ARGENTINA AÑO PONZI

EDITORIAL 04/12/2017 Por
Varios economistas de los más distintos signos ideológicos alertaron sobre los peligros del extremo endeudamiento interno y externo que se da en el país. Una académica llega ahora a equipararlo a un esquema Ponzi
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Imagen gentileza de Minuto Uno

Isaias Abrutzky Isaías ABRUTZKY / Especial para R24N

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Charles Ponzi, un italiano de familia acomodada pero venida a menos, arribó con los bolsilllos vacíos a Boston en 1903. Trabajó de lavaplatos y ascendió a camarero, cuenta la historia, pero fue despedido por estafar y robar a los clientes.

Luego se instaló en Canadá donde prosperó relativamente, pero tras diversos avatares, falsificó y cobró un cheque de algo más de 400 dólares (suma importante en esa época) y, descubierto, fue a dar con sus huesos en la cárcel por tres años.

De vuelta en los Estados Unidos, Ponzi se involucró en el contrabando de inmigrantes y nuevamente quedó entre rejas, disfrutando de la hospitalidad de la prisión de Atlanta por dos años. Allí se relacionó con delincuentes de guante blanco y perfeccionó sus habilidades para el delito.

En 1918 nuestro personaje contrajo matrimonio con la hija del dueño de un puesto de frutas, y desde allí intentó diversos negocios que fracasaron, y llevó a la empresa de su suegro a la ruina.

Pero nada detenía su voluntad de triunfar en la vida. Instaló su propia oficina, en la que ofrecía oportunidades de negocio a conocidos en Europa. En esas circunstancias recibió una carta que incluía un cupón que servía para pagar la respuesta, y se dio cuenta de que el precio pagado por el remitente era mucho menor que el valor de la estampilla que se obtenía presentando el cupón. Entonces vio el gran negocio: comprar esos cupones en cantidad y canjearlos con una ganancia extraordinaria.

No consiguió convencer a ningún banco de esa operatoria, pero, sin desanimarse constituyó un fondo de inversión propio para captar los ahorros de los particulares, ofreciendo tasas de interés de hasta el 50% a 45 días.

El dinero comenzó a lloverle; El esquema de los cupones era totalmente legal, pero imposible de llevar a cabo en la escala requerida. Mientras Ponzi seguía buscando una forma de superar las dificultades logísticas de la operación, comenzó a pagar a cada ola de inversores con lo que recibía de la siguiente, que era mayor porque los ahorristas, recibiendo tales ganancias, no retiraban los fondos sino que los reinvertían. En tanto, nuevos incautos corrían presurosamente a obtener la ganga.

Numerosas peripecias atravesó la historia de la compañía de Ponzi -quien hasta llegó a controlar un banco- en los seis meses que duró. Pero finalmente la realidad se impuso, quedó el tendal de damnificados. Ponzi volvió a la carcel y diversas instancias lo pusieron sucesivamente a uno y otro lado de las rejas, y le permitieron nuevas maniobras financieras hasta que fue condenado a siete años de prisión.

Liberado en 1934 fue inmediatamente deportado a Italia. Allí siguió haciendo de las suyas , también incursionó en Brasil, donde murió en 1949.

¿Argentina imita a Ponzi?

Florencia Médici, Profesora de la Universidad Nacional de Moreno y directora del Observatorio Metropolitano de Economía y Trabajo dependiente de esa casa de estudios, señala en un artículo para Pagina12 que Argentina está viviendo lo que se conoce como “Esquema Ponzi”.

“El endeudamiento y el ingreso de capitales puede ser dirigido a ganar tiempo mientras se genera una verdadera capacidad de repago o sólo puede servir para ganar tiempo (y elecciones). En este último caso, ese es un tiempo perdido para emprender un proyecto de desarrollo productivo que permita salirnos de este esquema Ponzi, que siempre culmina en una fuerte crisis externa con las sabidas consecuencias sobre el empleo y la distribución del ingreso”.

En su carrera, Ponzi consiguió convencer a muchos inversores, que hasta le enviaban notas de apoyo a la cárcel. También logró gambetear a las autoridades, y los jueces lo favorecieron muchas veces con sus sentencias.

Macri consiguió el aval de la ciudadanía, la lenidad de los tribunales y de los organismos de control, y los votos necesarios para su plan económico. El esquema Ponzi se cerró, el futuro de la Argentina queda abierto...

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