Las expectativas empresarias para 2018 son positivas, pero no compran todas las metas del Poder Ejecutivo

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Todavía no empezó diciembre, pero el Gobierno mantiene alta la expectativa de conseguir algunos impulsos que le permitan equilibrar las previsibles fricciones que tiene todo fin de año
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Los datos de la macroeconomía muestran un ritmo anualizado de crecimiento de 4%, y el mercado todavía no dilucidó si esa marcha servirá para gatillar el pago del cupón PBI en 2018 o no.

El piso para que eso suceda es al menos 3% para el año en curso, y si bien hay buenos augurios, los votos están divididos.

El Senado logró ayer empezar a discutir las reformas que están más atadas a la negociación con las provincias, y si bien la presión gremial para que no se avance con los cambios previsionales que diseñó el Ejecutivo es fuerte, el hecho de que los gobernadores jueguen a favor y la CGT no se sume a la ofensiva opositora, permiten inferir que la media sanción va a estar una realidad en las próximas horas.

El viernes Mauricio Macri empezará a ejercer la presidencia del G20 y en apenas dos semanas habrá una cumbre ministerial de la OMC en Buenos Aires. Todo esto puede ser la antesala de un buen fin de año. Quedan de todos modos algunas cartas que no conocemos.

En el último mes del año entrarán en vigencia aumentos tarifarios que pueden poner un piso superior a 1,5% para la inflación del último mes del año. Las subas autorizadas fueron mayores a las que esperaban algunas de las empresas del sector, lo que traduce la necesidad del Ejecutivo de avanzar más rápido con la baja del déficit fiscal vía reducción de subsidios. Nicolás Dujovne ya reconoce que 2017% va a terminar en 21%, lejos de la meta que compartieron con el BCRA. Y por esa razón, los empresarios tampoco apuestan demasiado a que se llegará al objetivo oficial de 10% punta a punta.

En "La Visión de los Líderes" para 2018, el anuario que acompaña la edición de hoy de El Cronista, la expectativa para la inflación en todo caso es repetir el número de este año: más de la mitad de los empresarios que opinaron creen que se ubicará entre 16 y 20%. Esa perfomance equivale a un sostenimiento de la política monetaria dura del Central, lo cual además implica tasas altas y tipo de cambio atenazado, dos variables que no son muy amigables para los sectores productivos.

El resto de las expectativas son notoriamente positivas. Casi 60% esperan que sus ventas crezcan por encima de 10%, y una porción algo menor espera elevar su plantel al menos otro 10%. Lo que no creen es que haya una baja notoria de la presión impositiva. La fe en el Gobierno existe, pero es limitada.

Fuente: Cronista

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