Presupuesto 2018: Luis Castellano entendió que se equivocó

LOCALES 01/10/2017 Por
El presupuesto de la GUR subirá un 80% y la partida para desarrollo social un 50%, sinónimo de lo que significo la grave derrota en las PASO y que al menos,por ahora, entendió el mensaje y busca cambiar.
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El Ejecutivo Municipal decidió esperar hasta el último día antes de presentar los proyectos de ordenanza tributaria y presupuesto municipal, que desde hace más de 25 años vienen elevándose al Concejo con estricto cumplimiento de lo dispuesto por la Ley Orgánica de Municipalidades, que obliga a completar el trámite el último día de setiembre de cada año. Aunque durante todo el día de ayer se barajaron distintas posibilidades en cuanto al horario de presentación de las carpetas, finalmente después de las 18, en una reunión en las oficinas de la Presidencia del Concejo Municipal, el equipo de la Secretaría de Hacienda y el bloque oficialista resolvieron que la presentación será este sábado, a la hora del almuerzo.
¿Indicios? Ninguno oficial. Se entiende que los datos finos de los proyectos de ordenanza más importantes que se tratan en el año deben conocerlo primero los ediles y luego la prensa. Pero el cerrojo fue demasiado estricto esta vez, sumados a algunos gestos que parecieron innecesariamente socarrones respecto a la oportunidad del momento elegido para la entrega de los proyectos al Concejo.
A falta de información oficial, y hecha la correspondiente aclaración, conviene entonces manejar algunos trascendidos confiables, de lo poco que se filtró en las últimas horas. El monto global del presupuesto de erogaciones y recursos oscilará entre los 1.150 y los 1.200 millones de pesos, incluyendo las partidas para obras públicas que ejecuta el municipio con financiamiento del Estado nacional o provincial.  
La ordenanza tributaria, en cambio, propondrá incrementos en algunos tributos, como la tasa municipal. Ni el porcentaje ni los mecanismos fueron anticipados. Pero conociendo las restricciones que ya está teniendo el Ejecutivo en materia de números (ver aparte), que están determinando algunas "correcciones" que implican un ajuste en varias áreas, el número para el 2018 no estaría por debajo del 20%. Se aplicaría por lo menos en dos tramos, y no se descarta que el mecanismo elegido para determinar el incremento tenga alguna cláusula que deje abierto el porcentaje final.  Para la determinación del aumento habría un cálculo que combinaría dos variables: la inflación y el incremento de los costos de los insumos principales, como combustibles, repuestos y materiales de construcción.
En materia de asignación de recursos, el principal incremento lo tendrá el presupuesto de la Guardia Urbana, que subirá un 80% aproximadamente respecto a este, en línea con las últimas decisiones del intendente Castellano de reforzar las políticas de seguridad. Compras de nuevos móviles e incorporación de más agentes se llevarían la parte del león en ese aumento. También los fondos asignados a partidas para desarrollo social tendrían un importante refuerzo, de más del 50%, resultado esta decisión la consecuencia de los planteos que incluso la oposición hizo al Ejecutivo, respecto a la falta de políticas sociales. Quejas que también se escucharon puertas adentro luego del resultado de las PASO. No por casualidad los primeros cambios que decidió el intendente estuvieron en Seguridad y Desarrollo Social, donde Castellano aceptó las renuncias de Juan Mondino y José Luis Rossetto.
Sobre trabajos públicos no hay mayores precisiones, aunque está claro que las principales obras que se encararán en el 2018 ya están resueltas desde hace rato. La primera etapa de un plan de pavimentación tendría una asignación especial, y también se anunciará la reanudación del desagüe de calle Tucumán, interrumpido desde el año pasado a la altura del cruce con calle Brasil. Ese entubado tiene que llegar hasta el Bv. Santa Fe, pero viene ejecutándose a ritmo muy lento y por etapas, dado el alto costo que supone la obra. Veredas económicas, iluminación y apertura de pasos a nivel estarán incluidos en el resumen.
Todo esto se terminará de definir en la mañana de hoy. Si hay que creerle a los funcionarios, por lo menos hasta la hora del vermouth del sábado, entre aceitunas y aperitivos, estarán afinando el lápiz para "equilibrar" unos números que nunca terminan de cerrar.

 

Los números no cierran
(Por M.G) Los números del presupuesto y de la ordenanza tributaria son un secreto guardado bajo siete llaves. Según la explicación que ensayó la secretaria de Hacienda, Marcela Basano, ayer, luego de una reunión reservada en las oficinas de la Presidencia del Concejo, "todavía no lo pudimos cerrar porque no lo equilibramos". El tecnicismo significa que no se terminaron de redondear las asignaciones como para dejar el cálculo de gastos y de recursos en un razonable punto de equilibrio. Como dato anecdótico, habrá que destacar que a las 6 de la tarde el ala de la Presidencia del Concejo era el único que tenía iluminación: la actividad vespertina, y sobre todo un viernes y en época de campañas, no convoca a los honorables ediles al trabajo de oficina.
Indudablemente la preparación del presupuesto es un tema delicado. No es el primer año que la presentación se demora hasta el último minuto de la última hora del último día, valgan las redundancias. Pero las consignas principales hace rato que se conocen. Una de esas consignas se escuchó mucho en estos últimos días es la del ajuste. Los números no cierran. Pero no para el presupuesto del 2018, sino para el último trimestre del 2017.
Es que mientras se planifica lo que vendrá, hay que ajustar lo que hay. Con la misma rigurosa reserva con que se preserva la información del presupuesto antes de elevarla al Concejo, así se manejan los datos de la ejecución presupuestaria de los últimos meses.
La página de "Gobierno Abierto" del Municipio aparece más pomposa que nunca cuando se ingresa a los datos y se observa que la última ejecución subida corresponde al mes de mayo, y fue cargada en julio. Ni en agosto ni en septiembre se actualizó la información, que sería muy útil para conocer la evolución de las partidas. Solo se conocen vaguedades respecto a los niveles de recaudación de los tributos locales y hace tiempo que no aparecen datos duros sobre la incidencia de los costos operativos del Municipio en la estructura general de gastos.
Lo cierto es que el rígido silencio –nada novedoso por cierto- en torno al presupuesto del 2018 apenas puede tapar la catarata de rumores y quejas que se están escuchando por estas horas en distintos pisos del Palacio Municipal, en referencia a ajustes muy significativos que amenazan la continuidad normal de algunos programas y planes de distintas áreas.
"Están rascando la olla", fue la gráfica frase que utilizó alguien que ve con frecuencia el trajinar de los funcionarios entre el segundo y el quinto piso del Palacio. Ilustra bien el clima de "ajustazo" que baja de "arriba" cuando se habla de números para el último trimestre. Con el objetivo de que los números cierren, parece. Aunque por ahora no lo logran.
Fuente: Diario Castellano sobre una nota de Miguel González

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