Castellano, la educación no se declama, se hace, y usted hace poco

OPINIÓN 29/03/2018 Por
Este año en Rafaela 244 niños quedaron afuera de los jardines municipales. El número no haría más que aumentar si pensamos en aquellos que ni siquiera probaron inscribirse previendo de ante mano el rechazo.
Jardines-de-infantes

Este año en Rafaela 244 niños quedaron afuera de los jardines municipales. El número no haría más que aumentar si pensamos en aquellos que ni siquiera probaron inscribirse previendo de ante mano el rechazo. 

Si existe un norte que debemos tener como ciudad, ese es el de lograr que cada chico cuya familia no pueda afrontar el gasto de un jardín privado pueda concurrir a un jardín público.

Lo que puede apreciar a simple vista el ojo no experto es que estas instituciones le posibilitan a los padres salir a trabajar. Pero sin lugar a dudas, esta institución no se limita a cuidar niños, sino que ejerce una acción educativa planificada, sustentada en principios pedagógicos de actualidad, y utiliza métodos que responden a las características y necesidades vitales de los pequeños.

Esta es una etapa de vital importancia. Es el momento en el que se originan ya los primeros aprendizajes, fundamentales para el desarrollo y desenvolvimiento de la persona. 

Las pruebas PISA, que midieron el impacto del jardín de infantes en la educación secundaria, reconfirman las ideas del Premio Nobel de Economía James Heckman, quien concluyó que la inversión en políticas para la primera infancia es más “rentable” que invertir en cualquier otra edad, para mejorar tanto la educación como la salud de los chicos.

Los beneficios de ir al jardín se sienten no solo en la instancia más próxima, la primaria, sino también en la secundaria. Quienes hicieron más de un año de nivel inicial tienen mejores desempeños que sus compañeros que, por distintos motivos, se quedaron en casa cuando tenían 3 o 4 años. La conclusión surge de la última prueba PISA: los alumnos de 15 años que cursaron más de un año de jardín tienen mejores resultados en matemática en el nivel medio. La Argentina es uno de los 10 países donde el jardín deja una huella mayor: los chicos argentinos que fueron al jardín lograron un rendimiento 10% más alto (sacaron, en promedio, 42 puntos más en PISA). En ningún otro país latinoamericano la diferencia fue tan amplia.

El jardín de infantes es el nivel más desigual del sistema educativo. En esta instancia educativa el mayor peso del sector privado es enorme, a menor edad, mayor proporción de privatización, lo que deja fuera a quienes no pueden pagar.

Pero en Rafaela contar con más dinero no implica una mejor educación, ya que muchos jardines privados contratan a personas con poca o nula formación profesional, lo que convierte a muchos jardines en simples guarderías. 

Aportes locales a la educación hay cuando la plata grande la pone el Gobierno Provincial o Nacional. Pero a la hora de acomodar las cuentas en casa..."el presupuesto no es infinito".

Empecemos a ajustar las tuercas, pongamos los engranajes en marcha y cambiemos 100 ñoquis por 100 maestros.

Empecemos a dar en Rafaela luchas un poco más importantes, de esas que te hacen mirar más allá de la fila del banco y la próxima campaña.

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