ESTE CAPITAN NO SE UNDE CON SU TRIPULACION

Cristina Kirchner no va a defender ni poner las "manos en el fuego" por quienes fueron sus secuaces
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Para la Alessandra Mininiceli, esposa del ex ministro de Planificación Federal y hoy desaforado diputado Nacional Julio De vido, la ex Presidenta Cristina Fernández de Kirchner tuvo un gesto inhumano hacia su familia. Con palabras diferentes, el ex Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, opinó que la “exitosa abogada” tendría que haber puesto “las dos manos en el fuego” por De Vido, Boudou y Milani.


Ambos critican a nuestra “arquitecta egipcia”, al alma mater de la “década ganada” por no defender, públicamente, a los ex funcionarios que la acompañaron durante su gestión a cargo del Ejecutivo Nacional, y que fueron cómplices y partícipes necesarios en el sistemático y siniestro plan de apropiación de fondos públicos que es, por lejos, la nota más saliente y humillante de la experiencia kirchnerista en la Argentina.


Puede que no estén errados al pensar de esa manera, ya que un “jefe” siempre debe responder por sus subordinados, o, cuanto menos, si sigue sosteniendo que su conducción fue exitosa, “jugarse” por éstos hasta las últimas consecuencias, ya que, de lo contrario, estaría reconociendo que se hicieron cosas a sus espaldas, que sus colaboradores más cercanos le fueron infieles, lo que implicaría una grave e imperdonable falencia de carácter, de manejo y de liderazgo.


Esto último, que se debe dar dentro del ámbito público como privado, no funciona de la misma manera cuando se trata de asociaciones de personas que se juntan para participar en hechos delictivos, puesto que, cuando los brazos de la ley los alcanzan y tienen que responder ante la justicia por la comisión de esos delitos, prima el “sálvese quien pueda”.


Y este “sálvese quien pueda” es lo que está haciendo, justamente, la ex Presidenta de “todos y de todas”.


¿Cómo pretenden, que la “cabeza” de la mafia delictiva kirchnerista defienda a todos los miembros de ella, sí su propia libertad y la de su familia está en serio peligro? Es deseo infantil creer que Cristina Kirchner va a producir actos y hechos que tiendan a justificar el más grande de los robos cometidos desde la cúpula del Poder, cuando la opinión pública, que supo ser su respaldo más importante, ya condenó en las urnas esos delitos.


La ex Presidenta sólo puede expresarse, hoy por hoy, a través de las redes sociales y con palabras que no la comprometan ni embarren más su actual y delicada situación procesal.


Por eso, vemos que se manifiesta con la hipótesis de un supuesto “complot” judicial en su contra, el que atribuye al cumplimiento de estrictas ordenes emanadas desde la actual administración macrista, y lanza advertencias sobre avasallamiento del sistema democrático y los peligros que este tipo de acciones conllevan. Es decir, produce un sinnúmero de palabras huecas, que tienen por finalidad dar a entender que la valijas de José López, el enriquecimiento ilícito de Amado Boudou, los sobreprecios en la obra pública, los delitos de lessa humanidad de César Milani, las embarcaciones y los aviones de Ricardo Jaime y, por sobre todo, las causas en la que ella misma está investigada, imputada y procesada, son una mera persecución política, pero sin desmentir, de manera categórica, que tanto ella como sus ex cómplices hayan delinquido de la manera en que lo hicieron.


Cristina, si vamos al caso puntual de Julio De Vido, ya hizo todo lo que estuvo a su alcance para ahorrarle a su “lugarteniente” una estadía carcelaria. De hecho, lo colocó como cabeza de la lista de candidatos para ocupar una banca en la Cámara de Diputados de la Nación, con el fin de otorgarle la tan necesaria inmunidad parlamentaria, sin la cual la justicia lo habría detenido mucho antes de lo que en verdad lo hizo. Pero, con su forma tan personal y particular de entender la realidad argentina, no se le pasó por la cabeza, ni por un instante, la posibilidad de que su figura y su partido cayeran en desgracia, perdiendo las elecciones de medio término, y que esta situación influyera en el ánimo de quienes, hasta hace muy poco eran sus aliados incondicionales, y dejaran solo al “pobre” hombre.


Teniendo en cuenta esto último, ¿de qué manera pretenden Minniceli y Moreno que la “jefa” defienda, poniendo las manos en el fuego, a sus secuaces? ¿Tendría la ex Presidenta, como le propuso Luís D'Elia, dejar de hacerse la “pelotuda” y formar un “comando”, para, desde la comodidad de la República Bolivariana de Venezuela, llevar adelante actos concretos de rechazo a la justicia argentina? ¿No sería esto la configuración de un acto sedicioso, y con ello la puesta en evidencia de una muy clara señal antidemocrática para quien se auto proclamó como la más grande “paladín” de la defensa de los valores republicanos de la Nación?


No, Cristina Ferández de Kirchner va a tratar de salvar sólo su pellejo y, por que tiene un resto de instinto humano, el de sus hijos. Pero, lo que se dice darles una mano, defender a los que cayeron merecidamente en desgracia, por ser quienes la ayudaron y sostuvieron para concretar las aberraciones delictivas que la inmensa mayoría de la ciudadanía conoce, eso no lo va a hacer jamás.


La ex Presidenta ya demostró de qué manera sabe huir cuando las “papas queman”. Ya lo hizo en su juventud, junto a Néstor, cuando militaba en movimientos que se corrieron hacia la clandestinidad, y hasta el día de hoy no se ha podido llegar a conocer un sólo “habeas corpus” presentado en favor de sus propios camaradas.


Igualmente, es bueno, para la sociedad en general, que familiares de sus cómplices o éstos mismos, le reclamen un gesto de lealtad, porque ponen en evidencia la mala madera de la que está hecha esta mujer.

Ricardo G. A. Zimerman

Redacción SANTA FE

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