ante esto, y contra todo lo previsible, la sociedad elige a Alfonsín, quien pone dos escalones fundamentales: democracia y derechos humanos. Ordena por primera vez una investigación en todo el país y aún fuera de sus fronteras, con respecto a las desapariciones forzadas.

- Hay quienes alegan que los hechos de violencia por parte de las organizaciones armadas o revolucionarias comenzaron en el país antes del gobierno militar...

- Es falso. El primer hecho de violencia brutal, fue el bombardeo a la Plaza de Mayo. Es verdad que Isabel, luego de la muerte de Juan Domingo Perón ordenó, con respaldo legal, el Operativo Independencia. La medida estaba destinada exclusivamente a la zona de Tucumán, donde había un grupo del ERP. Luego Italo Luder extendió ese operativo a todo el país. Y ahí está lo que sostengo: un gobierno tiene derecho a defender su Estado democrático. Por lo tanto, ante cualquier acción que hubieran emprendido las Fuerzas Armadas dentro de la ley, no se las habría podido acusar.

- ¿Dónde se quiebra este sistema?

- Cuando empiezan, aún en democracia, a establecer lugares de secuestro. El primer centro clandestino de detención que fijaron los militares, fue en Tucumán. Allí actuaba el ERP, como brazo armado del Partido Revolucionario de los Trabajadores. En el transcurso de los años que siguieron a la Conadep y después del juicio a los ex comandantes -ambos fenómenos inéditos en el resto del mundo-, cada país fue saliendo de sus situaciones traumáticas.

DELITOS ATROCES

- ¿Cómo se llegó a la revuelta de Semana Santa?

- Como los militares no quisieron juzgarse a sí mismos, y al sostener el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas que las órdenes emitidas habían sido correctas, el caso -merced a la reforma que Alfonsín hizo del Código de Justicia Militar- pasó a la Cámara Federal metropolitana. Al determinar este tribunal que todos los delitos habían sido atroces y aberrantes, y no limitarse a juzgar solo a los máximos responsables, se produjo en el ámbito militar la reacción de Semana Santa. Por un período no hubo más juicios. Menem otorgó luego el indulto. El beneficio alcanzó no solo a los que ya estaban condenados, entre ellos Mario Firmenich y Enrique Gorriarán Merlo (ambos presos, porque Alfonsín había mandado a juzgar a las dos cúpulas: la militar y la guerrillera), sino también a los que todavía estaban bajo proceso, por el levantamiento de Semana Santa.

"PALADIN"

- ¿Cuál fue la actitud de Néstor Kirchner durante la época del Proceso?

- Que un militante (Néstor Kirchner), residente en La Plata, intentara salvar su vida y se fuera al sur, no me parece mal. Pero que como abogado ni siquiera se preocupe por ver si puede ayudar para hacer un hábeas corpus, está diciendo que no le importa nada. Por más que después aparezca como "paladín" de los derechos humanos (por reabrir los juicios de lesa humanidad). Pero mientras gobernó en su provincia (Santa Cruz), jamás se recordó oficialmente el 24 de marzo (Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia) ni el 10 de diciembre (Día internacional de los Derechos Humanos).

- Hay cánticos en estadios de fútbol, que buscan establecer cierto paralelismo entre el gobierno de Mauricio Macri y la dictadura militar...

- Mienten. Esto no es una dictadura. Nosotros, que pasamos por una dictadura, deberíamos decir, más que nadie, que mejoren la calidad de las instituciones. Hay dictadura cuando existe un gobierno que da orden de persecución. No la hubo en el caso Maldonado. Tampoco la hubo en la marcha del miércoles último contra Hugo Moyano. Yo no veo un gobierno que da órdenes para disolver a palazos una manifestación.

- ¿Existe un revanchismo en la Justicia respecto de funcionarios del anterior gobierno?

- El Poder Judicial actuó mucho tiempo, corporativamente. En una época fue muy elitista. Los magistrados pertenecían a las familias más rancias. No hubo, en los comienzos, jueces de origen judío. Eso habla de racismo y discriminación. Lo que sí le pasa a los jueces, es que por otro lado tienen un aspecto humano. Hasta el arribo de Néstor Kirchner, no todos, pero sí muchos de ellos estuvieron fuertemente influidos por la política. Hoy por hoy, ojalá fueran más independientes, pero están bajo la influencia de la opinión pública. Y actualmente la opinión pública está en contra de la corrupción. Se la "bancó" durante mucho tiempo.

- Hay quienes califican, en materia de seguridad, al actual gobierno de persecutorio...

- No es un gobierno persecutorio. Y en cuanto a los derechos sociales y económicos, aumentó las pensiones contributivas, las sumas para la AUH y otorgó la reparación histórica para jubilados y pensionados. Además tiene por delante un problema muy serio. Aparte de la inflación y lo que tiene que ver con el problema económico, está la cuestión de los derechos sociales y económicos. Un treinta por ciento está por debajo de la línea de pobreza. Del cual, el cuarenta por ciento son niños y jóvenes.

- ¿Cómo se manejó, desde el oficialismo, el caso Chocobar?

- Hubo sobreactuación. Algunos dicen que el Poder Ejecutivo no puede criticar el fallo. Yo diría que puede, en tanto no intervenga. Está claro que todavía en el manejo de las fuerzas de Seguridad hay mucho por hacer. Existe incompetencia, falta de formación y de entrenamiento. La Policía primero debe prevenir, luego detener y poner al individuo a disposición del Poder Judicial. No hacer justicia por mano propia. Eso va a llevar tiempo. Las fuerzas policiales tienen muy bajos sueldos y, en muchos casos, están comprometidos con la corrupción.

- ¿Podría mencionar alguna propuesta que apunte a cerrar la grieta entre los argentinos?

- Hoy, para mí, la única grieta que merece un compromiso de todas las élites: política, empresarial, religiosa y de los medios de comunicación, es ver cómo hacemos para que ese tercio fuera de la sociedad y que está bajo la línea de pobreza, sea tomado en consideración por los dos tercios que están arriba de esa cifra.

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Fuente: La Prensa

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