EL PROCESO A DE VIDO NO ES DEBIDO

EDITORIAL 13/11/2017 Por
El sesgado desempeño de los integrantes del Poder Judicial se hace tan manifiesto que hasta es reconocido por acérrimos partidarios del gobierno que conservan un poquito de buena fe. Es raro: “se robaron todo”, pero cuesta mucho encontrar acusaciones creíbles. El circo ayuda en parte, aunque se está depreciando demasiando
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Isaias Abrutzky Isaías ABRUTZKY / Especial para R24N

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Las detenciones de Julio De Vido y de Amado Boudou, por más que los diferentes estamentos involucrados se tiren la pelota unos a otros, motivaron, por su forma, el rechazo de quien siente aunque sea mínimamente, vergüenza propia y ajena. Destacados periodistas enrolados nítidamente en el antikirchnerismo, expresaron su repudio por el atentado a la dignidad humana que representaron tales procedimientos.

Es más que probable que esas actitudes -sean sinceras o pour la galerie, no hayan preocupado demasiado a las autoridades. No viene mal que de vez en cuando se lancen críticas, sobre todo si se dirigen hacia estamentos inferiores.

Al fin de cuentas, una buena parte de la ciudadanía cebada con el “se robaron todo” habrá quedado satisfecha, al igual que lo hacían los asistentes a los espectáculos de martirio y muerte del circo romano.

Mientras tanto, las formas ocultan el fondo. Mientras más se exhibe lo grotesco de aquellas menos espacio queda para lo burdo e inadmisible de éste.

Poco y nada trascendió de que la causa que llevó tras las rejas al ex ministro de Planeamiento Federal fue abierta por la denuncia de un supuesto perito cuyo trabajo es cuestionado ahora, y a quien la fiscal Paloma Ochoa decidió investigar por falso testimonio. Se comprobó que “partes del dictamen de Cohen para estimar el sobreprecio habrían sido tomados de Rincón del Vago, un sitio donde los estudiantes se copian trabajos para presentar en la escuela como si fueran propios”, según cita Rafael Saralegui, del portal Big Bang News.

Tampoco se difundió mucho acerca de que la otra acusación que pesa sobre De Vido, referida a la contratación de una universidad para la realización de estudios relativos a la Central Eléctrica de Río Turbio, tiene tan pocos fundamentos que quien se encargó del proyecto en el nuevo gobierno decidió continuar con tal asesoramiento, aunque luego -sin dudas por razones políticas- lo dejó de lado.

La trama con la que se determinó que Boudou debe estar entre rejas -maniobras que finalizarían con que el ex vicepresidente se hiciera de la imprenta Ciccone Calcográfica- no es menos oscura que aquellas con las que se enjuicia a De Vido. Tanto es así que -por las dudas- se

pidió la revisión de una causa en la que Boudou fue sobreseído por prescripción, y no tiene ninguna entidad: se refiere a la inconsistencia de algunos datos en la papelería de la transferencia de un automóvil menor y de modelo antiguo, de escaso valor. La transacción no perjudicaba a nadie y era un tema entre particulares.

Queda bastante claro que los jueces, acusados por inactividad en los procesos a su cargo, aprovecharon la oportunidad para mostrar diligencia, y no cualquiera sino una que fuera del agrado del gobierno.

Los funcionarios se jactan de gobernar con una justicia independiente, pero aquel que falla en disidencia con la opinión del oficialismo es perseguido y obligado a apartarse. Macri, en su momento, no pudo ser más explícito: "Los jueces tienen que saber que buscamos la verdad o buscaremos otros jueces que nos representen". Imposible mayor claridad.

No menos extraño procesamiento que los referidos fue el padecido por Guillermo Moreno, a quien se acusó de distribuir cotillón con leyendas como “Clarín miente” y similares contra el grupo Clarín. El Ministerio Público concluyó que no había delito, y los fiscales no participaron. Clarín, como querellante, impulsó el juicio, en el que finalmente el ex Secretario de Comercio fue condenado a prisión en suspenso e inhabilitación para ejercer cargos públicos.

En su extenso alegato, Moreno les aclaró a los jueces que el Mercado Central es una empresa privada, y por lo tanto dispone de sus fundos para publicidad, de manera que no hay peculado en lo que había hecho. Y les dijo que si ellos juzgaban en función del triunfo obtenido por Cambiemos en las urnas, él entendía. Aceptaría la posición de que la victoria otorgaba derechos. Pero que supieran que si ahora es así, también lo sería cuando la tortilla se diera vuelta.

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