Lousteau: "No creemos, como dice el Gobierno, que estamos entrando en los mejores 20 años de la Argentina"

POLÍTICA 24/09/2017 Por
Santiago Maldonado, el kirchnerismo, la relación con Mauricio Macri, la política económica y las chances electorales del frente Evolución. Definiciones del ex embajador en los Estados Unidos
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Un técnico de fútbol más cerca del retiro que de la plenitud suele decir, cada vez que puede, que de los segundos puestos no se acuerda nadie. La frase suena fría y calculadora. Injusta, quizás, con el desarrollo de los procesos, pero realista en una Argentina exitista, futbolera y egoísta. ¿Qué queda entonces para los terceros? La política, como el fútbol, suele ser un territorio hostil, y por ese camino transita Martín Lousteau, el ex ministro de Economía del kirchnerismo que hace solo dos años estuvo a pocos votos de arrebatarle la hegemonía del poder al PRO en la ciudad de Buenos Aires.

El candidato a diputado nacional reagrupó filas en las últimas semanas para dar una pelea particular en octubre: el segundo puesto. Apuesta a cooptarle votos a Elisa Carrió, la candidata de Vamos Juntos que arrasó en las PASO con más del 50%, y eligió como rival discursivo al kirchnerista Daniel Filmus.

Recibe a Infobae en sus oficinas ubicadas sobre la calle Costa Rica que le presta un histórico dirigente radical para analizar la realidad política y económica. Para reconocer, además, los errores de su fuerza política, el frente Evolución, durante la campaña para las PASO porteñas, y explicar su relación con el presidente, Mauricio Macri. Y, también, para reclamar la aparición con vida de Santiago Maldonado.
-¿Qué análisis hace de la reacción de la política ante la desaparición de Santiago Maldonado?

-Tenés un hecho gravísimo, inédito en la democracia, que es la desaparición de una persona, en el ámbito de un operativo de una fuerza de seguridad. La reacción inicial del Gobierno, y el escalamiento en todas las partes, no está acorde con la gravedad del hecho. No me gusta que el Gobierno no haya puesto el énfasis ni la preocupación adecuada, tampoco en hablar con la familia. Aparte, se deshumanizó el tema; nos olvidamos de la víctima, de los familiares, de la importancia que tiene, de la gravedad que tiene para la Argentina, y pasó a ser un tema de campaña, de manipulación. Esa degradación me parece sumamente grave.
-¿Piensa que la Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, debe dar un paso al costado?

-Lo más importante es saber qué pasó. No me gustó su primera declaración pública. La falta de énfasis en investigar la desaparición y la defensa corporativa (en relación al rol de la Gendarmería). Me parece que ahora la prioridad es terminar de resolver qué pasó, encontrar a Santiago Maldonado y encontrarlo con vida. Por lo demás, sobre estas cuestiones siempre se montaron cosas, siempre se armó show. Que al día siguiente de la marcha en Plaza de Mayo (el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez) Larreta convoque a pintar… Pintemos después de que sepamos qué pasó, porque sino es un aprovechamiento medio raro de lo que está pasando.

-¿Cómo se hace para cerrar la denominada "grieta"?

-Se cierra si uno tiene a tranquilidad de que ese es el eje y objetivo. Cerrar la grieta no es la impunidad del pasado. En esto quiero ser claro. Nadie puede decir que Carla Carrizo es kirchnerista, que Álvaro de Lamadrid, el primero que denunció los fondos de Santa Cruz, es kirchnerista. O que yo soy kirchnerista. Una cosa es el pasado y otra cosa es cerrar el problema que tenemos, sino discutimos todo mal.
-¿Cómo se relaciona con ese pasado… ?

-No tengo un problema personal con esos espacios. Algunos dirigentes pueden tener una visión más cercana, pueden ser capaces de debatir con otros o tener una actitud menos belicosa, el tema es que después hacen caso, hacen obediencia de debida. Cuando viene la discusión sobre (Julio) De Vido en el Congreso ya sé que piensan; cuando viene la discusión sobre Venezuela ya sé que piensan.
-¿Por qué Evolución quedó en un tercer lugar en las PASO?

-Después de las elecciones hicimos un muy intenso ejercicio, entre nosotros y con actores externos. Tenemos muchas ganas de que Argentina empiece a pensar de otra manera, pero no percibimos la intensidad de la grieta de la manera en que está instalada. El tema es cómo sintonizar el mensaje y analizar si el espacio tuvo la suficiente sensibilidad como para plantear los temas de otra manera, calibrarlos para convocar a más a discutir lo que tenemos que discutir. Estoy hablando del futuro, y ahora vamos a calibrar el mensaje para eso. No estamos conformes con la elección. Un espacio que tiene vocación de transformación, que apuesta a instalar este tipo de temas en la Ciudad no quiere salir tercero. Quiere salir segundo, pero estamos tranquilos porque nos votó un cuarto de millón de porteños.
-¿Habló con el Presidente luego de su salida de la embajada en los Estados Unidos?

-La última vez que hablé fue en algún momento antes de las elecciones. Fue sobre economía. Cuando tengo algo para transmitirle sobre cosas que yo veo, o cuando él tiene ganas, nos comunicamos.

-¿Aceptaría un nuevo cargo si se lo ofrecieran? En el Ejecutivo, por ejemplo…

-Todos en nuestro espacio estamos convencidos de que tenemos que poner nuestra formación a disposición de lo que necesita el país. Ese es el motivo por el cual yo acepté la embajada. Nuestro espacio colectivo tiene ideas sobre cómo discutir, qué discutir, vocación de poder construir desde los consensos y también desde los disensos. Acepté para contribuir y vuelvo para contribuir. Nosotros somos un espacio que contribuye, no que obstaculiza, pero lo hacemos desde nuestra identidad. ¿Si aceptaría un cargo? No. Aparte una función ejecutiva es distinta a la función diplomática. Cuando viene la discusión interna sobre qué políticas aplicar en la Argentina nosotros tenemos nuestra visión; representamos una visión distinta. Quisimos ampliar esa coalición y nos dijeron que no (sin nombrarlo, se refiere a la negativa del PRO para que Evolución compita en las elecciones primarias dentro de Cambiemos).

-¿Qué visión tiene de la realidad económica?

-El kirchnerismo parece que está molesto en que algunas cifras hoy sean positivas. Y en algunos casos las niega. Yo veo cifras positivas. Pero si me preguntás si hay señales claras de que la Argentina está en la senda del crecimiento sustentable, potente, la respuesta es no. No creemos, como dice el Gobierno, que estamos entrando en los mejores 20 años de la Argentina. Hace una década que el ingreso por habitante no crece, si mirás los últimos 40 años crecimos poquito. ¿Qué estamos haciendo distinto hoy para decir que estamos rompiendo una tendencia que tiene cuatro décadas? Poco, porque no estamos discutiendo lo que corresponde.

Fuente: Infobae

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