Aborto: el Gobierno habilitó que se trate la despenalización

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La Casa Rosada estuvo detrás de la apertura del debate parlamentario de los proyectos. En el oficialismo reconocen que es una señal directa al papa Francisco.
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Aunque algunas veces le salga mal, como con la reforma previsional, el Gobierno no toma ninguna decisión sin un previo análisis de costos y beneficios. Ahora, que por séptima vez en la historia se impulsa por ley la despenalización del aborto, los funcionarios de Mauricio Macri entendieron que permitir su debate puede rendir más frutos que causar perjuicios, y que bloquearlo no sirve para nada. Según pudo saber La Voz, fue la Casa Rosada la que dio órdenes directas a sus líderes parlamentarios de hacer pública la predisposición de Cambiemos a debatir la interrupción voluntaria del embarazo.

Como anticipó este diario el jueves, el Gobierno les dará este año vía libre a sus diputados y senadores para impulsar leyes y el jueves próximo, ante la Asamblea Legislativa, el Presidente no propondrá una agenda de proyectos pretenciosa. Esa estrategia de despegue del Poder Ejecutivo facilitará la discusión parlamentaria del aborto, a partir de la presentación, el próximo 6 de marzo, de un proyecto de ley en la Cámara Baja que llevará las firmas de integrantes de distintos espacios, incluido Cambiemos. Esperan juntar más de 70 de las 257 firmas posibles.

En Cambiemos estiman que dentro del radicalismo hay más voces a favor, mientras que en el PRO hay más paridad. En el medio hay grises. Algunos están a favor, pero les cuesta hacer pública su postura por compromisos en sus provincias. Otros están en contra del aborto, pero a favor de su legalización. Y hay indefinidos.


El proyecto de legalización del aborto será girado a la Comisión de Salud, que lidera Carmen Polledo, amiga personal de Macri que rechaza el aborto, y a la de Legislación General, que preside el macrista Daniel Lipovetzky, que está a favor de la despenalización.

También, a la de Legislación Penal, que conduce la radical jujeña Gabriela Burgos, y a la de Familia, que lidera su comprovinciana y correligionaria Alejandra Martínez, que también firmaría la propuesta de despenalización.

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Para que el proyecto pueda ser debatido en el recinto, deberá tener dictamen de las cuatro comisiones, que pueden sesionar por separado o en plenario. Este diario pudo saber que está todo acordado para la discusión plenaria, lo que facilita el trámite parlamentario.

“Los que estamos abiertamente a favor de la legalización del aborto estamos contentos, porque era un asunto que veníamos trabajando desde hace mucho tiempo con el Poder Ejecutivo. Por fin podremos debatirlo. Ojalá tengamos un dictamen de comisiones y podamos tratarlo en el recinto”, dijo a La Voz el macrista Lipovetzky. Y señaló que el o los proyectos de legalización del aborto podrían estar en discusión de comisiones ya a mediados de marzo.

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Motivos y señales
En el oficialismo y en la oposición, entienden que el Gobierno nacional consideró propicia la discusión del aborto porque necesita desviar la atención de la opinión pública de la gestión y de temas como la inflación y la corrupción.

También admiten que la habilitación del tema es una señal para el papa Francisco, luego de que hace unas semanas le envió una carta a la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, enemiga del gobierno de Macri. En la Casa Rosada tampoco cayó bien que el miércoles, en el escenario del acto del líder camionero Hugo Moyano, trataran al Presidente de “hijo de puta” y trascartón gritaran “viva al papa Francisco”. En ese escenario, junto con los sindicalistas, estuvieron los dirigentes Juan Grabois y Gustavo Vera, cercanos al Pontífice.

Macri se ha declarado en contra de la interrupción voluntaria del embarazo, pero la habilitación del debate parlamentario es una provocación al exarzobispo Jorge Bergoglio, con quien ya se enfrentó a fines de 2009, cuando era jefe de Gobierno porteño y decidió no impedir el casamiento entre dos hombres.

Testigos de aquel encuentro entre ambos dijeron que “nunca” habían visto al entonces cardenal “tan furioso” por el apoyo del líder del PRO al matrimonio gay.

Otro de los motivos que atribuyen a la decisión del Gobierno de habilitar el debate sobre el aborto es desafiar a sus adversarios: como es un asunto que atraviesa los idearios partidarios, el debate y el eventual resultado de la votación serán inocuos, porque ni en el oficialismo ni en la oposición habrá ganadores ni perdedores.

Los diputados de la oposición más radicalizada, como los del trotskismo y del kirchnerismo, pretenden que el proyecto se trate en una sesión especial el 8 de marzo, pero en Cambiemos rechazan este planteo y exigen que el debate recorra el camino legislativo ordinario.

“Hay un escenario propicio para dar el debate, sería la séptima presentación del proyecto en la historia, hay que darlo con madurez y racionalidad, con los argumentos desde el punto de vista legal y del derecho a la salud, y con una premisa clave: el respeto de todas las posiciones”, dijo Brenda Austin, diputada nacional por Córdoba (UCR). “La penalización ha demostrado su fracaso. No evita que las mujeres aborten, sino que pone en riesgo su vida”, dijo Austin.

Fuente: La Voz del Interior

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