El dólar que debe preocupar es el que hace más peso el déficit comercial

OPINIÓN 24/01/2018 Por
La volatilidad que tiene el precio del dólar es un problema coyuntural de la economía. Desde el momento en que el Banco Central decidió aflojar un poco su política de contracción monetaria, resultaba casi obvio que muchos de los ahorristas que tenían pesos puestos en tasa de interés se iban a ir a la divisa
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La dolarización, sin embargo, no promete ser muy duradera. Para que su retorno sea atractivo, su valor debería crecer por lo menos arriba de la inflación, algo que será poco probable porque los analistas ya ven como difcíl llegar a la meta ajustada de 15%. En paralelo, la oferta de dólares financieros no se alterará, repitiendo el esquema de atraso que caracterizó al 2017 y estimulando el ingreso de fondos para aprovechar el diferencial de rendimientos. No hay apuestas a que el billete verdaumente más de 18% y que el nerviosismo que se ve en la City se mantenga como una constante.

Lo que preocupa más a los analistas es la persistencia del déficit comercial. Según los datos proporcionados por el Indec, este indicador pasó los u$s 8400 millones, lo que marca un récord histórico. En doce meses las exportaciones crecieron apenas 0,9% y las importaciones casi 20%. Un dato que amortigua este baldazo de agua fría es que hubo un efecto precios que ayudó: según la consultora ACM, a los valores de 2016 el déficit hubiera superado los u$s 6200. Dicho de otra manera, la noticia que debería preocupar del actual escenario no es el salto del dólar sino que la suba no logre corregir del todo el atraso cambiario que complica la generación de dólares. Si la Argentina compra al exterior más de lo que vende, esa falta de divisas puede transformarse en un problema estructural serio.

En la composición de este escenario, hay algunas señales más positivas que otras. Las exportaciones industriales crecieron 11%, en buena medida por un aumento en las cantidades. Pero para cambiar este cuadro hay que apuntar además a nuevos mercados. Con este foco, el paso de Macri por Rusia cobra otro sentido.

Fuente: Cronista

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