LA FELICIDAD TIENE CARA DE GLOBITO AMARILLO

EDITORIAL 26/08/2017 Por
En tiempos idos la verdad era verdad y la mentira mentira. Hoy las cosas cambiaron. Si la mentira te gusta se parece a la verdad. Los eruditos la llaman posverdad, y tené cuidado porque los manipuladores la usan en tu contra
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Isaias AbrutzkyIsaías ABRUTZKY / Especial para R24N

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Todos nosotros conocimos gente de la que pensamos que tendrían que estar bailando en una pata por lo que tienen a su alcance, y que sin embargo se sienten desdichados. Y también otras personas cuya suerte nos resulta horrorosa y sin embargo se los ve satisfechos.

Pero tuvieron que venir los filósofos y los sociólogos a hablarnos de la posverdad para que empecemos a darnos cuenta de como viene la mano, y, eventualmente, sacarle provecho.

Las agencias publicitarias hace mucho que vienen trabajando el tema en beneficio de sus negocios. Antiguamente, los anuncios de las revistas o de la radio le decían a usted, por ejemplo, que el cabello le iba a quedar muy presentable y varonil si antes de pasarle el peine se lo untaba con un aceite bastante repelente llamado Glostora.

O que una bebida cola de marca Bidú no solamente le iba a gustar sino que también le calmaría la sed. Uno podía creer o no a lo que le decían; en una de esas probaba y eventualmente convertía al producto en su preferido.

Hoy esos llamados suenan infantiles. Rinde mucho más mostrar a gente feliz en un entorno opulento consumiendo lo que ellos quieren que uno les compre para que asociemos el producto con la felicidad y se produzca la magia de que dejemos de lado nuestros problemas y seamos dichosos -al menos por un rato- gastando unos pocos pesos.

Una de las personas que entiende bien de esta materia es el inefable politólogo Jaime Durán Barba.

“Mauricio -calculo que puede haberle dicho a quien hoy es nuestro presidente- vos invocá cosas lindas, como estar todos juntos y tirar para el mismo lado, mostrá alegres globitos amarillos y la gente se va a sentir bien y te va a votar”. “Y decilo amablemente, besando a las criaturas que ves alrededor. Llevá a tu hijita por las dudas de que los otros chiquillos pongan cara de asco. Ya sabemos que salvo con los más allegados, los infantes son bastante reacios a demostraciones de afecto muy efusivas”.

El entrecomillado es, por supuesto imaginario, pero no debe estar lejos de algo que realmente sucedió, y que el actual presidente del Banco Central, y en su momento diputado del PRO, deschavó sin cortapisas. Seguramente todos ustedes se habrán enterado, porque fue exhibido en un video que se mostró profusamente.

Lo dijo fuera del país y en inglés, ignorando tal vez que alguien estaba filmando. Por las dudas lo resumo aquí, aunque los interesados pueden acceder al video y muchas notas respecto del episodio, simplemente googleando “Sturzenegger "Durán Barba" inflación”

Quien hoy tiene está a cargo la política monetaria debía participar en un debate y pidió consejo al gurú. "No propongas nada, no expliques nada. Cuando seas Gobierno hacé lo que vos creas, pero no lo digas ahora en medio del debate".

-Pero uno de los temas del debate es la inflación. ¿Qué hago cuando me pregunten?

-Nada, decí que mienten con las cifras, hablá de tus hijos, cualquier cosa.

En resumen, la realidad no es importante: lo que cuenta es lo que cree cada uno. Y en una oportunidad D.B. no pudo ser más explícito al respecto: “Yo no se si Cristina robó, y tampoco me interesa. Lo que me interesa es lo que piense la gente”

Macri y su equipo aprendieron muy bien las lecciones del maestro.

Hace unos dias tuvimos un ejemplo magnífico. El gobierno manipuló el conteo de votos en la provincia de Buenos Aires y a la hora en que todos en la Argentina estábamos frente al televisor, expectantes por los resultados del comicio, anunció un triunfo bastante contundente. A las seis de la mañana el panorama era otro, y entonces detuvieron la carga de los datos porque Cristina iba a superar al candidato oficial.

El golpe de efecto ya había sido dado, y los mercados reacionaron en consecuencia. Los dueños del dinero se tranquilizaron. Bajó el dólar y subió la bolsa. Entre hoy y el lunes la verdad se hará evidente: ganó Cristina por una buena cantidad de votos. Pero ya fue, a nadie le importa.

El gobierno señaló y seguirá haciéndolo, que el enemigo público número uno de la economía Argentina, el déficit fiscal, se redujo. ¡Qué bien, qué alivio! pensarán muchos. Los comentaristas de la TV que vienen a escupir el asado y las páginas de finanzas mostrarán que lo que se ganó de un lado se perdió -doblando la cifra- del otro, por los intereses que deben pagarse por los préstamos. Pero eso quedará disimulado. Y si en algún debate se plantea el tema, el representante de Cambiemos presente dirá que no, que eso no es el déficit fiscal sino el cuasifiscal, o contará algo gracioso de sus hijos.

Y así con todo. fantástica noticia: Estado Unidos comprará finalmente los limones tucumanos. Pequeño detalle en contra: Estados Unidos le puso una barrera a la importación del biodiesel argentino, que hará imposible ese mercado. El monto supera al de los populares cítricos por un factor treinta. Pero no importa: los limones son amarillos, como los globitos de la felicidad.

Un presentador de TV se despedía diciendo: seamos felices; lo demás será consecuencia. Sigamos su consejo.

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