Cautela de los analistas: sincerar la meta no implica que haya más crecimiento

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Los economistas advierten que habrá mayor inflación y ven difícil un impacto positivo en la actividad, como cree el Gobierno. Piden que no haya relax monetaria
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El cambio de las metas de inflación desembocará en más aumentos de precios y de movida repercutió en otra suba del tipo de cambio, que terminó en $ 19,46 (ver F&M). Además, implicó un reconocimiento tácito de que el actual nivel de tasas de interés era inconsistente con un crecimiento de 3,5% anual en la economía.

El traslado a precios de la devaluación y el nuevo régimen de metas es un pronóstico de los economistas de diversas corrientes, que señalaban desde hace tiempo la falta de coordinación entre la política monetaria y la fiscal. Según planteó el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, la actividad crecerá un 3,5% anual entre 2018 y 2020.

Diego Giacomini, de Economía & Regiones, evaluó: "La política se llevó puesto al Banco Central (BCRA). Es un error pensar que cambiar la meta es solamente sincerarla y que no habrá consecuencias. Se le pone un piso más elevado a la inflación y al dólar y tengo serias dudas de que eso traiga más crecimiento". La previsión anterior de E&R para 2018 era de 2,3% de alza en la actividad y 17% en precios, que deberá ajustar. "El nivel de actividad no tiene que ver con las tasas, así que resulta difícil creer que habrá más crecimiento y mayor empleo. Además, ya se incumplieron las metas del BCRA y seguirá pasando", añadió.

Gabriel Caamaño, de la consultora Ledesma, analizó: "Está bien recalcular la meta si no se toca la tasa. El Gobierno decía que la desinflación era pro-crecimiento y si ahora ese proceso es más lento, complicará la actividad". Para Caamaño "no están dadas las condiciones para bajar las tasas" y la suba del dólar "impactará en precios en la medida en que los agentes cambian sus expectativas, pierden confianza y se van a cubrir".

Abeceb, dirigida por Dante Sica, analizó que "la nueva meta de inflación adelantará la baja de las tasas de interés priorizando el crecimiento". "Estos anuncios permiten esperar una baja en la tasa de interés real para febrero o marzo, un tipo de cambio acompañando la inflación y una pauta más realista de inflación que será importante para las empresas y trabajadores al dar certidumbre en la negociación de las paritarias", completó la entidad.

Federico Furiase, de EcoGo opinó: "Si el dólar y las tasas se acercan y el BCRA intenta cumplir con el 15% de inflación, se crecerá más, cerca de un 2,5%. Si se relaja sensiblemente, la devaluación será más fuerte, con más aceleración de la inflación y el consumo sin repuntar, por la pérdida del poder adquisitivo".

Ecolatina, a través de su jefe Lorenzo Sigaut Gravina, sostuvo: "El anuncio es positivo: se acerca más a la realidad y demuestra que el Ejecutivo toma conciencia de que bajar la inflación será un proceso gradual y complejo producto de la elevada inercia y el atraso de precios relativos (tarifas y tipo de cambio) existentes". "De todas formas, la meta sigue siendo de difícil cumplimiento. Probablemente una pauta de reducción anual de la inflación de 5 puntos porcentuales durante los próximos cuatro años (del 20% en 2018 hasta llegar al 5% en 2021) hubiese sido más acorde con los restantes objetivos de política económica, que son crecer sostenidamente un 3,5% anual y bajar gradualmente el déficit primario recomponiendo tarifas", agregó.

Agustín DAttellis, de E4D, coincidió con sus colegas, desde la otra punta del costado económico: "El Gobierno salió a calmar las aguas y no lo logró. No es una buena novedad porque las metas no las cree nadie, ni las viejas ni las nuevas", criticó. Asimismo, consideró que la actividad sumará 1,5% o 2% en 2018 y que relajar la política monetaria "no desembocará en más crecimiento".

Fuente: Cronista

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