LA FAMILIA UNIDA JAMÁS SERÁ VENCIDA

EDITORIAL 31/01/2018 Por
Jorge Triaca, una de sus empleadas -hoy ex empleada - y varios de sus familiares cercanos quedaron en el ojo de la tormenta desatada alrededor del ministro. Pero Macri y Peña defienden al hijo aquel sindicalista devenido en millonario y que también ocupara la cartera de Trabajo. El balance de la situación está por verse
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Isaias Abrutzky Isaías ABRUTZKY / Especial para R24N
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Tardíamente, y mal parado, el presidente salió a tratar de mostrar una imagen de republicanismo que está en las antípodas de evidenciarse en los hechos, pero de la que había hecho un elemento importante de su campaña electoral.

Uno puede preguntarse si la intervención es oportuna o se trata de un manotón de ahogado por parte de un gobernante acosado por situaciónes explosivas en varios campos, que acumulan una presión poco usual en épocas veraniegas, en que los ánimos suelen estar relajados.

Si el decreto que pretende corregir el nepotismo hubiera sido lanzado el primer día de la administración de Cambiemos o, mejor aún, impuesto a través de un proyecto de ley, el contexto hubiera sido virtuoso; muy distinto es que viera la luz motivado por los excesos y las irregularidades de uno de los principales ministros. Al cual, dicho sea de paso, se pretende seguir manteniendo en el gabinete pese al enorme costo político que significa.

De la Rúa

Ciertamente que nombrar a familiares y amigos en un cargo público cuando uno está en condiciones de hacerlo no es privativo de este gobierno. En todos ha ocurrido, y a veces con justificados motivos. Por ejemplo, Fernando de la Rúa designó a su hermano como Ministro de Justicia de la Nación. Pero Jorge de la Rúa era un abogado egresado con medalla de oro, un jurista de sobrados méritos, profesor titular de derecho penal en la Universidad de Córdoba y Constituyente de la reforma de 1994, entre otros antecedentes valorables.

Delfina, D'elía, Laura Alonso y Carla Piccolomini

Los medios afines al ejecutivo actual no ahorraron esfuerzos buceando en antecedentes kirchneristas de nepotismo, porque en cada lado de la grieta hay un inmenso espejo que apunta hacia el frente, para que el que acuse de algo vea reflejado su propio rostro.

Se escuchó en un programa radial de gran audiencia en Córdoba y a nivel nacional mencionar el caso de la hija del en ese entonces Ministro de Defensa Agustín Rossi. La joven -con incuestionables pergaminos, pero pocos antecedentes relativos al cargo a ocupar, según los criticos- fué propuesta para un asiento en el directorio del Banco Nación, en el que finalmente no se sentó.

Otros ejemplos de nepotismo kirchnerista que vienen al caso y se mencionan son los hijos de Luis D'Elía, que

ocuparon cargos en ANSES. Con buenos salarios, sí, pero lejos de las remuneraciones de los parientes encumbrados por los funcionarios actuales. Los D'Elía fueron cuestionados por carecer de título secundario, requisito exigido para pertenecer a la administración pública.

En ese aspecto Cambiemos se destaca también por haber nominado funcionarios que carecían absolutamente de las condiciones exigidas. Laura Alonso es jefa de la Oficina Anticorrupción por una designación que la exceptúa de un requisito básico para el cargo, como tener título de abogado, aunque acredita estudios superiores en otros campos.

Alonso no fue designada por un pariente. Pero hay ejemplos de funcionarios que designaron a familiares que además de serlo también carecían de las condiciones exigidas. Se publicaron extensamente datos al respecto.

Sobre el particular, el Ministro de Modernización, Andrés Ibarra, manifestó: “No hicimos una estimación de cuántos familiares tienen nombrados los ministros, pero creemos que no deben ser más de 40 casos”. Lo hizo sin mencionar a Carla Piccolomini, su esposa, que ocupa la Dirección de Relaciones Institucionales de Radio y Televisión Argentina (RTA). En otra oportunidad, Ibarra salió en defensa de ese nombramiento, destacando los antecedentes de su cónyuge.

En fin, el tiempo dirá si la movida moralizadora se convierte en capital político o contribuye al deterioro de una imagen que viene en fuerte descenso.

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