POCAS PERSPECTIVAS DE SALIR DEL ATOLLADERO

EDITORIAL 14/10/2017 Por
Solamente el incremento de la producción y del poder de compra de la población puede controlar la inflación e impulsar la economía. El gobierno va en sentido contrario y los resultados están a la vista, comprometiendo seriamente el futuro
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Isaias AbrutzkyIsaías ABRUTZKY / Especial para R24N

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La economía es la ciencia que se ocupa del aprovechaniento de los recursos escasos. Lo que es sobreabundante y está al alcance de todo el mundo no entra en el manejo económico.

Hoy, ciertamente, ya queda poco de libre disponibilidad. El agua potable tiene un rango de precios que abarca que exige el agregado de varios ceros de extremo a extremo, pero la de menor costo, aquella de servicio municipal, ya es una carga gravosa para las familias, y su calidad como bebida es apenas aceptable. El aire bien respirable se torna asimismo un bien escaso, y en China ya hay restaurantes que agregan un extra a la adición en concepto del aire purificado que proveen a sus comensales.

No hace falta conocer de los vericuetos de la ciencia económica, sino que basta el sentido común, para entender que el precio de los bienes es inversamente proporcional a su abundancia. El oro, que es un metal raro de encontrar, cuesta mucho más que el hierro, por lejos menos escaso.

Claro está que lo que el consumidor paga por un producto no sólo está relacionado con la disponibilidsad de la materia prima necesario para el mismo. Hay por lo general muchos procesos que transforman, envasan, transportan y comercializan aquello que finalmente llega al usuario final. Del mismo modo que con la materia que ofrece la naturleza, aquello que puede producirse rápidamente, en cantidad, y ponerse en manos del consumidor por un transporte corto y fácil, será de menor precio que otros bienes más demandantes de procesos y servicios.

Las políticas que aplica el gobierno nacional, apuntan, según explican sus ejecutores a bajar la inflación -suba sostenida de los precios- y el déficit fiscal, que es la diferencia entre lo que el Estado gasta y lo que recauda.

En ninguno de estos dos campos hay un panorama positivo: en septiembre saltaron las alarmas con un registro de 1,9% en el índice de precios al consumidor (IPC). Claramente, desde junio la evolución del IPC (1,2 – 1,7 – 1,4 – 1,9) muestra un diente de sierra ascendente. Y ya no se puede acusar a nadie de manipulación.

Para colmo de males, muchos analistas ven al dólar con un retraso considerable: el Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano estimó en un informe que el valor de paridad de la divisa está alrededor de 23,12 pesos argentinos por unidad. Esto es más o menos lo que reclaman los productores agropecuarios, que presionan al gobierno reteniendo las cosechas en espera de nueva baja de retenciones y un tipo de cambio más favorable para su actividad.

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El déficit fiscal, por su parte, alcanza cifras espeluznantes, porque al gasto normal del Estado se agregan el desbalance del comercio exterior -en el que las importaciones predominan netamente sobre las exportaciones, los intereses de la deuda externa previa y la que agregó y sigue agregando el gobierno actual, y los intereses descomunales que devengan los LEBAC, necesarios para neutralizar el incremento monetario que produce la emisión de bonos en dólares.

Comenta Horacio Riggi, en El Cronista, a propósito de lo debatido en IDEA acerca de la reforma laboral que el gobierno y los empresarios alientan: “ ...hay otra preocupación que pone una luz amarilla a la hora de hablar de costos. Y esta no tiene que ver con ninguna reforma laboral. Sí está asociada al déficit fiscal, al endeudamiento y a la inflación. Con un endeudamiento creciente producto del déficit fiscal que como contrapartida hace menos competitivo el tipo de cambio, sumado a una inflación que en septiembre volvió a demostrar que está lejos de ser dominada, producir en la Argentina es cada vez más caro en dólares. Los empresarios lo saben y muchos lo sufren, pero por ahora, de ese tema sólo prefieren hablar off the record”.

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