Como Coca-Cola, más empresas revisarán planes de compra de productos regionales

ECONOMÍA 13/11/2017 Por
La multinacional advirtió que paralizará inversiones y compras regionales por la suba de Impuestos Internos a gaseosas. Otras firmas también analizan sus planes
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La decisión que se conoció el viernes partió desde lo más alto del nivel corporativo de la multinacional de las bebidas, y pone en jaque lo que en Davos, casi dos años atrás, el CEO de la firma le había prometido al propio presidente Mauricio Macri. En aquella oportunidad, Muhtar Kent, líder global de Coca-Cola, había anunciado un plan de negocios que requeriría una inversión de u$s 1000 millones en el país, para un plazo de cuatro años. Incluían desarrollo de infraestructura y de iniciativas ambientales. De ellos, tal como reconocieron a El Cronista, la compañía lleva ejecutados cerca de un 45%, pero el resto podría quedar en estudio.

La compañía tomó la decisión de paralizar por el momento las inversiones en el país, a raíz del trascendido de la propuesta de reforma impositiva que el Gobierno nacional está intentando llevar adelante. El martes pasado, el presidente para América latina de Coca-Cola Company, Alfredo Rivera, se lo había advertido personalmente a Mauricio Macri en Nueva York la posibilidad que había nacido con la presentación del proyecto de Reforma Tributaria, con el aumento de Impuestos Internos para productos de consumo como el vino, cervezas o gaseosas con componentes de azúcar. En los dos primeros casos, el Gobierno dio marcha atrás, mientras que a las gaseosas (a las que se prevé elevar el impuesto del actual 8% al 17%) no parecen correr con la misma suerte. "Es una medida discriminatoria, que está haciendo replantear a las principales empresas del sector sus planes de inversión", afirmó Esteban Agost Carreño, Director de la Cámara Argentina de la Industria de Bebidas sin Alcohol (Cadibsa), que nuclea a más de 20 compañías. El mismo agregó que la medida "atenta contra las economías regionales" y pone en juego 5000 empleos (desde productores a comerciantes).

El caso más fuerte es el de Coca. La gigante de las bebidas, principal comprador de jugos de fruta concentrados del país, comunicó desde Atlanta, Estados Unidos, que dejarán de comprar derivados del citrus en el noroeste argentino (NOA) y otros productos regionales. Esta decisión tendría un impacto de u$s 500 millones menos por año para dichos sectores productivos.

Actualmente, Coca Cola compra cerca de 42.000 toneladas de jugos concentrados de fruta al año (como naranja, pomelo, peras, manzanas o durazno), de los cuales un 85% exporta a países como China, además de adquirir cerca de 170.000 toneladas de azúcar al año, y unas 188.000 toneladas de jarabe de maíz. "Se está revaluando el plan, porque los precios locales se elevarían y se podría reconsiderar dónde comprar. Por ejemplo, en Brasil la tonelada de jugo de naranja concentrado vale u$s 600 menos que en Concordia", expresaron. Agost Carreño también afirmó que existe la posibilidad que muchas empresas empiecen a importar producción "porque de aplicarse el impuesto el traslado a precios es inevitable". En ese caso, el aumento sería de entre un 10% a 12% de manera automática, "partiendo de una base de presión tributaria que hoy es del 50%".

También esta medida fue rechazada por la Unión Cañeros Independientes de Jujuy y Salta (UCIJS), que sumó la decisión de reducir el precio del bioetanol en un 29% y el proyecto sobre los aportes patronales, donde se propone eliminar el crédito fiscal hoy vigente sobre la masa salarial según la zona del país, para considerar que atentan contra la subsistencia de productores de caña de azúcar. "El incremento de los impuestos internos sobre las bebidas azucaradas en un producto natural como es el azúcar, fundado en opiniones sin base científica sobre nutrición y beneficiando a bebidas endulzadas con edulcorantes sintéticos con tasa 0%, tendrá un impacto negativo en los precios del azúcar. Los productores venimos soportando en los últimos cinco años una delicada situación económica debido principalmente a los bajos precios del azúcar y a los fuertes incrementos de los costos, que nos hizo muy difícil poder sostener la actividad", destacaron.

Según un cálculo preliminar, el aumento de impuestos a las bebidas gaseosas implicará 100.000 toneladas menos de venta de azúcar a las embotelladoras.

Fuente: Cronista

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