Un símbolo elegido para un golpe de escala mundial

OPINIÓN 19/08/2017 Por
Quienes atacaron en La Rambla buscaron lastimar la convivencia entre culturas. Dejaron víctimas de al menos 35 nacionalidades. Una mujer argentina, que residía desde hacía 10 años en Barcelona, figura entre los 14 muertos del atentado del jueves en Cataluña
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Las al menos 35 nacionalidades que se contaron entre los 14 muertos y 126 heridos por los atentados cometidos en Barcelona y en Cambrils denotaron, además de la brutalidad de quienes diseñaron los ataques, su intención de dañar la convivencia entre culturas y la diversidad de las que Barcelona es símbolo. Con el atropello masivo en La Rambla, en una tarde de verano, apuntaron a matar a ciudadanos y a turistas de la mayor cantidad posible de países, para que su golpe tuviera repercusión global y provocara dolor por las víctimas en distintas partes del mundo.

Entre esas víctimas que perdieron la vida en la capital catalana, en el atentado reivindicado por el Estado Islámico, estaban la argentina Silvina Alejandra Pereyra, de 40 años, quien desde hacía 10 vivía en Barcelona y tenía además ciudadanía española. También Carmen Lopardo, de 80 años, nacida en Italia, pero que residía desde hacía seis décadas en la Argentina. Sus decesos fueron confirmados recién ayer por las autoridades.

Además, la turista María Deambrosi, de 67 años, y Pablo Sebastián Abecasis (36), quien atiende un quiosco en el paseo peatonal que fue escenario de la masacre, figuraron desde el primer día entre los heridos argentinos que sobrevivieron al terror.

En esa casa de Alcanar, a unos 200 kilómetros al sur de Barcelona y donde los yihadistas habrían tenido su base, murieron uno o dos de los terroristas. Ayer se informó además de cuatro detenidos (tres marroquíes y un español), de los cinco abatidos e identificados en Cambrils y de otros tres identificados pero aún no detenidos. Entre los abatidos estaría Moussa Oukabir, de 17 años, sindicado como quien conducía la furgoneta que ingresó por la Rambla Canaletas en zigzag y atropelló a peatones desprevenidos e indefensos.

Por qué ahora

La elección de esta época del año, cuando los sitios emblemáticos de Barcelona se pueblan más de turistas que de catalanes, lleva a pensar que los autores de los atentados buscaban no sólo afectar a los habitantes de esta región. Por estos días, Cataluña debatía su propia identidad de cara al referéndum independentista convocado para el 1° de octubre, pese a la férrea oposición del gobierno central de Madrid.

En la Barcelona que precedió al ataque de La Rambla, sus habitantes estaban además enfocados en los reclamos de un sector que quiere limitar el ingreso masivo de turistas, a quienes acusa de degradar la ciudad.

Y, en medio de ello, estaba en pleno desarrollo la Fiesta de Gracia, el tradicional barrio pegado al centro de la capital catalana y elegido para vivir por muchos argentinos, donde en esta época cada cuadra se prepara de la mejor forma, con alegorías que compiten con las de sus vecinos. Todo salpicado por un clima de verbenas, grupos en vivo y mucha gente deambulando en la calle.

Hasta allí los terroristas también podrían haber dirigido sus coches y camionetas convertidos en armas letales. Y quizá también allí el daño hubiese sido más grande y luctuoso.

Ayer, miles de personas se reunieron entre la plaza Catalunya y La Rambla para expresar su repudio al terror, rendir un sentido homenaje a las víctimas y expresar al unísono el lema que se hizo grito. “ No tinc por ” (¡No tengo miedo!) exclamaron en catalán.

Por un momento, el jefe del Gobierno español, Mariano, Rajoy, y el presidente de la Generalitat de Catalunya, Carles Puigdemont, depusieron armas. No había banderas, ni españolas, ni esteladas.

Víctimas reportadas

Entre muertos y heridos. 

De 35 países

España, Argentina, Estados Unidos, Bélgica, Italia, Canadá, Portugal, Venezuela, Alemania, Cuba, Ecuador, Perú, China y Turquía, entre otros, reportaron víctimas.

Fuente: La Voz del Interior

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