LAS AGUAS BAJAN TURBIAS NUEVAMENTE

EDITORIAL 18/08/2017 Por
El dólar pegó un saltito, mostrando que la puja cambiaria no está todavía definida. El gobierno se desgasta inútilmente con la desprolijidad en el conteo de votos, las fundadas acusaciones de fraude, Santiago Maldonado y Milagro Sala. Todo tiene que ver con todo
sturze

Isaias AbrutzkyIsaías ABRUTZKY / Especial para R24N

www.facebook.com/isanacypop

Ayer nomás, antes del mediodía, comentábamos la tranquilidad del mercado cambiario, lograda por la intervención de la autoridad monetaria, que lanzó unos dos mil millones de dólares para mostrar a los compradores que podía controlar cualquier intento de corrida, porque tenía espalda suficiente como para hacerlo. Y señalamos también el natural aplacamiento en el terreno político, propio de la humana necesidad de relajarse luego de días de tensión, y el buen resultado obtenido por el gobierno en el comicio.

Pero el panorama tendió a revertirse con el correr de las horas. Como habíamos adelantado en anteriores informes, la enorme masa de Lebacs, que vencía el martes, podía no renovarse en su totalidad, y volcarse al dólar. La renovación fue alta, y la mayor parte del remanente fue absorbida por necesidades de los bancos y la ANSES.

Sin embargo, el pequeño saldo porcentual sumó tanto como quince mil millones de pesos, según informa el portal Ámbito, suficientes como para presionar la divisa.

De ese modo, el precio del billete verde se negoció con tendencia alcista, trepando doce centavos. Nada extraordinario, por cierto, pero mostrando tal vez que se había arribado a un piso firme desde el cual podían esperarse rebotes.

El terreno político también se agitó con la evidencia de la burda -aunque inicialmente eficaz- maniobra del gobierno con el conteo de votos. Situación que se dio tanto en la provincia de Buenos Aires como en la de Santa Fe. En esta última, el triunfo de Rossi no pudo ocultarse, pero en el principal distrito electoral, el resultado del enfrentamiento con Cristina era decisivo para los planes del oficialismo, y la acción debió ser más enérgica, y por lo tanto más burda. El corte en el recuento no tuvo ninguna justificación, y surgieron muchas pruebas que evidenciaron la torpeza de los procedimientos.

Como una “picardía”, definió Margarita Stolbizer a la bochornosa medida de las autoridades. Es bastante inédita la actitud de una opositora que, en lugar de centrar su atención en las políticas que lleva adelante el Macrismo, se ocupa casi exclusivamente de atacar a otro sector que reclama en sentido similar un cambio de rumbo. Pero esa es otra historia.

Finalmente, a media lengua, Esteban Bullrich terminó aceptando el triunfo de Cristina “aunque por un puntito”. Pero todo esto es anecdótico, o casi, frente a la aparición de miles de votantes que no encontraron el reflejo de su participación cuando fueron a controlar el telegrama correspondiente a la mesa en que votaron.

Los indicios, por no decir evidencias, de fraude se fueron acumulando, y la “picardía” deja de ser tal, y amenaza convertirse en un escándalo mayúsculo. No hay claridad en esto, todavía, porque no se sabe de qué manera pudo haberse instrumentado la maniobra, que no es sencilla sin la participación de quien preside la mesa y los fiscales. ¿telegramas mellizos, como se hace con las patentes de los autos?

Hay formas de determinar lo sucedido, revisando las urnas, pero las decisiones dependen de la justicia electoral, en la que se implantó a un juez amigo en forma vergonzosa.

En otro terreno, tanto las palabras de la Ministra de Seguridad como los testimonios e indicios recogidos en el lugar de los hechos son doblemente reveladores:

Primero, la desaparición de Santiago Maldonado es responsabilidad de la Gendarmería.

Segundo, la Sra. Bullrich protege a esa fuerza y trata -muy torpemente, por cierto- de desviar la atención hacia inventadas pistas.

El tema Milagro Sala también daña innecesariamente al gobierno nacional, incluyendo el desprestigio fuera de nuestras fronteras. Las declaraciones del gobernador Morales así como los procedimientos para cumplimentar la prisión domiciliaria de la dirigente social agreden a los derechos humanos, y no contribuyen al cierre de la grieta ni a las buenas relaciones con los organismos internacionales.

Te puede interesar