El FMI ya no enfrenta a los políticos: ahora es un promotor del gradualismo

OPINIÓN 16/03/2018 Por
El mundo ha cambiado lo suficiente desde la crisis global de 2009, como para que el Fondo Monetario Internacional haya dejado en el pasado su rol de ajustador serial de países con déficit, y se convierta ahora en la cara amable del gradualismo
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Fue la propia Christine Lagarde, su directora ejecutiva, quien repitió una vez más ante el auditorio que la escuchó en la Universidad Di Tella, que el Fondo no es el mismo de antes. Los países dejaron de creer en la efectividad de su receta universal, y el organismo entendió que los técnicos ya no tienen el poder de antaño para exigir a los políticos.

También es cierto que los años de estímulo monetario y tasas blandas hicieron menos necesario el financiamiento tradicional que aporta el FMI a los estados con déficit externo. Solo Grecia, la víctima más visible de la inestabilidad financiera que disparó la crisis subprime, necesitó probar unos años el amargo sabor del ajuste, hasta que los fondos de riesgo se animaron otra vez a llegar a sus orillas.

Lagarde calificó a la estrategia de la Argentina como pragmática, y señaló que mientras le permita al Estado hacer una baja gradual pero constante de su rojo fiscal, puede ser más efectiva que el "ataque brutal" que reclaman los ortodoxos. Un dato que la visitante no pasó por alto es que la Argentina por fin logró una norma que ponga límites a la expansión del gasto de las provincias, un ítem que los auditores del Fondo no dejaban de penalizar en los 90.

En los números de febrero que presentó ayer, casi en paralelo a la conferencia de Lagarde y Dujovne, sobresale la caída del gasto real gracias al corte en los subsidios energéticos y al freno puesto a las transferencias de capital. El ministro prometió que todo el ahorro que se logre será para mantener constante el déficit financiero. El objetivo es no preocupar a los inversores que toman deuda, que hoy son los verdaderos garantes del gradualismo.

Fuente: Cronista

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