Inflación, Comodoro Py y PJ: los tres desafíos que enfrenta Macri

OPINIÓN 15/04/2018 Por
Siete días de política. El escenario más complejo para el gobierno es el económico. En el político, mantiene la presión sobre el fuero federal y Lorenzetti. El peronismo, entretanto, se neutraliza a sí mismo.
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Contra la mayoría de los pronósticos el gobierno sigue siendo más eficaz en el terreno político que en el económico. Más pruebas de esta paradoja hubo durante la semana que acaba de concluir.

La inflación volvió a mostrarse indomable. Los economistas críticos insisten con razón en que el gobierno no tiene una política al respecto. Lo que tiene es una estrategia, el "gradualismo", que sirve para ganar elecciones, pero no para resolver la pérdida de valor de la moneda.

El IPC de marzo dio 2,3% y la inflación núcleo anda por el 2,6, con lo que las metas oficiales para 2018 se fueron por el drenaje. Esto es consecuencia del déficit fiscal, de la última devaluación y de la suba las tarifas.

Se estima que el IPC de abril andará por encima del 2% y que en mayo volvería la tendencia decreciente. Otra vez la promesa del segundo semestre. Otra vez los parches porque no se puede bajar el gasto público, ni aplicar una política de shock.

Frente a este panorama la Casa Rosada tiene algo a favor, la histórica tolerancia social a inflaciones desmesuradas. Pero tiene a la vez dos problemas. Uno, la estrategia de endeudamiento no puede eternizarse. Dos, hay factores externos como crisis financieras o comerciales globales que no controla. En resumen, el gobierno no se alejó todavía lo suficiente de la cornisa.

En materia política, en cambio, la situación es más favorable. El único adversario de peso de Macri es el Poder Judicial y, particulamente, el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti. Hay puja, pero no un conflicto de poderes. Todavía. En ese marco el presidente logró que la Corte Suprema modificara una acordada por la que había bloqueado el traspaso de jueces del fuero ordinario para cubrir vacantes federal. Los mismos tres peronistas del alto tribunal (Lorenzetti, Maqueda y Rosatti) que un mes antes habían decretado el bloqueo, ahora revisaron parcialmente su criterio. Ratificaron el paso de los jueces Mahiques y Bruglia a los tribunales que juzgan a ex funcionarios. En casos futuros, decidirá el Senado, lo que le abre la puerta a Miguel Pichetto y su bloque de peronistas "racionales" enfrentdos con los peronistas "tirapiedras".

La batalla con el Poder Judicial tiene tres actores principales: Macri, Lorenzetti y Elisa Carrió. La última castiga públicamente a Lorenzetti, mientras Macri calla. Lo acusó de preparar un "golpe institucional" en 2015, le promovió juicio político y no quiere que vuelva a presidir la Corte (hace doce años que ocupa el cargo).

En el gobierno están convencidos de que Lorenzetti protege e inspira a la "corporación" judicial que arrastra los pies a la hora de condenar a los "K" y que liberó a Cristóbal López, entre otras decisiones escandalosas. Pero no lo enfrentan directamente. El presidente puede elogiar en público al juez brasileño que encarceló a Lula, pero no cruza ese límite. Para eso están Carrió y los miles de "indignados" que marcharon a Tribunales para pedir el fin de la impunidad. Como último recurso guardan en un cajón la apertura del juicio político en Diputados. Pero aún no llegó ese momento y si los juicios por corrupción se mueven, podría no llegar nunca.

Por último, desde el macrismo siguieron no sin regocijo la evolución de la interna peronista que en los últimos días dio lugar a un episodio tragicómico: la intervención del PJ nacional. La jueza Servini de Cubría desplazó a José Luis Gioja y puso en su lugar al sindicalista Luis Barrionuevo.

El fallo judicial dio lugar a forcejeos en la sede partidaria, declaraciones destempladas y a un espectáculo en general patético. Si esa es la alternativa, Cambiemos parece no correr demasiado peligro el año próximo.

Pero, ¿qué disparó la intervención? Fuentes peronistas dejaron trascender que el principal interesado en controlar el partido es Eduardo Duhalde y que su meta es la candidatura presidencial. Su única plataforma de lanzamiento sería el PJ nacional porque el bonaerense le resulta inalcanzable. La evolución de conflicto dirá si el trascendido era cierto o no. Lo que es innegable es que mientras los peronistas se peleaban por ocupar unas modestas oficinas de la calle Matheu, el gobierno anunciaba la expropiación de los terrenos en los que se asientan villas de emergencia para dárselos en propiedad a sus actuales ocupantes. Un tiro al corazón de la base electoral del peronismo.

Fuente: La Prensa

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