Amadou Boudou en la cárcel: lee libros, se queja de la comida y el colchón y hace gimnasia

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También habla mucho con su amigo Núñez Carmona y llama por teléfono a su abogado. Su celda es pequeña
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Una ventana, un vidrio, separa el patio que comparten los módulos del Pabellón 6. Eso mismo separa a Amado Boudou de su amigo y socio José María Núñez Carmona, ambos presos desde el 3 de noviembre por asociación ilícita y lavado de dinero. La semana pasada tuvieron la posibilidad de cruzarse en un partido de fútbol que se organizó entre ambos sectores, pero el ex vicepresidente no quiso participar. Más ansioso que lo habitual, pidiendo a su abogado que logre sacarlo de prisión entre las opciones que le ofrecieron en la cárcel, eligió hacer gimnasia. Los días los transcurre leyendo libros y las causas judiciales y recibiendo la visita de su novia. Entre sus principales reclamos: la comida, el colchón, la almohada. Esta semana volverá a Comodoro Py.

Lejos de la comodidad que le proporcionaba su departamento de Puerto Madero, Amado Boudou cumplió quince días en prisión. Ubicado en el Pabellón 6 del Penal de Ezeiza, en una reducida celda donde sólo cuenta con una cama, una pequeña mesa, el ex vice acomodó sus pocas pertenencias, mayoritariamente libros,un cuaderno donde escribe cada vez más, y algo de ropa que le llevó su novia.

Apenas ingresó al penal, le pidió a su abogado, Eduardo Durañona, de forma muy específica, unos libros de economía en inglés y otros sobre historia. La última semana, se mostró más ansioso que de costumbre y cada vez que lo vio, de forma más reiterada, le pidió a su defensor lo mismo: “Sacame rápido de acá, no aguanto más”. Los días son rutinarios y tediosos. Esta semana en Comodoro Py tiene la audiencia para reclamar por su excarcelación.

La jornada se repite sin variaciones. El día comienza a las 7 cuando se abren las celdas para todos por igual. Tiene tiempo al igual que los demás detenidos, de higienizarse y después deben dirigirse al SUM para desayunar. Sólo una hora después se habilita el horario para que pueda recibir la visita de sus abogados.

¿Qué puede hacer durante el día? Tiene a su disposición talleres de lectura, de escritura, entre otros. Boudou no realiza ninguna de esas actividades, sólo eligió utilizar el gimnasio y realizar caminatas por el patio cada vez que puede y no habla prácticamente con nadie.

Al menos de tres cosas se queja el ex vice: el colchón y la almohada de su celda no son cómodas y no le permiten dormir bien. Tampoco le agrada la comida: para esto tiene dos alternativas, que le lleven alimentos o que le depositen dinero en la "despensa" del penal donde después puede retirar en un reducido abanico de posibilidades.

Permanece, al igual que otros presos, parte del día en el SUM donde hay algunas sillas de plástico y mesas, y también un televisor. Fue ahí donde Boudou se enteró que su presunto testaferro había pedido ingresar al Programa de testigos e imputados arrepentidos.

El ex vice llamó por teléfono un par de veces a su abogado para saber si había detalles sobre lo declarado por Vandenbroele, pero siempre bajo la misma tesitura: “No me importa lo que diga” y por supuesto, reitera que no lo conoce. Así y todo, sigue de cerca los avances en las causas en las que está investigado. Lee el expediente y la documentación que le lleva su defensor. Su amigo y socio, por el contrario, se mostró más ansioso: llamó varias veces a su abogado, Matías Molinero, para preguntarle sobre los dichos del presunto testaferro.

Núñez Carmona se encuentra en otro módulo del Pabellón 6. Sólo se ven y se comunican a través de la ventana que separa el SUM de ambos módulos. Lograron hablar así la última semana. Tuvieron otra oportunidad para verse: el lunes se organizó un partido de fútbol entre los dos espacios pero Boudou no quiso participar, algo que sí hizo su amigo y socio. Eso fue el lunes, antes de que los dos sean trasladados al día siguiente a Comodoro Py para participar de la quinta audiencia del juicio por la compra de la imprenta Ciccone.

Ese día pudieron verse y lo hicieron en la Sala AMIA donde se desarrolla el juicio cada martes. Se abrazaron, charlaron, hubo algunas risas previas al inicio de la audiencia y durante un cuarto intermedio almorzaron juntos, compartieron en una pequeña mesa, una milanesa con papas fritas. Después de eso, no volvieron a estar juntos. Sólo charlaron a través del vidrio del SUM en el Penal.

Este martes Amado Boudou volverá a los Tribunales de Retiro para presenciar el juicio por Ciccone donde se lo acusa de cohecho y negociaciones incompatibles, pero además pidió ir a la Cámara porteña para exponer frente a los jueces de la Sala I por qué quiere que el juez Ariel Lijo que lo detuvo, no siga frente a la causa.

Así transcurren los días del ex vice detenido en Ezeiza, donde la visita más recurrente es la de su novia embarazada de mellizos. Aún no fue su familia a verlo. A las 22 de forma rutinaria, la orden generalizada es que cada uno vuelva a su celda y la misma se cierra hasta la mañana siguiente a las 7.

Fuente: Clarín 

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