El Gobierno teme una campaña internacional por la muerte de Nahuel

POLÍTICA 29/11/2017 Por
En Casa Rosada buscan que no se instale que el Ejecutivo inició una persecución. Macri respaldó a Patricia Bullrich en el encuentro con ministros que mantuvieron ayer
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El Gobierno teme que la muerte del activista mapuche Rafael Nahuel, en manos de Prefectura, se perciba internacionalmente como una persecución contra los pueblos originarios y busca bajar la tensión con los indígenas. En esa línea, tras la reunión de Gabinete, sus principales referentes salieron a diferenciar a la comunidad mapuche de los "grupos violentos". Durante el cónclave, el presidente Mauricio Macri respaldó a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y hubo "fuerte malestar" con el juez Gustavo Villanueva.

A tres días de que Bariloche, donde murió Nahuel, sea la sede del G20, desde el Gobierno intentan que el caso no impacte en la agenda global tal como ocurrió con el caso Santiago Maldonado. La Casa Rosada buscó ayer que la muerte del activista mapuche no esté enmarcada como una persecución contra la comunidad. Tras la reunión, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, fue hasta la sala de prensa para protagonizar una conferencia en la que blanqueó este argumento. Peña distinguió que el conflicto se basó en un desalojo "en un parque nacional" y "de un grupo que se ha caracterizado por su violencia y que no tiene nada que ver con el accionar de la inmensa comunidad de mapuches que no han tenido esta actitud". En la misma línea, el ministro de Justicia, Germán Garavano, repitió la idea del jefe de Gabinete al hablar de "un grupo muy chico que no representa a la comunidad mapuche", y que está compuesto por "personas muy radicalizadas que usan la violencia".

El temor del Gobierno es que se propague una campaña contra Macri y en defensa de la comunidad mapuche. "Hasta ahora no tuvo impacto pero tenemos que seguirlo de cerca", reconoció un funcioniario nacional. Ante el temor de como se enmarca el caso, los principales voceros destacaron que este Gobierno "pasó el tema indígena al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, sacándolo de la mirada asistencial". Sin embargo, los reclamos contra la Casa Rosada prosperan en esa línea. Alejandro Nahuel, padre del joven Rafael Nahuel, advirtió que "ser mapuche o no, no es para que te quiten la vida".

Por su parte, el Presidente apoyó en plena reunión de Gabinete a la ministra Bullrich. El argumento que defiende la Rosada es que no hay que dudar de las fuerzas de seguridad y darle la razón, a priori, a la versión de la Prefectura de que el último sábado, Nahuel murió como consecuencia de un enfrentamiento armado. Hasta ahora, no hay evidencias para hacer este tipo de afirmaciones. Como argumento final, el Gobierno manifiesta que el grupo Albatros actuó en el marco de un operativo ordenado por la Justicia.

En esa misma reunión, aumentó el malestar con el juez Gustavo Villanueva, que lleva adelante la causa. El nerviosismo de la Casa Rosada pasa porque el magistrado no ordenó a ninguna fuerza que ingrese a la escena del crimen para preservar el terreno y buscar pruebas. Peña dijo eso al cuestionar a Villanueva por "no haber podido asegurar las pruebas".

En medio de las críticas al juez, el Gobierno tuvo que participar de una mesa de diálogo con la Iglesia, referentes de la comunidad mapuche, gremios y sectores de la oposición. La agenda de trabajo que se acordó tiene ocho puntos y en el primero las comunidades autoconvocadas manifiestan que sostendrán el control territorial del área, a contramano del reclamo oficial.

Fuente: Cronista

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