LOS LÍMITES DE LA MANIPULACIÓN

EDITORIAL 09/09/2017 Por
Las reformas que instrumenta el gobierno agradan a una parte de la sociedad y son repudiadas por otra. Pero la torpeza de la instrumentación termina perjudicando tanto al oficialismo como al país
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Macri y Bullrrich desorientados en la busqueda de Maldonado, quien fue tildado con los peores adjetivos, buscando desprestigiarlo

Isaias AbrutzkyIsaías ABRUTZKY / Especial para R24N

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Formalmente la campaña no comenzó, pero igual ya está lanzada con furor. Eso sería bueno si todo fuera de buena fe. Pero no, la política argentina se convirtió en el basural más inmundo. Operaciones por todos lados. Algunos las hacen, los medios le dan una entidad que ni por asomo tienen, los trolls reproducen las noticias, agregando de su cosecha, o mejor dicho de la de Google, ya que buscando ahí se consiguen imágenes de lo que uno quiera, aunque sea muy raro.

Esto sirve para convertir al agredido en agresor, a la víctima en victimario. Al honesto en ladrón. Es la impronta de la cultura política argentina de esta época.

Ejemplo: una señora cuya hija falleció en el accidente del tren del Sarmiento, en Once, acude a una misa en la que se encontraba la expresidenta Cristina Kirchner y le grita “asesina”. Luego, se anuncia que sobre el auto de la señora alguien escribió palabras amenazadoras. En Facebook alguien publica la fotografía de un auto con inscripciones semejantes. La imagen corresponde a un episodio ocurrido en otro tiempo y otro lugar. No importa. Ya está todo configurado como para que algún medio titule que Cristina amenazó a una pobre mujer. Se dio vuelta la tortilla.

Así, la sociedad queda presa de una situación que violenta tanto su sensibilidad como sus convicciones. Muchos, que no tienen el tiempo o la disposición de profundizar en lo que se puede conocer, detectando y filtrando lo que es malintencionado, pueden quedar convencidos de lo que el aparato propagandístico político dominante quiere que incorporen a su sentido común.


¿Por cuánto tiempo se puede falsear la realidad?

Pero cuando la mentira es tan grande, tan burda y tan permanente, no modela a las mentes sin generar una reacción, una molestia inespecífica pero que persiste, insidiosamente.

A la larga, la verdad termina decantando. Tenemos el ejemplo claro al analizar los sucesos que van desde junio de 1955 al mismo mes de 1973.

Toda selección de un período tiene su arbitrariedad, pero vale marcar el inicio en el día en que oficiales de la Fuerza Aérea Argentina bombardean la Casa Rosada y la Plaza de Mayo en un operativo para el cual los adjetivos de infame y criminal quedan insuficientes.

Pero los enemigos del gobierno peronista, ayudados por Radio Colonia, del Uruguay, diarios conservadores como La Prensa y La Nación, de Buenos Aires, y muchos otros en las provincias, con la participación activa de la mayoría de los dignatarios de la iglesia católica, consiguieron imponer en parte de la sociedad la idea de que el país estaba bajo una insoportable dictadura, encabezada por un tirano ladrón y degenerado.

Así, el levantamiento de septiembre de ese año, apenas dos meses después de aquel salvaje ataque a civiles, triunfa. Ya en el poder, el régimen curiosamente autodenominado “Revolución Libertadora” se dedica meticulosamente a tratar de borrar de la memoria de los argentinos todo lo que tuviera que ver con el gobierno derrocado.

Se hace desaparecer toda la literatura relativa al peronismo; se prohiben palabras y se les fija reemplazos. Si alguien quiere referirse al conductor destituído debe hacerlo como “el tirano prófugo”. Exhibir símbolos representativos del peronismo se convierte en delito.

La opinión pública evoluciona dentro de su heterogeneidad y, dieciocho años después de su destitución, Perón, reivindicado, es elegido nuevamente para presidir la Argentina, por el 62% de los votos. Un caudal electoral inédito en la historia nacional.

Jugada polarizadora

La estrategia del oficialismo frente a la compulsa de octubre parece ser la polarización, esto es agrandar la grieta y tallar sus límites hasta el filo del acero. La fracción de votantes que privilegia el orden impuesto a sangre y fuego sobre la libertad, indudablemente mantendrá su postura en las urnas.

Pero mucha gente que simplemente simpatiza con las ideas de la libre empresa, el emprendedurismo, la apertura comercial y otras que constituyen la filosofía de las actuales autoridades, no estará dispuesta a avalar las maniobras antidemocráticas, ya sea que ellas provengan directamente del gobierno o de grupos ajenos a él pero embanderados con sus propósitos.

La reacción popular frente a la desaparición forzada de Santiago Maldonado ha provocado brotes de odio que se manifiestan en las redes sociales. El jóven solidario con la causa de los mapuches es tildado con los peores adjetivos, buscando desprestigiarlo hasta tal punto que haga justificable, y hasta deseable, que haya sido víctima del accionar de la gendarmería. Pero la niebla que rodea el caso se va disipando y la verdad terminará por imponerse en el seno de la parte sana de la sociedad.

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